viernes, 28 de diciembre de 2012
'Discordian Community Riot', BCN, 21-12-2012
Reseña en Tomajazz de la 'discordiana' noche que tuvo lugar el pasado 21 de diciembre en el CAT de Barcelona, organizada por el sello Discordian Records y por la promotora Arco y Flecha. Como viene siendo habitual en nuestras últimas entregas sobre conciertos, volvimos a contar con las excelentes imágenes que registra Joan Cortès. ¡De lujo! Nos vamos a tener que casar, jazzísticamente hablando, claro.
lunes, 28 de mayo de 2012
Jazz from Catalonia 2012 (cd)
Jazz from Catalonia 2012 ha sido seleccionado por el crítico Martí Farré, que ha elegido 15 piezas de otros tantos proyectos muy distintos entre sí, en los que cabe desde el swing hasta la vanguardia pasando por el bop, el jazz vocal o el maridaje con el hip hop y otros géneros. Como suele ocurrir con esta clase de álbumes siempre hay quien puede objetar que podrían ser otros los elegidos, pero en este caso se trata de una buena panorámica.
Este año, por ejemplo, han sido seleccionados "nuestros" Sin Anestesia, que han contribuido con "Metadoloris Ultra", que en realidad es una regrabación que hicieron expresamente para esta compilación de una pieza que originalmente apareció en su primer trabajo para el netlabel Discordian Records, Intervención mecánica.
Este tema, compuesto por El Pricto, contiene muchas de las características de la banda. La atmósfera es tensa y malsana, y se advierte una psicología algo perversa.
Al tratarse de una formación algo flexible, compuesta por el momento por 11 miembros, no siempre logran reunirse todos en las sesiones que realizan. Ese día Sin Anestesia fue un noneto de saxos integrado por Tom Chant y Liba Villavecchia a los saxos soprano, Agustí Martínez y El Pricto a los altos, Miguel 'Pintxo' Villar y Pep Pascual a los tenores, Don Malfon (aka Alfonso Muñoz) y Lluís Vallès a los barítonos, y Ferran Besalduch al saxo bajo. El Pricto también se hizo cargo de la conducción.
Otro tema que me ha encantado es el de Josep Tutusaus Champagne Sparkle, "No va internet", perteneciente al primer cd de este cuarteto, Introducing (Fresh Sound New Talent, 2011). La banda, a la manera de los cuartetos sin piano, la forman Josep Tutusaus al trombón, Hugo Astudillo al saxo alto, Marko Lohikari al contrabajo y Carlos Falanga a la batería.
Su ritmo inicial, que se mantiene durante todo el tema, me enganchó desde la primera vez que lo escuché. Se basa en una secuencia obsesiva realizada por el bajo y la batería, y puntuada por el unísono del saxo y el trombón; unísono que poco a poco van abandonando para realizar rápidos dibujos. Tiene un color como new thing pero el ritmo engancha mucho, tiene un groove morboso. No sé por qué pero me recuerda al Chico Hamilton de los 60 (entre otras cosas).
No he oído el disco pero, a juzgar por este tema, promete.
miércoles, 16 de mayo de 2012
coming soon
En TePeKaLeSOUND...
avenida Josep Tarradellas, 44
L'Hospitalet de Llobregat.
Metro: Torrassa (línea 1).
Entrada libre.
lunes, 31 de octubre de 2011
Esto ya no es una cafetería (y está lloviendo), por Sin Anestesia

Página de Discordian Records Sin Anestesia En Directo!
http://discordianrecords.blogspot.com/2011/10/sin-anestesia-live.html
Para descargar en formato AIFF desde Soundcloud
http://soundcloud.com/elpricto/esto-ya-no-es-una-cafeter-a-y
viernes, 28 de octubre de 2011
Sin Anestesia, BCN, 27-X-2011
Los miembros para la ocasión fueron:
saxos soprano: Liba Villavecchia / Tom Chant
saxos altos: El Pricto / Agustí Martínez
saxos tenores: Miguel Villar 'Pintxo' / Pep Pascual
saxos barítonos: Don Malfon / Lluís Vallès
saxo bajo: Ferran Besalduch
Dispuestos en V y, teóricamente, rodeando al público (decimos teóricamente porque creemos que sólo se puso un espectador en el centro), ejecutaron una pieza de El Pricto titulada "Esto ya no es una cafetería (y está lloviendo)".
Como en sus dos anteriores intervenciones públicas, El Pricto volvió a plantear un tema ad hoc, de fácil preparación pero que al mismo tiempo tenía la virtud de dejar abiertas las puertas necesarias para que la propia evolución de la pieza y las partes improvisadas que ejecutaba cada saxofonista, enriqueciera y acabara dándole la forma final.
Me gusta pensar en las posibilidades que tiene esta formación a todos los níveles. Formato, miembros, tipo de obras, adecuación a espacios variados, etc. La flexibilidad ha devenido en una de las características definitorias de Sin Anestesia. Ya hablaremos del concierto en una próxima reseña sobre el LEM de este año, de momento ahí van dos clips con la totalidad del concierto (por cuestiones de la cámara la primera toma se interrumpió a unos minutos del final, pero reemprendimos con la segunda muy rápidamente).
miércoles, 26 de octubre de 2011
Tod@ saxofonista lleva un pequeño hortera dentro

¡¡¡Uyyy, señores míos, cuando la otra noche les solté esta mi teoría a un puñado de los miembros de Sin Anestesia!!!
Excepto uno que lo admitió (no diré nombres), el resto comenzó a biliar por la boca en un incomprensible galimatías.
Bien, les digo yo a tan airados saxofonistas, mañana tendréis la oportunidad de resarciros y restregarme por la cara mi infame teoría.
Sin Anestesia, con pequeños cambios. Faltarán Albert Cirera y Xavier Díaz Herrera, y en su lugar vendrá un saxofonista de la segunda serie MISP, Miguel Villar 'Pintxo'. Así pues, el line up será el siguiente:
Ferran Besalduch (saxo bajo)
Tom Chant (saxo soprano)
Don Malfon (saxo barítono)
Agustí Martínez (saxo alto)
Pep Pascual (saxo tenor)
El Pricto (saxo alto)
Lluís Vallès (saxo barítono)
Miguel Villar 'Pintxo' (saxo tenor)
Liba Villavecchia (saxo soprano)
Será dentro de la programación del LEM 2011.
Jueves 27 de octubre.
Será prontito, a las 18 horas (la hora del chocolate con churros para los menores y de los coñacs para los adultos).
Lugar:
Centro Cívico El Coll - La Bruguera
calle Aldea, 15
Que yo sepa quedan cerca paradas de los autobuses 28 y 87.
Y, un poco más lejos, de las líneas de metro 5 (estación El Coll/La Teixonera) y 3 (estación Vallcarca).

En el siguiente enlace encontraréis la manera de llegar. Sólo tenéis que poner el origen
martes, 4 de octubre de 2011
Minicentrofilia en Internet archive
lunes, 3 de octubre de 2011
½ Sin Anestesia + 2 baterías, BCN, 1-X-2011
De la mano del Pricto, la formación se puede convertir en una unidad de intervención, una de cuyas preocupaciones principales es la exploración acústica de cada espacio, para desde ello llevar a cabo una sesión sonora envolvente y no exenta de algo de artificio alucinatorio.
Los puntos de partida, que ya han desarrollado en otras ocasiones, suelen ser sencillos: unos cambios de acordes que va señalando el director, y unas pocas notas con unas indicaciones de ejecución muy generales, lo que permite al grupo ir esculpiendo una especie de bola de sonido en constante rotación, con variaciones tímbricas, cambios cromáticos, y con interminables procesos de adición y sustracción.
La música resultante (y sus efectos) son impredecibles. Y, por supuesto, irreproducibles. Irregistrables. Inexplicables. Hay que estar ahí en el momento, ese es su último y máximo sentido.
El otro día presentaron la obra "Minicentrofilia", del Pricto, una obra en parte compuesta y en buena parte improvisada, concebida "especialmente para espacios reverberantes de centros cívicos y bibliotecas catalanes." Aunque, como apunta Pricto, "también funciona en gimnasios."
El pasado sábado fueron dos saxos altos (Agustí Martínez y el propio Pricto), dos tenores (Lluís Vallès y Liba Villavecchia) y un saxo bajo (Ferran Besalduch). Les acompañaron en esta ocasión dos baterías tocadas por Vasco Trilla y Joni Garlick.
Tuvo lugar en el Equipament Pou de la Figuera, junto al Forat de la Vergonya, en la Ciutat Vella de Barcelona, y dentro del Ciclo Experimentación Sonora. Por los motivos arriba aducidos, vamos a colgar sólo un par de clips, remarcándoles que en nada hacen justicia a lo allí acontecido.
domingo, 24 de julio de 2011
Sólo hay un paso del saxofón al cuchillo
El documental en sí no es gran cosa. Se nos cuentan las impresiones que dejó dicha gira en los músicos así como el impacto que tuvo en los aficionados soviéticos al jazz y, cómo no, las consabidas absurdidades de los burócratas del partido, siempre dispuestos a evitar que sus invitados tuvieran contacto con la población. Pero todo esto se nos presenta de un modo más bien convencional, previsible. Lo más destacado son las imágenes en súper 8 que grabaron algunos de los músicos, entrañables films amateurs a los que, no obstante, no se les saca ningún provecho, quedando todas esas imágenes en algo puramente anecdótico.
en el Palacio de Deportes del Ejercito Soviético, el 27 de mayo de 1962.
En uno de los paseos que los músicos hicieron por la ciudad de Moscú, que fue origen y final de la mini gira, Benny Goodman sacó su clarinete en la plaza Roja e improvisó mientras había el cambio de guardia de los soldados que custodian el Kremlin. Se armó cierto revuelo, pues los moscovitas no estaban acostumbrados a toparse con músicos callejeros y menos aún si tocaban jazz. Lo bonito de la portada de este disco es que ilustra ese momento que alguno de los músicos de la banda inmortalizó con su cámara.
Aparte de esto, en un documental en el que se entrevista a muchas personas (músicos de la banda de Goodman, promotores, aficionados al jazz soviéticos, etc.) siempre queda alguna perla dicha por uno u otro. En este caso vamos a quedarnos con un dicho que se comentaba en los círculos represores de la URSS, y que recuerda el historiador del jazz Vladimir Feyertag:
"Sólo hay un paso del saxofón al cuchillo."
No quiero ni pensar cómo de armados hubieran venido los policías a hacer una redada el día de la actuación de Sin Anestesia (recuerden, ¡10 saxofones 10!).
viernes, 15 de julio de 2011
Dos piezas para saxos de la orquesta de Stan Kenton
Lo explicamos.
Estamos leyendo la autobiografía de Art Pepper, Una vida ejemplar, que acaba de publicar ¡por fin! la editorial Global Rhythm. Es un libro extraordinario. Pero, no como biografía de un músico (que es un sub género que no apreciamos demasiado) sino como pura literatura. Unas memorias narradas a la que fue su última mujer, Laurie, y que ella luego supo ordenar con muy buen criterio. Junto a los recuerdos de Art hay pequeñas entrevistas con familiares, amigos y colegas, y una buena selección de artículos de cada época, que se van interponiendo en el impetuoso relato vital del saxofonista.
Todo ello conforma un libro vibrante, entretenido y revelador que no sólo nos cuenta las vicisitudes de los músicos de jazz sino también cosas sobre esa ciudad única que es Los Angeles, sobre la heroína y todo lo que conlleva, sobre el sexo, sobre la amistad... También sobre las controvertidas ideas políticas del autor, que no obstante expresa con franqueza y sinceridad.
En resumen, se trata de un libro que como estoy comprobando tenía merecida buena fama y que nadie había editado aún en castellano.
Naturalmente, mientras lo leo (con mucha calma) voy poniéndome cosas que tengo por ahí de Pepper. Pocas, solamente para ver cómo sonaba en cada época. Como una de las primeras orquestas en las que tocó profesionalmente y con la que hizo unas cuantas grabaciones fue la de Stan Kenton, pues he estado oyendo cosas de esta orquesta. Y, escuchando escuchando y liándome al final con Kenton, encontré dos piezas en las que no está Pepper pero que me han hecho pensar en los amigos de Sin Anestesia.
Vamos a ello.

La primera es una grabación hecha en Los Angeles el 1 de noviembre de 1940. Escrita por Kenton, en su momento no llegó a ser publicada (sí años más tarde, cuando Kenton ya era famoso). Se trata de una de las primeras grabaciones de la orquesta, que se formó en 1939. Se titula "Etude for saxophones". La formación es: Stan Kenton (piano, dirección), Jack Ordena, Al Harding (saxos alto), Maurice Beeson, Red Dorris (saxos tenor), Bob Gioga, Bob Snell (saxos barítono), Ralph Leslie (guitarra), Buddy Hayes (contrabajo) y Chauncey Farre (batería).
[La pueden encontrar en el cd de la serie cronológica Classics 848 dedicado a Stan Kenton and His Orchestra 1940-1944.]

La segunda pieza que vamos a poner se grabó en los estudios Capitol de Hollywwod el 28 de mayo de 1953. Se titula "Some saxophones", fue escrita por Bob Graettinger, y forma parte de la serie de piezas que éste compuso para la orquesta de Kenton y que llevaba el nombre de "This Modern World" (como ya había hecho antes con la más conocida "City of Glass"). En ella sólo tocan saxofonistas: Bud Shank y Herb Geller (altos), Bob Cooper y Bart Caldarell (tenores), y John Rotella (barítono).
[Pueden encontrar el tema en el cd de Capitol Jazz Stan Kenton plays Bob Graettinger. City of Glass.]

Es curioso ver cómo evolucionan las cosas y los intereses en poco más de diez años.
De esta última pieza, "Some saxophones", Max Harrison dice en las notas del cd que es un estudio de la tonalidad y el color. En relación a otras piezas de la serie "This Modern World", dice que es menos ansiosa y más sensual.
En "Some saxophones" ya puede apreciarse como en esos años el jazz estaba siendo impregnado por la música clásica de vanguardia (recordemos que por aquellos años Stravinski o Schönberg, entre otros, vivían, trabajaban e impartían clases en Los Angeles).
Por su parte, "Etude for saxophones" está aún muy sujeta a los esquemas del swing pero, el hecho de que Kenton parece haber empleado como modelo al Ellington más sugerente, al creador de moods inigualables, la encara hacia otro lugar.
A pesar de las diferencias formales, en la primera pieza creemos que ya se detecta, con las lógicas limitaciones, ese interés por el timbre y el tono que aportan los distintos saxos.
A Kenton se le ha criticado mucho, hasta ridiculizarlo. Y si bien es cierto que a partir de un cierto momento de su carrera se lo ganó a pulso, también lo es que en sus inicios fue un artista inquieto y que supo llevar adelante algunos experimentos con su orquesta (como estos con Graettinger) que a la postre serían importantes. Quizá siempre pecó de un exceso de ampulosidad, de aparatosidad, pero creemos que su trabajo era honrado.
domingo, 10 de julio de 2011
Sin Anestesia en Caminart pel Carmel: marchando
La música resultante: un blended de ritmos funk y de gorjeos y graznidos libres.
Se pretendía una sensación de batalla entre las partes, pero creo que no se consiguió.
Desde Feijoo/Murtra, por Segimon, Calderón, y hasta Alcalde de Zalamea
Calle y pasaje Alcalde de Zalamea
youtube.com/watch?v=7CSWPSskZh8
Desde el pasaje, por Conca de Tremp, Arbós, Lluís Maria Vidal y hasta la plaza de Santa Otilia
Plaza San Otilia
Y de la plaza, por rambla del Carmel, hasta el depósito final en el Espai Jove Boca Nord
Se terminó tarde y con mucho cansancio.
Sin Anestesia en Caminart pel Carmel: una pieza
El espacio estaba vacío. Los saxofonistas se hallaban desperdigados en portales, garajes, balcones y escaleras de los alrededores.
Poco a poco se iban acercando al círculo central emitiendo ruidos y bramidos.
Con todos allí, excepto los dos soprano, se inició la ejecución de la pieza "Encrucijada / Metadoloris".
El sonido agudo de los dos soprano se escuchaba a lado y lado, desde un balcón y desde lo alto de una escalinata.
Huelga decir que el efecto sonoro, muy sugestivo, es imposible de plasmar a menos que se haya registrado con varios micros.
La pieza se interpretó más o menos como estaba previsto.
La irrupción de una pequeña marching band (trompeta, trombón, tuba y caja), con una breve lucha consiguiente, daba por finalizado este primer tramo temporal de la intervención.
Y un enlace a un corto fleco final: youtube.com/watch?v=RSwX2c4PbIo.
Saxos soprano: Xavier Díaz Herrera, Tom Chant.
Saxos alto: Agustí Martínez, Liba Villavecchia, El Pricto.
Saxos tenor: Albert Cirera, Pep Pascual.
Saxos barítono: Don Malfon, Lluís Vallès.
Saxo bajo: Ferran Besalduch.
Composición y dirección: El Pricto.
A continuación, las partituras para cada instrumento de la composición "Metadoloris".
jueves, 7 de julio de 2011
Sin Anestesia golpea de nuevo
“Encrucijada / ¡Paren ya!” es una obra compuesta especialmente para ser interpretada en el espacio público propuesto en esta edición del festival. Sin Anestesia ha creado un entramado sonoro que rodeará de forma panorámica a los espectadores que pasen por el cruce de las calles y las escaleras de Feijoo y Murtra, con la interpretación de 10 saxofones y un director.¡Paren ya! es una pieza/performance que está basada en la actual situación musical de Barcelona y las vicisitudes por las que han de pasar los músicos para dar a conocer su arte en esta ciudad.
Los clientes del hotel conocen Sin Anestesia de sobras pero, por si acaso, les recordaremos quienes son: Ferran Besalduch, Xavier Díaz Herrera, Tom Chant, Albert Cirera, Don Malfon, Agustí Martínez, Pep Pascual, El Pricto, Lluís Vallès y Liba Villavecchia. En principio, todos tocarán el saxo, y El Pricto dirigirá su pieza "Encrucijada".
Por cierto, pueden oírla en una versión que el pasado junio registraron todos ellos en el estudio de El Pricto. Dicho tema más otras improvisaciones dirigidas forman parte de Intervención mecánica, que ya está disponible en la netlabel Discordian.
Vamos a insertar esa primera pieza, "Encrucijada/Metadoloris"
Ya hablaremos detenidamente de estas grabaciones, porque tienen muy buenas cosas. La pieza que hemos puesto es fabulosa, con su cadencia enfermiza, pero, por ejemplo, la siguiente, "Bramado abisal", que es una improvisación en cuarteto de saxos bajo y barítonos, no le va a la zaga.
Así que volveremos a ellos con calma.
martes, 1 de marzo de 2011
Sin anestesia, the pictures

El gran fotógrafo y mejor amigo Joan Cortès nos tenía que haber enviado estas fotos hace unos días, pero el pobre estaba colapsado. Hubiera estado bien ponerlas en la entrada del domingo pasado pero, mirando estas imágenes con detenimiento (por ejemplo, el montaje fotográfico del glissando inicial que hay sobre estas líneas) hemos llegado a la conclusión de que se merecen una entrada sólo para ellas: por estar bien hechas y por explicar muy bien lo que fue esa noche. Una vez más, el azar se alió con nosotros, y publicando aquella entrada antes de recibir las fotos hemos podido hacer esta otra entrada especial que nos parece mucho más apropiada. Por cierto, vendría siendo hora de que alguien le dijera a Joan -que además de fotógrafo es un gran aficionado a la música- de hacer una especie de relato visual con las fotos de aquellos conciertos que resultaron mejores o más especiales para él. Un relato visual que también lo sería musical y afectivo. Voy a empezar yo: "Joan por qué no haces...".
lunes, 28 de febrero de 2011
domingo, 27 de febrero de 2011
Reflections without an anesthetic
El pasado domingo tuvo lugar el tan cacareado concierto de los diez saxofonistas, "Sin anestesia", dentro del ciclo Músiques Disperses que se programa en la sala Heliogàbal. Premonitoriamente, en la imagen del taco del calendario de ese día –en realidad del fin de semana– podía verse esta imagen.


Disparen sobre la pianista, pues. No es que lo digamos nosotros, sino que ahí estaba. Pero, de todos modos, algo tenía que ver con el asunto. Se trataba de un concierto bravo, con los saxofones a pelo. Unos saxofones que de haber podido hubieran exclamado, "¡ah, piano, vete al cuerno! ¡no te necesitamos ni te necesitaremos!". Pero, como no hablan, la cosa se quedó ahí.
Leyendo estos últimos días algunas cosas sobre la historia del saxofón, sólo hay dos músicas o tradiciones que lo tienen en cuenta, y llama la atención la forma en que lo hacen. Primero, el jazz, que en volumen es la que más entradas genera, y que absorbe todo aquello posterior a él aunque manifiestamente ya no sea jazz, en una especie de dinámica que recuerda la de un matrimonio abusivo. Y segundo, la clásica, en la que se tiene la sensación, no de que se le menosprecie pero sí que se le tiene como algo secundario, o al menos eso parece (y ya saben aquello de que "además de serlo hay que parecerlo..."). En fin, que estuvimos leyendo y mirando unas cuantas cosas -muy por encima y tampoco demasiadas, todo hay que decirlo- con la idea de poner algo sobre saxos en este post. Pero, no encontramos nada interesante, al menos desde nuestro punto de vista. Todo era o demasiado escolástico, o aparentemente histórico, etc. etc. Cosas que no entran bien en el hotel. Pensamos entonces en recurrir a la literatura, que al final es la que siempre termina sacándole las castañas del fuego a todo el mundo. Pero ya no había tiempo, y tampoco era cosa de alargar demasiado la publicación de esta entrada.
Así que le preguntamos a Eddy, que es un mapache que habla y al que normalmente se le puede encontrar en los alrededores del hotel, revolviendo en los cubos en busca de alimentos. No se puede decir que esté del todo socializado, pero casi. Con el cebo de unas barritas Twix conseguimos que entrará en el hotel y le llevamos hasta el despacho del gerente, en el que además de la radio hay un equipo de alta fidelidad. Mientras se zampaba las barritas, accedió a escuchar unos vinilos que seleccionamos rápidamente y en los que el saxo o estaba solo o era el protagonista sin discusión. Al final, sentado en una de las sillas de ruedas, los ojos entornados, las piernas cruzadas y la barriga atiborrada de Twix, como si fuera un monje zen, nos dijo: "me parece el instrumento que está más cerca de la poesía". Bueno, ¿no? Así que ya saben, si no tienen una buena biblioteca a mano, procúrense al menos un animal doméstico inteligente.
Pasemos a la noche en sí.
La velada del otro día fue especial por varias razones. Una de ellas, por la composición intergeneracional de los músicos. Los 10 saxofonistas concursantes habían nacido entre finales de los 50 y mediados de los 80. Este tipo de encuentros son saludables en todos los campos, y muy especialmente en los artísticos, en los que cuestiones variables según la edad como el temperamento, la experiencia, la audacia y la intuición se combinan de maneras insospechadas, pudiendo dar resultados interesantes (preferimos algo interesante que algo simplemente bueno).
Un evento musical de estas características podría estar sujeto a vicisitudes personales, derivadas de la diversidad de edades, que podrían llegar a enturbiar el resultado. Y no fue el caso. Una de las cosas que pudimos apreciar, mirando como se relacionaban antes y durante el concierto por el rabillo del ojo, fue el entusiasmo y la generosidad que había entre los músicos. Esto era doblemente meritorio si se tiene en cuenta que su origen y actividades no son nada homogéneos. Es cierto que había subgrupos de ellos que tocan juntos en un proyecto u otro, pero no es así en todos los casos. Probablemente, la premisa con la que iban ahí esa noche, que no era otra que la de improvisar, contribuyó a crear ese ambiente de espera compartida. Y esa generosidad -huelga decirlo-, como también ese entusiasmo, fueron determinantes para que todo el mundo estuviera integrado en esa espera.
Otra de las cosas que nos preocupaba a los que organizamos "Sin anestesia" -que no a los músicos, que jamás vieron inconveniente alguno- era como implementar la idea, cómo distribuir las apariciones de los músicos y qué método seguir para la selección de los formatos, ya que lo de tocar todos juntos se reservaría para el final. En la reunión que tuvimos el pasado diciembre, alguno de ellos -no recordamos quién- dijo algo sobre hacer unos papelitos y sacarlos al azar para decidir qué se hacía y quién salía. Podía parecer tonto, y de hecho nos lo pareció. No veíamos nada claro que esa opción fuera la clave para resolver la sesión. Aunque, insistimos, eso sólo nos preocupaba a nosotros, los organizadores, ya que a los músicos no parecía importarles lo más mínimo.
Finalmente, y viendo el aplomo que algunos de ellos mostraban respecto a que era una buena forma de plantear las cosas, aceptamos el sistema de los papelitos. Así que, la semana antes, elaboramos una plantilla con cuadros en los que escribimos los diez nombres de los asistentes más las cuatro formaciones previstas, que irían del solo al cuarteto (inicialmente apuntamos también el quinteto en ella, pues no recordábamos si entraba en lo decidido o no). Esto sí que cuadraba bien puesto que la suma de solo, dúo, trío y cuarteto daba 10, con lo que podía plantearse el hacer varias tandas -como así se hizo- sabiendo que todos habrían aparecido en la tanda anterior en un formato u otro.



La siguiente cosa era fácil de obtener: unas manos inocentes para extraer los papeles. De esto se encargaría nuestro escritor, Mr Torrance, que debería procurarse de dos recipientes tipo hurna para colocar en cada uno de ellos los papelitos con formaciones y músicos. Lamentablemente, descuidó dichos recipientes en el hotel, así que la tarde del mismo concierto estuvo buscando algo funcional y que a la vez fuera pertinente, o al menos bonito. En eso estaba cuando el coorganizador Mr Atrofe, del staff de Músiques Disperses, lo recogía en su casa trayendo consigo la solución: un sombrero tipo Borsalino, que en cierto modo era de lo más adecuado. Ahora sólo faltaba otro sombrero o parecido. Mr Torrance pensó entonces que su vieja y olvidada gorra de tweed irlandesa también podía resultar apropiada. No hemos podido fotografiar el sombrero, que se llevó Mr Atrofe, pero ahí van un par de imágenes de la gorra, con ese bonito forro que originalmente era de un cálido vermellón y que la decoloración ha dejado en ese pálido color carne.


Esto que acabamos de contar tan sólo fue el dispositivo mediante el que se puso en práctica esa selección aleatoria, lo importante es decir que ésta salió bien. Salió bien, entre otras cosas, porque las combinaciones resultantes eran tan buenas como cualquier otra. Y una vez se llega a uno de esos estadios en los que el "intercambio" lo gobierna todo, se puede estar tranquilo. Al día siguiente, pensaba que tendemos a desconfiar del azar, y que el azar puede ser un valioso aliado. Sólo se precisa de la voluntad de que esto sea así y no tener nada de miedo.
Había otra cuestión que nos preocupaba, aunque no tanto, y era cómo afrontar ese último número que iban a realizar. Que aparecieran los diez a la vez en plan fanfarria era una posibilidad evidente -tal vez demasiado- y que no entrañaba mayor riesgo, pues se trataría del final. Un poco como una conclusión distendida. Pero, una vez más, algo terminaría sucediendo de un modo natural y acabaría revelándose como lo idóneo. No era una cosa esta vez relacionada con el azar, sino con la lógica. En el mismo Heliogàbal, mientras los músicos llegaban y desenfundaban sus saxos, El Pricto, que básicamente es compositor, nos mostraba unas partituras circulares de sencilla ejecución y cuya idea cuadraba perfectamente. Lo único que requería es la presencia de un conductor, que sería el mismo Pricto.

Esta seudo pieza nos la presentó con el título de "Las tres pizzas de los hermanos Marx". Dichas partituras circulares estaban divididas en porciones, como las pizzas. Cada una de las 3 pizzas correspondía a uno de los hermanos: Chico, Groucho y Harpo. Y, a su vez, cada una de esas 'pizzaturas' debía ser para tres músicos. Tres x tres nos daba los nueve saxofonistas restantes, ya que Pricto dirigía. También se nos anunció que la pieza trataba sobre el "destino". "Nada que objetar", pensamos.



Finalmente, comentar también que además de las improvisaciones aleatorias y de esa pieza final, el concierto se abrió con un breve pasaje en el que también estuvieron todos los saxofonistas. Un glissando de unos tres minutos que Agustí planteó hacer en uno de los mails previos. Copio lo que dijo entonces, ya que él lo explica mejor: "El próximo mes de febrero -por el corriente- se cumplen diez años de la muerte de Xenakis. He pensado que le podríamos hacer un pequeño homenaje. La idea es hacer un tránsito desde C (pitch concert) a Eb a base de glissandos y microintervalos y de manera libre en cuanto a la elección de "cuando" cambiar de nota. Puede durar unos tres minutos, de hecho se acabaría cuando todos estuviéramos en Eb. Xenakis usaba mucho esta forma ("Metástasis" por ejemplo) y me parece que puede estar bien, no implica papeles ni ensayos, solo se tocan cuatro notas...". Esta interpretación resultó ser un buen inicio, ya que comenzó de un modo caótico para poco a poco ir ordenándose. Al principio sólo había unos cuantos músicos en medio del local que comenzaron a tocar, con lo que no se sabía si estaban probando o ya había empezado el concierto. Poco a poco, de otras partes del local fueron surgiendo otros sonidos que se fueron sumando y acercando hasta esa zona en la que se había iniciado todo. Y, una vez allí, los saxofonistas formaron un círculo y la concluyeron.
Como no podía ser de otra forma tratándose de un acontecimiento público, tuvimos también la pequeña aportación folklórica de un nota local, un tanto cargado de lúpulos varios, que irrumpió en el escenario sin que la cosa tuviera mayor trascendencia (eso también es verdad).
Sólo nos queda decirles que nuestros amigos de rest in bits grabaron el audio del concierto y lo han colgado en el blog. Ahí encontrarán tambien la info sobre las distintas formaciones que se dieron.
http://restinbits.blogspot.com/2011/02/sin-anestesia-barcelona-2011-02-20.html
Y en relación a esta entrada, también queremos expresar nuestro agradecimiento a aquellos que nos han prestado material gráfico: Joan Idrac y Àngel Farrés, por cedernos sus fotos, y al Pricto, por enviarnos las pizzas.
Próximamente haremos una entrada con los clips de vídeo que grabamos.
viernes, 18 de febrero de 2011
Sin anestesia... ¡ya!

Nuestra PES (percepción extrasensorial) nos dice que esto del domingo va a ir bien. Ya saben, los saxofonistas Agustí Martínez, Albert Cirera, Tom Chant, El Pricto, Ferran Besalduch, Pep Pascual, Liba Villavecchia, Lluís Vallès y Xavier Díaz Herrera, protagonistas de la primera entrega de MISP, a los que se unirá Alfonso Muñoz -con el que pensamos iniciar la segunda- se reunirán en el Heliogàbal de Barcelona (Ramón y Cajal, 80) el próximo domingo 20 (21:30 horas) para realizar un concierto. La cosa es especial ya que se trata de reunir 10 saxofonistas que, no obstante, no actuarán todos a la vez, sino que lo harán en distintas formaciones entre el solo y el cuarteto. Posiblemente, si ellos se animan, la cosa se clausurará con una fanfarria final.
Como aperitivo vamos a poner unos temas -se trata de una selección hecha con premura- y vamos a colocarlos en tres secciones o anillos. Ya que en el origen del espectáculo "Sin anestesia" está la serie con solos de saxo, pondremos unos solos en los dos primeros anillos, algunos muy conocidos, otros no tanto, en los que puede apreciarse la evolución que se ha dado en este aspecto dentro del campo del jazz. En el último anillo hemos recogido una primera pieza de música escrita para cuarteto de saxo, una segunda en la que intervienen dos solistas, y para acabar una que podríamos calificar como de solos superpuestos (overdubbed). No hace falta que oigan todos los temas, pueden seleccionar al azar uno por anillo.
1er anillo
2º anillo
3er anillo
No sabíamos si poner una imagen o no en esta entrada. La cosa era, qué poner, y si se ponía a un músico, tratar de que fuera alguien querido. La portada de este disco de Roscoe Mitchell lo tiene todo: una fotografía cojonuda y un personaje -él- que estoy seguro que gusta a todos los MISP.
Por cierto, nuestro amigo Martí Farré se ha hecho eco de "Sin anestesia" en el blog Al darrera la nevera, en el que suele colaborar. Ahí va la entrada que ha hecho, con el bonito título de "El saxisme soterrani". (Gràcies, Martí!).
Sin anestesia (10 saxos: Agustí Martínez, Albert Cirera, Tom Chant, El Pricto, Ferran Besalduch, Pep Pascual, Liba Villavecchia, Lluís Vallès, Xavier Díaz Herrera y Alfonso Muñoz).
Domingo 20 de febrero, 21:30 horas
Heliogàbal (c/ Ramón y Cajal, 80)
Barcelona
Precio: 7 €
domingo, 5 de diciembre de 2010
Sin anestesia
Tras las respuestas afirmativas de todos ellos, decidimos quedar un día, que fue el pasado viernes, para elegir fecha y demás cosas relativas a la velada, como formaciones, etc. La fecha ya está, será el próximo domingo 20 de febrero en la sala Heliogàbal (calle Ramón y Cajal, 80) de Barcelona. La forma que adoptará el concierto no podemos desvelarla. Tan sólo diremos lo que uno de ellos (Albert) dijo al respecto: "sin anestesia". Hagamos memoria de quienes serán: Agustí Martínez, Albert Cirera, Tom Chant, El Pricto, Ferran Besalduch, Pep Pascual, Liba Villavecchia, Lluís Vallès y Xavier Díaz Herrera.
A continuación una foto de grupo y otras por parejas del encuentro del viernes, obviamente en un bar. Falta El Pricto, que llegó tarde y por eso no aparece en las fotos, aunque sí estará en el concierto (esperemos que a tiempo).

¡Nos vemos el 20 de febrero!



















