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sábado, 25 de mayo de 2013

Joan Saura, por Moisés Moisés

“Para mí, la historia de Moisés Moisés empieza después de acabar la fantástica actuación con la que Koniec (cuarteto integrado entonces por Xavier Maristany, Joan Saura, Josep Palomas y Oriol Perucho) cerraban en Bikini la Biennal de Barcelona de 1985. La siguiente noticia fue que el baterista Oriol Perucho abandonaba el grupo.
“Un año y medio más tarde, en mayo de 1987, pudimos comprobar la realidad del retorno de Oriol Perucho a la vida pública activa con la actuación de un grupo llamado Conque Era Eso?, integrado por él mismo, el guitarrista Conrado T. Costa y el multisoplador Pep Pascual.”
Estas líneas, extraídas del texto que Francesc Diaz i Melis ha escrito para la edición de Moisés Moisés que acaba de publicar La Olla Expréss, permiten situarnos rápidamente con respecto a la relación entre Oriol Perucho y Joan Saura. Quedaría añadir que unos meses después, en ese mismo año 1987, ese trío formado por Perucho, Conrado y Pep, actuaría en la siguiente Biennal de Barcelona (la de 1987) con el nombre (aún provisional) de Moisés Moisés y los Nuevos Cogotes (Gogotes por una errata).



Establecidos ya como Moisés Moisés, uno de los primeros temas del grupo será una composición de Oriol Perucho titulada “Joan Saura”. En esta dedicatoria de Oriol a su admirado Joan, el autor volvía a hacer una de sus habituales travesuras: los tres músicos, incluyendo los que no lo hacen, tocarán instrumentos de viento: Pep, el clarinete –en este caso era lo normal–, Conrado, el saxo soprano, y el mismo Oriol, el saxo alto. El tema, para los que conozcan un poco la trayectoria anterior de Oriol, podría pertenecer perfectamente al disco de Perucho’s (el póstumo y de color rojo que también reeditamos hace dos años con La Olla Expréss).




Pero la relación de Joan Saura y de Koniec con Moisés Moisés no terminaba ahí. Ambos grupos fueron como primos hermanos. De hecho, si la música de Moisés Moisés podía tener relación con alguna cosa de Barcelona era con la de Koniec (y viceversa). Los miembros de ambos grupos llegaron a compartir un proyecto del que nadie de ellos recuerda nada, Fans del Comer Bien, pero del que tenemos constancia que al menos actuaron una vez en Barcelona, en el viejo Ars Estudio.

De la cartelera de La Vanguardia, 27 de marzo de 1991

Conrado y Pep colaborarían también en trabajos puntuales que Joan Saura o Xavier Maristany hacían –juntos o por separado– al margen de Koniec, especialmente músicas para espectáculos de danza. Veamos ahora otro fragmento del libreto del disco, esta vez perteneciente al texto central: “La diversificación de actividades en que progresivamente irá entrando Conrado, con proyectos paralelos personales (componiendo para obras de danza y teatro; y hasta llegar a presentar una pieza al concurso de himnos de la Olimpíada Cultural de Barcelona, previa a los Juegos Olímpicos del 92), o bien compartidos (con la bailarina Elizabeth Brodin y sus Al-Kufah, con Xavier Maristany y Joan Saura de Koniec, con Guen-Dai de Hiroshi Kobayashi, etc.), hizo que Moisés Moisés entrara en una especia de período de latencia. Por cierto, se puede escuchar brevemente la guitarra de Conrado en dos de los temas de Xavier Maristany pertenecientes al CD Músiques x coreografies (Música secreta, 1993), que también incluía temas de Joan Saura, Koniec, Pau Riba i Carles Santos. Asimismo, también se puede encontrar uno de los temas que compuso para el espectáculo de danza Atzavara (1990), de la Cia Mudances de Àngels Margarit, en el libro-disco conmemorativo de los 15 años de esta compañía que fue editado el año 2000.”

Al margen de esto, y ya a partir de los años los 90 y una vez desaparecidos Moisés Moisés, Joan y Oriol mantendrían su relación colaborando el uno en trabajos del otro. En los tres discos que Oriol grabará en los 90 está presente Joan, tocando, componiendo o arreglando; mientras que Joan empleará en su sampler muestras de Oriol, por ejemplo en su disco Album (1998).

Vamos a poner dos temas para ilustrar esto. El primero pertenece al primer disco de Oriol, Insultó, le multaron y dejó de comer (1992). Se llama "Franco Franchi e Ciccio Ingrassia", está escrito por Oriol y es un breve trío con Joan Saura al sinte, Pepino Pascual al clarinete y Oriol a la batería.
El segundo pertenece al siguiente disco de Oriol, Zapping CD (1994). Se trata de "Retales, saldos", una composición de Oriol arreglada por Joan. En él tocan, además de Oriol (percusión y electrónica), Joan Alavedra (acordeón), Pere Boada (bajo), Paco Pi (cello), Anki Toner (arpa de boca) y el propio Joan Saura (samplers y sintes).

Franco Franchi e Ciccio Ingrassia by Oriol Perucho on Grooveshark

Retales, saldos by Oriol Perucho on Grooveshark

Ya en el siglo XX, a mediados de la década pasada, volverían a reunirse, junto a sus viejos colegas los bajistas Enric Cervera y Eduard Altaba, en el conjunto Les Anciens. Los cuatro miembros reunían en su curriculum la experiencia de haber pasado por muchos de los grupos vanguardistas importantes de Barcelona, como Perucho’s, Baf, Blay Tritono, Tropopausa, Naïf, Koniec, Moisés Moisés, Orquesta del Caos… Pero, lo que en otras circunstancias, en otro lugar y con otras personas, hubiera dado pie a un supergrupo que seguramente no hubiera desaprovechado la oportunidad que le brindaba esta coyuntura de practicar una música potente y avasalladora, se iba a torcer completamente surgiendo de esa reunión una música suave, entrañable, dulce, graciosa y de fácil escucha (pergeñada con los mimbres, estilemas y convenciones de la música ligera que había ido llegando en los años 60 y 70, desde el mundo anglosajón pero también desde Italia o Francia). Una vuelta de tuerca genial no tanto a las convenciones como a lo que se supone que hay que esperar de las cosas.

jueves, 9 de mayo de 2013

Los caminos del señor 'siguen' siendo inescrutables

Cada día que pasa más satisfecho de la edición de Moisés Moisés, no tanto por nosotros, por el trabajo que hayamos podido hacer (Eli, Pep, Albert, y todos los que han participado de un modo u otro), como por el hecho de saber que hemos logrado rescatar algo importante del olvido. Y subrayo lo de rescatar, pues tratándose de Moisés Moisés no existía previamente a esta ninguna edición oficial. Además, a este hecho, ya suficientemente importante, hay que añadir que la música de Moisés Moisés es excelente y se conserva la mar de bien.

Pero, en medio de este subidón de Moisés Moisés, quisiera despejar la frondosa vegetación emocional (sobre todo por lo que respecta a Pep, que creo que ha vivido muy intensamente esta edición y que al final ha acabado contagiándonos a los demás) y recordar que en el origen de este proyecto (así como de la anterior entrega de «Barcelona documentos musicales» que editó La Olla Expréss, el disco de Perucho's) está la idea de Eli Gras y Serapi Soler de dedicar una especie de serie de ediciones a grupos o formaciones en los que hubiera estado Oriol Perucho (además de Perucho's y Moisés Moisés, se había pensado hacer lo propio con Tropopausa y con el primer disco de Koniec, Senza parole).


La música de Moisés Moisés es tan buena que casi nos ha hecho perder de vista esa otra perspectiva, la de la originalidad de Oriol Perucho (por otra parte, una cosa no quita la otra, son perfectamente compatibles). Escuchando algunos de los temas que él hizo para Moisés Moisés, se puede apreciar el músico tan particular que es. Además de una ciencia tituladora insuperable (sí, sé que soy un pelmazo con este tema, pero es que es así), es autor de unas composiciones que nadie más podría hacer (no por dificultad o complejidad, sino por una pura cuestión de sensibilidad). Escuchen, sino, una de las piezas que hizo para Moisés Moisés, que a la vez era un all time classics de la banda, "Los caminos del señor son inescrutables"

miércoles, 24 de abril de 2013

¡Moisés, Moisés!


Por fin tenemos la edición de Moisés Moisés en La Olla Expréss. ¡Joder! ha costado un huevo y parte del otro, pero ya está.

Ha sido un trabajo largo, costoso, más de un año y medio en el que naturalmente ha habido fases de inactividad. En total, bastante más que la anterior edición de "Barcelona Documentos Musicales" que preparamos con Eli, la de Perucho's. Para la edición de Moisés Moisés, se nos incorporaba un tercer miembro al núcleo duro de trabajo, Pep Pascual, miembro original del grupo. Grosso modo podemos decir que Pep se encargó de todo lo relativo a la edición de audio, Eli de la parte gráfica y la producción, y un servidor de la parte literaria.

Por momentos, se veía tan lejos el final. No se trataba de reeditar un disco, tal y como habíamos hecho con el rojo de Perucho's, sino de crear algo que no había existido nunca. Además, se trataba de la primera vez que se iba a editar algo de Moisés Moisés en formato grande. Había mucho material donde escoger, pero la mayoría eran directos que tenían que ser extraídos de cintas de k7. Ahí el trabajo de Pep fue fundamental. Él se encargaba de seleccionar y proponernos unos temas. Y lo hacía a partir de varias condiciones a tener en cuenta. En primer lugar, elegir un repertorio que fuera representativo, característico del grupo. No es que fuera muy problemático esto porque, por suerte, los temas principales de la banda estaban recogidos en una cinta u otra, pero había que ordenarlos, elegir entre versiones, etc., etc. Un segundo parámetro a tener en cuenta es que el conjunto de la selección reuniera muestras de todas las formaciones (que únicamente fueron tres). Hay que decir que de esas grabaciones de directos en audio sólo se encontraron muestras de las dos primeras, Conrado T. Costa/Pep Pascual/Oriol Perucho y Conrado/Pep/Jordi Golmayo. Por más que se buscaron, no apareció nada de la última, ya con Eduard Altaba y Quicu Samsó. Esto era especialmente importante para Pep, que quería dejar constancia de todas ellas, bien fuera por afán documental, bien por justicia para con los distintos miembros. Finalmente, aún había una tercera consideración a tener en cuenta, que creo que Pep también se tomó muy en serio, y era que el conjunto de lo recopilado debía resultar llamativo, debía tener gancho.

Es decir, hacer esta edición podía parecer fácil pero no lo era en absoluto, dados estos condicionantes que acabo de exponer. A pesar de ello, según recuerdo, a Eli y a mí siempre nos pareció bien las selecciones y órdenes que hacía Pep, y que fueron variando poco a poco hasta tomar la actual forma. Hay que decir que durante el proceso Pep y Oriol Perucho se encontraron alguna vez y tomaron alguna decisión que después sería tenida en cuenta. Para acabar con la cuestión del audio, nada de todo esto hubiera servido de mucho sin un buen trabajo de masterización. Y ahí volvimos a contar, como habíamos hecho con el de Perucho's, con Albert Guitart que desde su estudio Alb logró restituir la vivacidad, contundencia y brillo de los directos de la banda, obteniendo un sonido claro y con cuerpo.

Había también toda la cuestión de los extras, fotos, material gráfico, vídeos, y alguna que otra sorpresa. Hay que decir que conseguimos reunir todo ese material, que es el que integra el segundo disco (dvd) de la edición, con rapidez y bastante pronto. Pero, una vez más, esas supuestas "facilidades" no iban a hacer más que complicar la labor. ¿Por qué? Porque había que decidir qué se ponía, que debía ir y que no, qué era esencial o revelador del trabajo de Moisés Moisés. Y, al mismo tiempo, en ese línea de decisión, había dos elementos perpendiculares que volvían a condicionarlo todo. El primero, la calidad de algunas piezas de ese fondo (y muy especialmente del videográfico); el segundo, el presupuesto.

Vamos a hablar ahora de esto último, el presupuesto, que es una cuestión siempre de crucial importancia. El presupuesto, que no era mucho, también condicionó las distintas etapas del trabajo. Hay que decir que es esta una edición eminentemente underground, o como quieran llamarla. No es que se haya querido que esto fuera así expresamente, sino que no cabía otra posibilidad pues ningún sello -apostaría por ello- se hubiera interesado en un disco como este. Y creo que no me estoy equivocando.

Naturalmente, cuando se trabaja así lo único con lo que se cuenta de un modo seguro es con el cariño. Uno puede estar sujeto a los distintos vaivenes de la producción, aceptando aquello de que "Dios proveerá", pero lo que no puede hacer es dejar en las manos de la providencia el destino final de lo que se quiere publicar. Había que seguir y, a lo sumo, hacer dos planteamientos: uno de mínimos, sólo con el cd de audio (que de hecho pienso que es lo básico); el otro, con ese segundo disco de bonus. Quiero decir que esta edición de Moisés Moisés se sostendría perfectamente sólo con el cd. La música que contiene es tan brillante y tiene tal entidad que estoy convencido de ello. El segundo disco lo que nos permite es profundizar en el grupo, conocerlo desde otras perspectivas complementarias, simplemente.

De la parte de diseño, el envoltorio y todo eso, se encargó, como ya he dicho, Eli. Nuevamente, los discos y todo el contenido viene enfundado en una de esas características cajas de cartón que confieren al conjunto un aire de regalo. Me parece que, como ya ocurría con lo de Perucho's, es la mejor manera de presentar el trabajo de Moisés Moisés.


En el capítulo de textos, del que más o menos se encargó un servidor, decir que a diefrencia de en la edición de Perucho's, aquí decidimos encargar algunos textos a distintas personas, músicos, periodistas o amigos de ellos. La ocasión lo merecía, ese hecho de que fuera todo rigurosamente inédito, pero aún había otro factor temporal que la respaldaba, y es que el fenómeno Moisés Moisés estaba más cercano al presente que lo de Perucho's (funcionaron entre 1987 y 1991, mientras que Perucho's lo hicieron en los 70). Esos diez años de diferencia, aproximadamente, entre ambos grupos, hacían que mucha gente con la que hablaba para preparar el texto central tuviera recuerdos e impresiones muy vívidas de Moisés Moisés, cosa que no pasó nunca con Perucho's, de los que la gente no recordaba cosas, tenía lapsos importantes de memoria, etc. Así que en vistas de esto, confeccionamos un listado de gente a la que encargarle un texto libre sobre el grupo (de la cosa más histórica y engorrosa ya me encargaba yo, y preferíamos que nuestros invitados hablarán con mayor o menor brevedad pero con total libertad). Llegados aquí, queremos agradecer su aportación literaria a Francesc Díaz i Melis, Ramon Solé, Quim Casas, Jordi Turtós, Karles Torra, y a los Koniec Xavier Maristany y Joan Saura (lamentablemente, Joan nos dejaría poco después de entregar su texto, yéndose sin haber llegado a ver esta edición completada). Asimismo, el que fuera miembro fundador del grupo, el compositor y primer baterista Oriol Perucho, abre la sucesión de textos con una impresión muy rápida y actual de la música de Moisés Moisés.

En fin, Eli, Pep y yo, con el aliento en algunos momentos de Serpai Soler, lo hemos hecho lo mejor que hemos podido. Seguro que hay fallos -tenemos consciencia de algunos que no diremos-, que quizá se podía haber hecho mejor, y todo lo que queráis, pero el resultado es este, y ya podemos ofrecérselo al respetable.

No me queda más que decir que escuchada ahora, la música de Moisés Moisés tiene una vigencia absoluta: es inteligente e inmediata, directa y sugestiva. Participa tanto de una cierta vanguardia como de lo popular. Lo creo de verdad. Su música es radiante y me hace pensar en las pocas cosas verdaderamente buenas que da esta ciudad. Sin duda, Moisés Moisés forman parte de esa colección que, a mi modo de ver, hace que valga la pena Barcelona. Su música sorprenderá a mucha gente, como de hecho sorprendió a los propios Pep y Oriol cuando la volvieron a escuchar después de 20 años.

Por último, decir que ha sido un privilegio para mí trabajar con Eli y Pep, por más que ha habido momentos algo deprimentes (je je je). Con Eli, volver a hacerlo; y con Pep, hacerlo por primera vez, demostrándome que es un tipo sensible, divertido, con su punto de locura, pero a fin de cuentas cabal (además de con una gran capacidad de trabajo).

Como dato final, y antes de ver el teaser que ha montado Pep, decir que esta edición la hemos dedicado a Conrado T. Costa (1964-1991) y a Joan Saura (1954-2012).



 Podéis conseguir el disco en la web de La Olla Expréss: laollaexpress.org/orders.html

martes, 27 de diciembre de 2011

Tropopausa


En marzo de 1979, me trasladé con mi madre a vivir a La Floresta, un pequeño pueblecito de casas dispersas entre el bosque situado en medio de la sierra de Collserola, cerca de Sant Cugat del Vallés. Durante los 70, muchos hippys, freaks y gente del rollo se había instalado allí. En poco tiempo, La Floresta (y en menor medida otros pueblos cercanos y de parecidas casacterísticas, como Valldoreix y Mirasol) se convirtió en uno de los enclaves importanes de la geografía underground de Barcelona, produciéndose allí todo tipo de manifestaciones culturales: música, cómic, teatro...
En el pueblo había un lugar que se convertiría en algo así como el centro neurálgico de toda aquella movida, era el Casal de La Floresta. El Casal ocupaba lo que había sido un viejo casino de principios de siglo al que la burguesía catalana iba jugarse "els quartos" en su momento. La Asociación de Vecinos de La Floresta se hizo con él y, gracias a ello y a las actividades que se desarrollaron y usos que se le dieron el edificio logró seguir en pie dignamente (al menos durante unos años).

Cuando nosotros llegamos a La Flores, la actividad mencionada ya había decaído un poco con respecto a los años anteriores. Aún se hacían conciertos y exposiciones y otras cosas, eso sí.
La mayoría de mis amigos vivían en Barcelona, así que yo casi siempre bajaba a la ciudad. A pesar de esto, pude ver en el Casal unos cuantos conciertos. De todo un poco, rock, salsa, jazz, orquestas de baile...
Recuerdo uno que me gustó y sorprendió gratamente. Era un concierto acústico de Gato Pérez. Además de él a la guitarra ventilador y la voz, le acompañaba tan sólo otro guitarrista y un bajista. Un concierto cercano y en cierto modo raro, pues Gato en aquella época ya tenía un bastante renombre y solía tocar con su grupo, que podía ser de cinco, seis o más músicos. La música de Gato no era por aquel entonces de mi rollo, pero aquel directo me encantó

Pero, el concierto que más me gustó, que nunca he olvidado y que guardo en mi memoria como un tesoro, fue el que ofreció el quinteto Tropopausa. En aquel momento no había oído aún el disco. No sé incluso si había aparecido ya. Pero ese concierto llegaría a ser muy importante para mí. Entonces era jovencito y muy rockero, y de repente Tropopausa me mostraron otras posibilidades, otras músicas. Sin ser un grupo de jazz ni pretenderlo, había cosas que por espíritu quedaban muy cercanas al género (la libertad, la búsqueda de un sonido personal). Por ejemplo, algo que es de lo que más recuerdo que fue la forma de tocar la batería de Oriol Perucho. O los temas en sí, cuya forma me parecía imposible, como si nunca se me hubiera ocurrido que se podían hecer temas así. No eran propiamente canciones y tampoco era improvisación, era una cosa muy peculiar que refería más a historias o algo así, por más que uno no llegará a comprenderlas. Todo esto y algunas otras que escuché esa noche, unido a que en los meses siguientes comenzaría a aficionarme a escuchar discos de jazz, terminarían por inocularme para siempre el virus de esta música.

Todo esto que viene a cuento de que el sello Picap (910998), como depositario de los fondos del catálogo de Edigsa y Zeleste, acaba de reeditar en cd el disco Tropopausa. Es la primera vez que aparece en este formato además. Muchos otros discos de esta escudería ya habían tenido una anterior reedición en cd en los 90 bajo el sello PDI. Así que, a la importancia que ya tiene de por sí editar el disco de Tropopausa hay que añadir esa otra de que se trata de la primera vez.

El disco de Tropopausa apareció durante el año 1979. Apareció dentro de la serie "Concert" que editaron conjuntamente los sellos Zeleste/Edigsa (referencia UM 2056 - LP, 1979). Debió ser una de las últimas referencias publicadas por el sello. Apareció en realidad a nombre de los músicos, "Altaba / Cervera / Perucho / Nico / Solé", es decir, los apellidos de los cinco, y el título, eso sí, era Tropopausa. No sé muy bien cómo ni por qué pero dicho título acabaría por dar nombre al quinteto. El disco no se vendió demasiado, supongo que porque este país es así de jodido y, también, porque tenía un punto inclasificacle y vanguardista, aunque en absoluto era árido. Si ya cuesta colocar este tipo de cosas ahora, imaginen entonces.
El quinteto se separó definitvamente en 1980, después de haber estado durante un largo año preparándose con máxima profesionalidad y ensayando con mucha frecuencia. No obstante esto, las actuaciones no caían. Les he preguntado varias veces a ellos cuántas actuaciones recordaban haber hecho como Tropopausa. La respuesta general, "muy pocas", apostillando alguno de ellos que tan sólo 2, algún otro que 4, pero en cualquier caso no más de una decena (la del Casal de La Floresta siempre fuera de toda duda, así que no fue un espejismo). Si se piensa, es una anomalía bestial tratándose de un grupo de sus características, pero este país -vuelvo a decirlo- es así.
Por tanto, y para volver a lo del concierto, imaginen lo privilegiado que me siento de haber podido verlos aquella noche en La Floresta, y saberme de los pocos que gozaron de tal oportunidad además.

El disco lo adquirí tiempo después. Desde el primer momento se convirtió en un disco "especial" y muy querido. Más allá de la anécdota del concierto, la música del disco estaba viva y también merecía ser guardada y hacerle un espacio permanente en la memoria.

Los de Picap me enviaron hace unas semanas una copia de la reedición y he hecho la correspondiente reseña del disco para Cuadernos de Jazz.
Léanla si les interesa. Por el momento no añadiré mucho más a lo dicho en ella. Simplemente, que el disco suena bien, lo que es un gran que. Y, tal vez sí, completar algo a lo que me refiero de pasada en la crítica. Se comenta muy por encima las diversas procedencias de los músicos antes de formar el quinteto. Quizá estaría bien apuntar, brevemente también, que una vez disueltos Tropopausa, algunos de sus músicos seguirían militando -y hasta prácticamente hoy- en formaciones más o menos experimentales y vanguardistas del área de Barcelona, como Naïf, Koniec, Moisés Moisés, Sboro, la Bel Canto Orquestra de Pascal Comelade, el colectivo de improvisación IBA, el trío Cactus, Les Anciens, la Banda de Improvisadores de Barcelona (BIB)... Mencionarlo sobre todo para que se entienda esa idea que apunto de Tropopausa como punto de llegada y de encuentro, como meta y parrilla de salida a la vez.

No obstante lo dicho hasta aquí, un día hablaremos de este disco pero desde una óptica más personal, más íntima. De momento, ahí va la reseña

Tropopausa en Cuadernos de Jazz

martes, 18 de octubre de 2011

Una tarde ajetreadamente bíblica


La tarde de ayer fue encantadora. La pasamos junto a los ex miembros de Moisés Moisés en casa de uno de ellos, Pep Pascual.
La razón era la preparación de un nuevo trabajo sobre este poco conocido e indispensable grupo barcelonés que aparecerá dentro de la serie BDM (Barcelona Documentos Musicales) del sello La Olla Expréss. No hace ni medio año que terminamos con la reedición del disco de Perucho's, que inauguraba los BDM, y la infatigable Eli Gras ya nos ha puesto a todos a trabajar de nuevo (estaba también en representación del sello Serapi Soler). Y no me extraña, pues el anterior nos lo ha pedido hasta la Library of Congress.

Moisés Moisés, a los que ya dedicamos una breve entrada, fue un grupo (un trío, en esencia) que funcionó durante unos 4 años, aproximadamente entre junio de 1987 y agosto de 1991, fecha en la que un accidente acabó prematuramente con la vida del fundador, Conrado T. Costa.
Ya hablaremos de ellos lo que haga falta en la edición, pero de momento querríamos poner unas fotos de la reunión de ayer. Una reunión que, insistimos, fue entrañable (ver el reencuentro de amigos siempre lo es, por más que algunos de ellos se sigan viendo con asiduidad) y divertido (un capazo de anécdotas, algunas de ellas de rechupete).

Para situar a los clientes del hotel, haremos una cronología de las formaciones (las fechas son aproximadas):

Verano 87 / verano 89: Conrado T. Costa (guitarra), Pep Pacual (saxos alto y soprano y clarinete), Oriol Perucho (batería).

Verano 89 / verano 90: Conrado T. Costa, Pep Pascual, Jordi Golmayo (batería).

Verano 90 / verano 91: Conrado T. Costa, Eduard Altaba (contrabajo), Quicu Samsó (batería), y colaboraciones puntuales de Pep Pascual y, tal vez, de Benet Palet (trompeta).

Su técnico de sonido oficial y oficioso fue Paco Pi.

Y ahí van las fotos:

Primera y segunda: Jordi, Oriol, Pep y Paco.


En el estudio, oyendo directos: Pep, Jordi, Paco (sentado) y Eduard.


En animada charla: Jordi, Paco, Eduard, Pep (al fondo) y Oriol.


La jefa de la Olla, Eli Gras, con Quicu y Oriol.


Los tres baterías, que no saben ni como entraron: Quicu, Oriol y Jordi.


La familia al completo: Paco, Eduard, Jordi, Oriol, Pep y Quicu.


Hay que lamentar que no estuviera Conrado, que había sido el factótum de todo.
Indefectiblemente el trabajo que acabamos de iniciar estará dedicado a él.

miércoles, 18 de mayo de 2011

Presentación reedición disco rojo de Perucho's, BCN, 15-V-2011

Una entrada especial. Muy especial.


El hotel ha colaborado en la reedición del disco que Perucho's grabaron en 1979, y que acaba de editar el sello La Olla Expréss. Desde luego, ha sido un placer hacerlo, trabajar en todo ello y poder hablar con los músicos y sus allegados. Descubrir cosas que pasaban entonces en Barcelona, en unos años convulsos pero también llenos de esperanza, furia, ingenuidad y contradicciones.
El pasado domingo 15 se presento dicha reedición de este disco fundamental del underground barcelonés. La gente que nos acogió, Casa Almirall, con Ramon Solé y Pere Pina al frente, estuvo mucho más que a la altura de las circunstancias.
Los tres "perucho's" que se reunieron eran los últimos de Filipinas. Del cuarteto clásico, estaban los dos únicos supervivientes, Oriol Perucho y Oriol Pons de Vall, alias Ginger. Albert Subirats y Jordi Graells nos dejaron hace tiempo.
Y de la formación de los últimos meses de vida de la banda, sólo estaba Enric Cervera, pues Albert Anadon y Javier Sánchez también nos dejaron tiempo ha.
Fue un concierto curioso, quizá más cerca del espíritu de Les Anciens, en los que militan Perucho y Cervera, que de los originales Perucho's. Temas breves, imaginaciones muy sueltas, eclecticismos creativos.
Una nueva muestra de ese paralelogramo que se obstina en su inestabilidad.


Grabamos las diez piezas que hicieron en vídeo, unos veinticinco minutos en total, y aquí se las ofrecemos.
Oriol Pons de Vall (saxo alto y piano digital Roland), Oriol Perucho (batería) y Enric Cervera (contrabajo).
Entre ocurrencia y ocurrencia, la actuación discurrió por estrambóticos y tiernos derroteros.





















Finalmente, decir que fue un día especial también para mucha gente de la época que se reencontraba o reunía después de bastantes años.
Algunos nos mostraron su gratitud por ello, y eso, de verdad, fue lo más satisfactorio de todo.
Hasta siempre, Perucho's.

domingo, 17 de octubre de 2010

Most Infamous Saxophone Players (MISP), first issue: Pep Pascual



Barcelona, 20 de septiembre de 2010

Saxo tenor P. Mauriat
Boquilla, Dave Guardala "King" Silver
Caña, La Voz medium

Pep Pascual (La Palma de Cervellò, Barcelona, 13 de enero de 1960)

Otras cañas: saxos soprano, alto y barítono, clarinete
Escena: Barcelona
En la red: facebook.com/people/Pepino-Pascual/
Bebida alcohólica preferida (para Lloyd): whisky
Proyectos: propios (Pepino Pascual y Souvenir Orquesta), colaborador fijo de Pascal Comelade, y músicas para espectáculos teatrales y de marionetas
Discografía seleccionada: Insultó, le multaron y dejó de comer (Oriol Perucho; G3G, 1992); Psicòtic Music' Hall (Pascal Comelade; Delabel/Virgin, 2002), Tandoori LeNoir (Tandoori LeNoir; Staélite K, 2002), Mare Internum (Ramon Solé y Rafael Zaragoza; autoeditado, 2010)

Entrada etiquetada como MISP.

sábado, 9 de octubre de 2010

Los Perucho's (y V): miscelánea final

una aclaración que hicieron Ginger y Oriol sobre el virulento manifiesto “ZELESTE GANGRENA PALPABLE (Zeleste y otras lepras)”, firmado por Les Music-Chiens, en diciembre de 1974: los autores del mismo (o al menos tres de ellos) fueron Albert Subirats, el propio Ginger y, probablemente, Jaume Martín. y lo escribieron en una casa que los padres de Subirats tenían en el Priorat, y a la que Perucho’s iban de vez en cuando para encerrarse unos días a ensayar

un enigma que atañe a la extraña relación que se mantuvo entre Perucho’s y la gente de la sala Zeleste, que no olvidemos que no sólo fue el local más famoso de la Barcelona de los 70 sino también un sello de discos y una promotora; una relación sembrada por el desencuentro. con los hechos que conocemos, que no son todos, vamos a establecer una cronología

agosto 73. primera actuación en Zeleste. son contratados para tocar tres días. tras haber vaciado la sala los dos primeros, el tercero, antes de empezar, el encargado les ofrece pagarles a cambio de no tocar ese último día. naturalmente, ellos se niegan / diciembre 74. algunos de ellos intervienen en la redacción del manifiesto de Les Music-Chiens / principios 75. Zeleste contacta con ellos para editarles un disco / mayo 75. aparece una columna sobre ellos en el primer y único número de un boletín de información musical publicado por Zeleste / julio 75. en efecto, se graba el disco para Zeleste / segunda mitad 75. nadie sabe cómo, pero el proyecto de disco con Zeleste se detiene de golpe / febrero 76. durante una actuación de Perucho’s y BAF en el Club Helena, organizada por Cuc Sonat, se reparte por primera vez el famoso panfleto sobre Zeleste (dos de los Perucho’s y el organizador así lo dicen, aunque hay algún otro testimonio que apuntó a que sería más tarde, en 1977) / julio 77. en el tercer Canet Rock, que co-organiza Zeleste, Pau Riba se presenta con Perucho’s / finales 77 o principios 78. desde el Boletín de Limpieza Musical, que edita el colectivo Free Difusión, se pone en marcha una campaña para sacar el ep de Zeleste, que consiste en una suscripción popular por valor de 350 pesetas. no conseguirán tirar adelante la edición. en ese mismo Boletín -el primero- hay otra invectiva contra el mundo zelestial / abril 78. en una entrevista que hace Disco Expres a Ginger y otra gente de Free Difusión, explican lo de las “acciones” para editar el ep y que si no se editó en su momento fue “por una serie de malentendidos con Víctor Jou”, así como afirman tener las cintas y la maqueta de la portada. en la misma entrevista, dicen que Perucho's están vetados en Zeleste / junio 78. el miércoles 28 de junio hacen su última actuación en directo. ¿dónde? en Zeleste

Columna sobre Perucho's en Zeleste. Butlletí d'informació musical, el único que se publicó en mayo de 1975

el ep. las características del disco para Zeleste eran las siguientes: duraba unos 20 minutos, era un ep a 33 rpm. se trataba de composiciones, no de improvisación. se grabó en la misma sala Zeleste, como si fuera un directo. las sesiones duraron dos días. el técnico de sonido fue Paco Pi. el diseño era como de un disco libro y lo realizó Martí Sans. exhibía una estética muy moderna, con fotografías de primeros planos de los músicos a sangre y en un granuloso blanco y negro, recordando a los screen tests de Warhol. se trataba, pues, de una edición algo costosa. en el capítulo de textos era más sencillo, pues consistía en los créditos y una escueta cronología. según Ginger, a Víctor Jou ésto le parecía insuficiente. Jou les dijo que hicieran unos textos que reflejaran su particular mundo. al parecer, él veía el grupo como un modo de vida, con su propia filosofía a cuestas. acerca de esos “malentendidos” que imposibilitaron la publicación del disco, he podido recoger dos opiniones distintas. en una, el manifiesto de Les Music-Chiens habría sido de un modo u otro decisivo para ello (bien como detonante, bien como excusa). en la otra, no habría tenido nada que ver

un enlace a una página de la web sense nom en la que están recopiladas todas las entradas que han hecho sobre Perucho’s. gran labor la de la gente de la web, tanto en general como en concreto con el asunto de Perucho’s: lwsn.net/etiquetes/perucho%27s/

un poema de Albert Subirats titulado “Perucho’s” y recogido en el libro A imatge de la contracutura, coordinado por Genís Cano (Publicacions i edicions de la Universitat de Barcelona, 2005)

PERUCHO’S

Notes de vidre es desprenen de la
lira diamant
que vibra entre l’embosca dels dits
de poeta
i insinuen apunts de ronca
musicalitat,
com un parabrisas es despleguen sobre
el cel circular
o hi destaquem les altes torre de
plàstic blanc perla.
Aquestes notes posseïdes pels músics
d’or líquid
-alquimistes dels sentiments al marge
del bosc-
aquestes notes que sobre el verger
ara descansen
han d’endinsar-se amb precisions
profundes
contràriament al que jo –coronat per
l’imprecís
i perseguit d’angoixes- els hi pugui
oferir com orígen,
com a fruti d’origen de tota tragèdia
present
presentada en paneres de llamps i
trons
que es teixeixen entre sí.

Gener 76


un tema del pequeño disco rojo de Perucho’s para acabar: “Cero de conducta”, compuesto por Albert Subirats, y cuyo título imaginamos que proviene de la anarquista y antiautoritaria película de Jean Vigo Zéro de conduite (1933). Albert Subirats y Jordi Carbó, tocan el saxo tenor; el mismo Albert y Ginger, el piano; y Lluis Murillo, Ramón Calduch, Eduard Altaba y Oriol Perucho, las percusiones



idóneo para desaparecer y dejar de dar la tabarra con ellos.
à tout à l’heure

gracias a Ginger, Oriol y Martí por contarnos tantas cosas

jueves, 7 de octubre de 2010

Guitarrowing: En el tejado, de Moisés Moisés

A mediados de los años 80, apareció un trío creativo, estimulante e inesperado en Barcelona. Moisés Moisés lo formaron Conrado T. Costa, a la guitarra, Oriol Perucho, a la batería, y, como decía Oriol en un texto promocional de la promotora "Otras músicas", la "guinda" la ponía Pep Pascual con los saxos y el clarinete. A esta formación le siguieron otras dos: Jordi Golmayo sustituyó a Perucho en las baquetas; y en la última, Pascual dejaba el grupo y entraban Eduard Altaba (bajo) y Quicu Samsó (batería). Su música imprevista se consumió en unos pocos años. A principios de los 90, Conrado fallecía a causa de un accidente cuando aún no había cumplido los 24, con lo que Moisés Moisés desaparecían. En noviembre de 1987, la primera formación (Costa, Pascual y Perucho) grabaron una maqueta de siete temas. Pep Pascual no recuerda si intentaron moverla por algún sello, aunque le parece que no. Finalmente, ellos mismos se autoeditaron este trabajo en formato k7.

El tema a continuación es el último de dicho k7. Se llama "En el tejado" y es un solo de Conrado T. Costa. Pep nos ha contado que a Conrado le gustaba tocar la guitarra en el tejado de la casa de su abuela, en el barrio de Horta. Cuerdas de cristal y funámbulo. Nocturno y soñador.



Pep Pascual, Conrado T. Costa y Oriol Perucho en el tejado de El Corte Inglés de Plaza de Catalunya.

La foto, cortesía de Pep Pascual.

sábado, 2 de octubre de 2010

Los Perucho's (IV): flashback Astarot / Targets, the audience becomes the sniper!

En julio de 1977, tenía lugar la tercera edición del Canet Rock, un festival en el que era habitual la presencia de grupos catalanes y andaluces, los dos graneros de la música rock más o menos innovadora y progresiva que se cocía en España en los setenta. Pau Riba era el o uno de los representantes más significativos de la escena de Barcelona. Ya había actuado en las dos ediciones anteriores (las del 75 y 76), presentando proyectos más o menos ortodoxos. Para la tercera edición, a Riba se le ocurriría una cosa distinta. Recuperar un largo poema que había escrito a principios de los 70 en Formentera, cuyo título era “Astarot Univers D’herba” y estaba repleto de resonancias simbólicas.


Del libro
Graficolorància de Pau Riba, editado en 1976 por Pastanaga Editors.
Extraído de la web Pau Riba Cau de Fans.


La cuestión era, ¿de quién hacerse acompañar en el escenario? Y Pau Riba ofrecería la idea a la banda Perucho’s. Perucho’s llevaban funcionando unos cinco o seis años por aquel entonces. Labrándose una reputación de gente insobornable y acarreando su mundo particular y hermético. Según me contaron dos de sus miembros, Ginger y Oriol, ellos tenían la impresión de que Riba quería aprovechar esa aureola suya de enfants terribles, de malaits. Y, como también me dijeron, a Pau Riba les costó convencerlos, pues en un primer momento no querían hacerlo.

Una vez aceptada la propuesta, convertida ahora en "Astarot Universdherba", Pau Riba y los Perucho’s realizaron unos cuantos ensayos previos que les sirvieron para establecer una suerte de guión sobre el largo poema de Pau. Al cantautor le interesaba de Perucho’s que desarrollarán ese estilo de solos y grupos de solos que normalmente hacían en sus directos. Durante los ensayos estuvieron presentes los cuatro Perucho’s: los saxofonistas Albert Subirats y Ginger, el guitaferrista Jordi Graells y Oriol Perucho a la batería. Pero, el día de la actuación, el 30 de julio, Albert estaba ya en la mili (se había perdido ya las actuaciones en las Jornadas Libertarias y en el Miting de la CNT en Montjuïc, y se perdería en agosto las de Cunit y Palafolls).

La actuación, de algo más de 30 minutos de duración, puso en evidencia la falta de inquietud del público y la crítica que se había desplazado hasta Canet: se abrió un abismo insalvable entre lo que se proponía desde el escenario y las expectativas de la gente. El público no cesó de abuchearles y pitarles, y en los días siguientes varios medios de comunicación (Tele/eXprés, Vibraciones, Disco expres…) despacharon de mala manera lo acontecido con Pau Riba & Perucho’s. Por ejemplo, en una reseña, tras encabezar el párrafo con un “Pau Riba mató Canet”, el periodista escribía

“Después del punto álgido al que se llegó con la Dharma, Pau Riba se montó con Los Peruchos una ópera free. Contó la historia de un hombre que murió de amor, recitándola tras un fondo musical carente de cualquier sentido de la melodía. El frío, el sueño y el Pau amuermaron al personal. Allí murió la Festa entre los gritos de «¡Fuera!, ¡Fuera!». A pesar de todo, el Riba bajó del escenario la mar de satisfecho.”

Bueno, ¿no? Pues lean esto otro: “Un hombre de su experiencia –se refiere a Riba– sabe que el tipo de música Free que ofreció no cuela en un recital así. Pau hubiera podido darnos ritmo y licors y se negó”. Aunque no todas tuvieron el mismo sesgo: “Pau Riba, con una larga capa lila y un sombrero del mismo color, apareció acompañado por el grupo «free» Los Peruchos. Esta fue la sorpresa que se rumoreaba: Pau no presentó su disco Licors sino que recitó en plan bronca la historia de un amor imposible o una historia imposible de amor: no lo dejó nada claro. Pese a que Los Peruchos llevaban un rollo muy completo y bastante sólido, la gente no conectó con ellos ni con el Pau que consiguió lo increíble: que la gente prefiriera volverse a sentar sobre la humedad y el barro que escucharle a él.”

Pocos meses después del tercer Canet Rock, el sello de Zeleste y Edigsa (los primeros participaban en la organización y programación del Canet Rock) editaba un doble LP con extractos de actuaciones de prácticamente todos los músicos que habían pasado por esa edición: Casavella, Oriol Tramvia, Mirasol-Colores, Orquestra Plateria, Música Urbana, Jordi Batiste, Rocky Muntanyola, Companyia Elèctrica Dharma…todos menos Pau Riba & Perucho’s. Alguien de Zeleste lo justificaba así en una entrevista al Tele/eXprés en diciembre de 1977: “No, no está incluida en el doble álbum, porque hubiéramos necesitado todo un LP para registrarla completa”. Hombre, ya en aquella época no era raro poner extractos de un tema en un recopilatorio, así que la excusa parece de “mal pagador”, que se dice en catalán. Sea como sea, el no incluir ni un solo fragmento de “Astarot” me parece una de las grandes inquinas que el establishment musical progre de Barcelona dedicó a los que no eran de su cuerda.

Años después, con Zeleste ya fuera de funcionamiento, parece ser que aparecieron un montón de cintas en un contenedor cercano a la segunda sede del local, con lo que era de esperar que esta grabación -como otras que tenían de cosas que no llegaron a ser editadas como disco y que por tanto no estaban en los archivos de Edigsa- se hubiera perdido.

Todavía habría de pasar más tiempo para que “Astarot Universdherba” llegara hasta nosotros. A mediados de los 90, durante la preparación de la exposición Alter Músiques Natives (1995), comisariada por el mismo Pau Riba, Víctor Nubla y Julià Guillamon, aparecía durante la búsqueda de material una cinta registrada por RNE de España con la actuación íntegra de Pau Riba & Perucho’s. La exposición generaba ese mismo año un catálogo y un doble cd que presentaba una selección amplia de muchos de los músicos tratados en la muestra. En ese doble cd aparecía un fragmento de 4 minutos y medio de la actuación. Finalmente, en 1998, el sello G3G editaba el concierto íntegro, enfundándolo dentro de una lata de conservas.

El contenido de dicha lata (parecida a una de navajas o berberechos mediana), sobre el que se ha especulado en algún término, constaba, además del disco en sí y una base de gomaespuma para protegerlo, de unos cartones con los créditos, la letra completa del poema de Pau, dos buenos textos de Nubla y Guillamon y unas ilustraciones del dibujante Roger (bastante psicóticas, por cierto), un folio a dos caras con recortes impresos de las malas críticas que recibieron (algunas las hemos transcrito más arriba), y cuya hoja venía arrugada por el propio Pau Riba, y una tirita por si te cortabas al abrir la lata. Hay una leyenda urbana que dice que también contenía una aspirina. El propio Pau Riba en su web lo afirma. Pero, yo tengo la lata y no recuerdo que hubiera ninguna o, en todo caso, no la he guardado. Todavía se puede conseguir esta gran conserva en la web de G3G.

Ginger y Oriol me han comentado que ellos no quedaron muy contentos con la actuación si la comparan con los buenos resultados de los ensayos previos que habían hecho. Al parecer se dieron algunas circunstancias luctuosas para que esto fuera así. Le leyenda también dice –lo recuerda Ginger y lo cuenta Guillamon en su texto– que Pau & Perucho’s irrumpieron en el escenario saltándose el orden establecido por los organizadores: una toma del poder. Finalmente, Ginger me dijo que poco después del Canet 77, escuchó en una emisión de RNE el concierto completo. ¿Se imaginan lo que debía ser en 1977 escuchar algo así en la radio española?

A continuación, un fragmento de “Astarot Universdherba”, el que se eligió para el compact de Alter Músiques Natives (muy bien seleccionado, por cierto).



Si se escucha atentamente la grabación íntegra en el disco, a partir del minuto 15, en algunos momentos de silencio se oye muy a lo lejos los silbidos y el coro del público gritando el «fuera, fuera» que se mencionaba en las crónicas de la época (sobre el minuto 24 se oye con cierta claridad lo del «fuera»). Incluso en el fragmento del reproductor también se reconocen algunos pitidos. Parece ser que la gente acabó realmente cabreada y encendida con su actuación. Puedo imaginar el rectángulo del escenario iluminado al final del prado, con figuras moviéndose dentro de él, y el incontenible deseo en muchos asistentes de abatir uno a uno a los cuatro músicos. El mismo ansia de matar que tiene el joven francotirador de la película Targets (1968), de Peter Bogdanovich. Todos estaban ahí dispuestos para morir. Astarot, Pau & Perucho's.



A nosostros, la verdad, siempre nos ha gustado mucho Astarot Universdherba.

sábado, 25 de septiembre de 2010

Los Perucho's (III): peut-être

Siempre nos estamos preguntando "qué hubiera sido si...". La trascendencia de la cuestión varia según se trate de un amor imposible, un trabajo perdido, un raro aguardiente no probado, o un tren no cogido... Obviamente, siempre con ese componente negativo que nos hace especular sobre cómo de bien hubieran ido las cosas y partiendo de la base -dudosa- de que todo podría mejorarse; pues normalmente nadie se hace la pregunta tratando de dilucidar cuán peor podían haber sido (aunque hay de todo, claro).

Para no ser menos, aquí vamos a hacernos una pregunta de esas con un tema que nos preocupa aunque, ciertamente, no tenga la menor trascendencia. ¿Qué hubiera sido de los Perucho's de haber seguido tocando?

De entrada, es poco probable que hubieran seguido tocando. Dos de sus miembros -ya muertos- habrían tenido que abandonar más tarde o más temprano, caso del guitaferrista Jordi Graells y del alto Albert Subirats. Respecto a los otros dos, Ginger se apartó o dejó la música en un segundo plano una vez disuelto el grupo, y sólo Oriol Perucho siguió y ha seguido en activo hasta ahora. Primero, en los ochenta, involucrándose en tres de las formaciones más interesantes que hubo por aquel entonces en Barcelona: Tropopausa (con un estupendo disco homónimo en Zeleste/Edigsa), Koniec (con quiénes grabaría el primer disco, Senza parole) y Moisés Moisés (que tuvieron que autoeditarse una maqueta al no encontrar sello); luego, en los noventa, grabando una serie de imaginativos e inclasificables trabajos a su nombre y, ahora, formando parte del conjunto Les Anciens.

Pero, quedémonos en los años 90. Oriol Perucho grabó entonces tres CD en los que colaborarían muchos miembros de la escena barcelonesa, bien locales bien gente que andaba de paso y que se instalaría en la ciudad durante más o menos tiempo. Los discos fueron, Insultó, le multaron y dejó de comer (G3G, 1992), Zapping CD (G3G, 1994) y Así pasan 45 minutos (Hazard Records, 1998; que se puede descargar aquí).


En el primero de ellos, Insultó..., había un tema de buñueliano título en el que Perucho y Ginger volvían a reunirse, musicalmente hablando, después de bastantes años, interpretando y componiendo dicho tema, "Un atuendo diabólicamente clerical". Además de Ginger, al alto y ordenador, y Oriol, a las percusiones, les acompañan Néstor Munt, a la trompeta y fiscornio, Xavier Boixader, a los trombones, Pako Corbella, a la armónica, y Pere Boada, al bajo.



Seguro que es imposible saber qué hubieran hecho de haber seguido juntos, pero me parece adivinar en este tema algunas pistas de ello.

sábado, 18 de septiembre de 2010

Los Perucho's (II): La Morube, un tema del disco

En el anterior post sobre Perucho's, el sábado pasado, reproducíamos cómo alguien de la revista Star se preguntaba, a finales del 77 o principios del 78, si nunca llegaría a hacerse el disco de Perucho's. Pues, sí, ese día llegó unos dos años más tarde, aproximadamente.


Cuando grabaron este disco a finales de noviembre de 1979 el grupo estaba prácticamente disuelto. Jordi Graells, su aterrador guitarrista, hacía ya tiempo que no estaba con ellos. Los otros tres históricos miembros, sí: Oriol Pons de Vall, alias Ginger, al saxo soprano Selmer, Albert Subirats, al alto Yamaha, y Oriol Perucho, a la batería Pearl.

En una entrevista realizada por Pep Gorgas que apareció en el Disco Expres del 30 de mayo de 1978, cuando aún seguían funcionando como grupo (pero en la que ya anunciaban que dejarían de tocar en directo unos meses después), decían lo siguiente: "Nuestra música es actualmente mucho más estructurada que cuando empezamos, al principio era todo espontáneo, improvisado, nada estaba previsto y todo podía ocurrir, era totalmente "free". Ahora mezclamos la composición (muy trabajada), con la improvisación total. En medio de un tema puede aparecer lo más inesperado, incluso unos compases de Chopin."

Por otra parte, en esa misma entrevista y a continuación del extracto anterior, concretaban lo que ellos entendían como "free": "Enfocamos el "free" como si fuera rock o cualquier otra cosa, queremos decir que no tiene nada que ver con el jazz, o mejor dicho el free jazz, que es lo que cree la mayoría de la gente que nos escucha."

El tema que pondremos a continuación es bien representativo de este cambio de rumbo que se operó en la banda en su tramo final, con su estructura compuesta por una intro, el tema, una digresión libre, vuelta al tema y una brevísima coda. Se titula "La Morube" y fue escrito por Albert Subirats. Además de Ginger, Perucho y Subirats, tocan también Jordi Carbó (de La Propiedad), el saxo tenor, Víctor Nubla (de Macromassa), el clarinete, y Ramon Calduch, el bajo eléctrico.



Todo esto es importante también en tanto que deja entrever por dónde irán los tiros en la posterior trayectoria musical del único de ellos que siguió -y sigue- en activo, Oriol Perucho; en proyectos como Tropopausa (que se solapó con los últimos tiempos de Perucho's), los primeros Koniec, Moisés Moisés o, ahora, en Les Anciens, por no hablar de los discos a su nombre que hizo en los 90. Una trayectoria en la que Oriol ha creado un mundo musical propio, autosuficiente y fantasioso. "La Morube" expresa bien esa amplitud de registros (desde el rock al score cinematográgfico, pasando por el free jazz y la música experimental) con la que la banda trabajaba antes de desaparecer, y que Oriol ha hecho perdurar.

Y ahora sólo nos resta quedar a la espera de que en breve La Olla Expréss reedite en CD el pequeño disco rojo de Perucho's.

PS: no se emocionen, que no habrá más grabaciones inéditas... al menos por el momento.

sábado, 11 de septiembre de 2010

Los Perucho's (I): un directo de 1976

Historia larga la de este post, que debería haber colgado hace ya bastantes semanas, y que voy a entretenerme en contar, no por nada, sino porque me apetece.

Voy a empezar diciendo que esta entrada me ha dado más guerra que el copón. Hace unos meses, el amigo Roger Atrofe me pasaba unos registros de conciertos de los años 70 que, a su vez, a él le había pasado Víctor Nubla. Uno de ellos venía consignado como el concierto que Perucho's dieron en las Jornadas Libertarias de 1977. Pueden imaginar cómo me quedé al leerlo.

Pero, tratándose de Perucho's las cosas no iban a ser tan fáciles, ni mucho menos. Al oírlo de entrada, algo no cuadraba. No había batería y la grabación había sido tomada en un interior, cuando los conciertos de las Jornadas Libertarias se hicieron en la plaza del Parc Güell. Llegué a pensar que quizá la actuación podía haber tenido lugar en el Saló Diana, que era el segundo emplazamiento de las Jornadas, donde se hicieron algunas actividades, esencialmente los debates pero también alguna actuación. De todos modos, seguía sin cuadrar lo de la batería: era julio de 1977 y Oriol Perucho, el baterista, estuvo en toda esa campaña que ese verano les llevaría a actuar en Canet (con Pau Riba en su "Astarot Universdherba"), en el camping de Cunit, en Palafolls... En cambio, quién no estaba ese verano, pues se hallaba cumpliendo el servicio militar, era el saxofonista alto Albert Subirats, que sí suena en la grabación.

Tiempo después, Oriol Perucho me descartaba categóricamente que esa grabación fuera de las Jornadas Libertarias. Y, finalmente, unos días más tarde, en una nueva reunión con Oriol y además con Ginger, el saxo soprano (de hecho, los dos únicos supervivientes de la banda), éste iba a datar exactamente el registro: había tenido lugar en los Caputxins de Sarrià, Barcelona, el año 1976. (Un concierto doble en el que también actuaría el grupo Viejas aceras).


Todo cobraba sentido: las características de la grabación y la falta de batería pues, en 1976, Oriol Perucho era el que estaba haciendo la mili. (Este hecho, lo de la mili, tristemente normal en la época, tenía una peculiaridad al tratarse de Perucho's. Mientras la mayoría -por no decir la totalidad- de los grupos reemplazaban al llamado a filas de una forma u otra pero siempre con rapidez, ellos ni siquiera se lo planteaban: nadie podía entrar en su pequeña sociedad cerrada. De los cuatro miembros, sólo uno se salvó, el guitaferrista Jordi Graells. Se daba la particularidad de que debido a lo escalonado de sus edades, hubo un período de unos tres años y pico en el que al menos siempre faltó un miembro, pues cuando uno llegaba de la mili, al poco tiempo se marchaba otro).

Tras ese segundo encuentro, Ginger me dijo que tenía otra grabación del mismo concierto y que me la enviaría para que decidiera cuál de las dos estaba mejor. Esto me dio bastante trabajo, pues no es lo mío y ciertamente había diferencias sensibles entre las dos grabaciones. En realidad se trata de la misma cinta y lo que varia es su digitalización. Finalmente, me he decidido por la primera que está algo más alta de volumen.

Me contaba Oriol Perucho que se planteaban cada concierto de un modo distinto. Durante un tiempo, sus intervenciones se iniciaban como una serie de solos concatenados que, a veces, se iban convirtiendo en diálogos o triálogos. En el número 36 de la revista Star (que sería de finales del 77 o principios del 78), había una breve referencia a un concierto de Perucho's en La Orquídea. Estaba dentro de la sección Prensa Marginal, que era firmada colectivamente, aunque sospecho que el autor en este caso debía ser Juan Bufill, que era el que normalmente seguía y escribía sobre las cuitas de la gente del "fri" de Barcelona, como Perucho's, La propiedad es un robo, Psicópatas del norte...

"El primer día tocaron Peruchos y Psicópatas. Los primeros ya llevan tiempo haciendo un rollo parecido (diálogos entre instrumentos, etc), y ahora necesitan dinero para grabar su primer disco. En mi opinión les falta garra, aunque en ocasiones (Jornadas Libertarias...) me han sorprendido con momentos absolutamente esquizofrénicos. Si el disco les sale marchoso, valdrá la pena. Pero, ¿se llegará a grabar?."

Bueno, una anotación interesante de la época, ¿no les parece? No entiendo lo de la falta de garra, pero en fin. De todos modos, quería apuntar una última cosa acerca de lo de los diálogos: escuchando la grabación, tengo la sensación de que realmente se trata más de soliloquios superpuestos.

No me extiendo más. Como ya verán, no es free jazz, ni tampoco rock, y muestra una forma muy peculiar de improvisar. Además, hay una querencia por el ruido (noise) sorprendente en aquellos años y aquí. Es "some kind of caña". El maestro de ceremonias que los presenta es Jaume Martín, el de la Propiedad. Y, atentos a la primera intervención de Graells a la guitarra: es absolutamente demencial.

Aunque este post es urbi et orbi -y de todo corazón-, se lo queremos dedicar de forma especial a alguien: el Dr. Melis. ¡Va por usted!

Con todos ustedes, Los Perucho's (Ginger, Albert Subirats y Jordi Graells) en Els Caputxins de Sarrià, Barcelona, el sábado 27 de marzo de 1976.



Gracias a Roger y a Víctor, por suministrarme la primera cinta. Gracias a Oriol y Ginger por darme su aquiescencia. Agradecimientos, también, a Martí Sans que guardaba el cartel -como tantas otras cosas- de la actuación de Els Caputxins.

Si alguien lo quiere descargar, lo tienen en Internet Archive en MP3 o AIFF.

martes, 17 de agosto de 2010

Les Anciens, cosiendo un botón


Un botón llamado "Halloween, Reuma, Moog...?", de su primer y por el momento único abrigo. Una versión reordenada, con la parte de batería situada en el centro en lugar de en el inicio. Fue el 16 de agosto de 2010, en la plaza Rovira i Trias y dentro del Festigàbal que tiene lugar durante la Festa Major de Gràcia.



Les Anciens, inconfundibles. Lastima que el sonido no les acompañara. De izquierda a derecha: Joan Saura, Enric Cervera, Oriol Perucho y Eduard Altaba.

Un detalle que proveyó el azar y que me encanta: los niños que entran al final del clip.

En Internet Archive: http://www.archive.org/details/LesAnciensBcn16-viii-2010

sábado, 5 de junio de 2010

Un artículo de Julià Guillamon sobre Les Anciens


UNA LIMOSNITA

A veces estoy esperando el metro en la parada de Liceu y me acuerdo de Paquito. Era un chaval que pedía limosna en el andén, dirección Zona Universitària, con una canción machacona: «¡Una limosnita pa Paquito. Una limosnita pa comer!». De pronto aparecía su madre y se llevaba la caja. Cuando Oriol Perucho grabó su primer disco en solitario, Insultó, le multaron y dejó de comer (1992), utilizó la canción de Paquito como base de una de sus composiciones. Se oía la cantinela del chico y Perucho la iba recreando con la batería. Era un fragmento de realidad incrustada en la composición musical –un objet trouvé– y una manera irónica de referirse a la situación de los músicos experimentales, creadores auténticos que, como el propio Paquito, se encuentran a veces al borde de la indigencia. Yo no concocía a Perucho y me encantó la manera que tenía de titular sus temas: “Dénles un motivo y se acostarán a las 8:00”, “Siembra vientos y recoge los cristales”, “¿Qué es el tucutú?” o “El macarrón de la pista y sus típicos”, que me trae a la cabeza a otro pedigüeño de los 80, antes de la invasión de las estatuas humanas: Nino Mallorca, que cantaba coplas con grandes aspavientos en el Portal de l’Àngel.

Joan Saura forma, junto a Oriol Perucho, Eduard Altaba y Enric Cervera, el grupo Les Anciens, que acaba de sacar un CD. Quedamos en el bar El Roure para comentar la jugada. Saura y Altaba se conocieron en el colegio («la Academia de los suspendidos», me dice riendo) y a los dieciséis años formaron su primer grupo, Yuca (una de sus novias había pasado la infancia en Guinea). Después vino Blay Tritono. El tritono es el intervalo de tres tonos, disonante, demonizado en todos los métodos de armonía. Blay, el apellido del tipo que tocaba el saxo tenor. Por los mismos años Perucho formó, con Oriol Pons de Vall y Albert Subirats, el primer grupo de free jazz de España, Perucho’s. A principios de los ochenta, Altaba, Cervera, Perucho, Jordi Nico y Ramon Solé crearon Tropopausa. A lo largo de tres décadas han formado todas las combinaciones posibles en grupos de culto como Rambla, Naïf, Koniec, Moisés Moisés, el Big Ensemble del Taller de Músics o la Orquestra del Caos. Sin renunciar a la improvisación, que ha sido una de las constantes de su trayectoria, Les Anciens alternan el acompañamiento (sin la melodía) de una canción de Sylvie Vartan con un saxo a lo John Zorn, influencias electrónicas y guitarras californianas. El disco transmite una sensación de alegría y la perplejidad de quienes de un día para otro han pasado de jóvenes promesas a históricos de la música experimental.

Saura me explica un secreto de Perucho. A veces llega a un ensayo ilusionado: «Tengo un tema». ¿Y cómo es? Ni idea. Los otros Anciens empiezan con un bajo que combina con una guitarra o con unos sonidos grabados con el sampler. Perucho empieza por el título. Qué puñetero.

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Esta bonita y pertinente columna de Julià Guillamon se publicó el pasado jueves 3 de junio de 2010 en La Vanguardia. Esperemos que el autor no se mosquee por haberla colgado, pero como ya habíamos hablado de Les Anciens y de su disco aquí, a los del hotel nos ha parecido ideal.

Vamos a completar todo esto con ese tema de Paquito y Perucho que menciona Guillamon al principio, y cuya curiosa anécdota desconocíamos. El tema es "Las pelusas" y está en el disco de Oriol Perucho Insultó, le multaron y dejó de comer.