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sábado, 13 de julio de 2013

El retorno del claviórgano Hauslaib

Como anuncié en la anterior entrada, aquí va la dedicada a la sesión del claviórgano Hauslaib, que tuvo lugar el pasado 28 de abril dentro del ciclo «La música al museu» del Museu de la Música de Barcelona.
Como hice con el órgano Pérez Molero, voy a transcribir parte del texto del programa de mano, que también venía firmado por Pere de la Riva.


Claviórgano. Lorenz Hauslaib. Nuremberg (Alemania), c. 1590. MDMB 821
Madera, metal, carey, marfil. hueso y badana. Dimensiones: 65 x 74 x 56 cm. Consta de un órgano positivo de 4 registros y de una espineta reconstruida a partir de modelos originales del mismo constructor, con teclados acoplados y encajados en un mueble cuadrado con forma de escritorio y ricamente ornamentado. Teclados de 41 teclas que comprenden 3 octavas y media, con octava corta. Tiene dos fuelles exteriores integrados en el techo. Año de ingreso en el Museo: 1963. Restaurado entre los años 2010-2013 
El retorno del claviórgano Hauslaib
El claviórgano Hauslaib es uno de los instrumentos más singulares del Museo. Y lo es por diversas razones. En el ámbito organológico, un claviórgano es un invento peculiar e ingenioso que reune, perfectamente acopladas, las mecánicas de un pequeño órgano y de un instrumento de cuerda con teclado, como por ejemplo un clavicordio, un clavicémbalo o, com es el caso, una espineta. A pesar de ser poco conocido en la actualidad, durante los siglos XVI y XVII fue un instrumento habitual y especialmente valorado como símbolo de ostentación tecnológica y social en las cortes españolas y en los salones de la aristocracia. Encajado en un lujoso y ricamente ornamentado mueble, el ejemplar del Museo es, además, un instrumento genuíno y hecho a medida que nos habla, como un testimonio privilegiado de aquella época, de las costumbres, la estética y los gustos musicales de su tiempo. También es excepcional por el hecho de que se trata de uno de los pocos claviórganos del siglo XVI que se conservan en el mundo y que, probablemente, es el único hoy en día en condiciones de ser tocado, gracias al largo proceso de investigación, estudio y restauración impulsado por el Museo. Después de siglos de silencio, esta sesión nos ofrece la oportunidad de escuchar nuevamente la voz genuina de una claviórgano Hauslaib que todavía es más singular porque ejemplifica el trabajo que, desde hace años, lleva a cabo el Museo en la recuperación del sonido de los instrumentos históricos a partir de los materiales originales, con unos objetivos y resultados que lo distinguen y que lo sitúan entre los más avanzados del mundo en esta labor.
El año 1619, el compositor, organista y teórico alemán Micahel Praetorius (1571-1621) definió el claviórgano -en su tratado Syntagma Musicum, que versaba sobre la práctica musical de la época- como un instrumento de teclado en el cual cuerdas y tubos podían sonar simultáneamente. Para redondear la definición, se podría añadir que no se trata sólo de una simple combinación de dos instrumentos diferentes, uno de cuerda con teclado y un órgano de viento, sino que ambos han de compartir un mecanismo de acoplamiento que los hace sonar juntos de una manera sincronizada y armónica.
Si bien las fuentes historiográficas inglesas acostumbran a datar el claviórtgano hacia mediados del siglo XVI, posiblemente -como explica en sus artículos el investigador y anetrior directos del Museo, Romà Escalas- su origen sigue siendo hispánico y sensiblemente anterior. Si en los modelos italianos y de otras tradiciones predomina la estructura y el sonido del clavicémbalo sobre el del órgano, en los claviórganos hispánicos es el órgano el que prevalece y deja un especio para integrar un pequeño clavecín o espineta que se acopla como un registro más, dándole unos colores más sutiles. Estos claviórganos surgen directamente de la enraizada tradición oraganera ibérica, que dio lugar a una amplia gama de modelos de órganos positivos, de medidas y cualidades sonoras parecidas a las del claviórgano del Museo. Los primeros claviórganos hispánicos serían anteriores al año 1479, cuando encontramos las primeras referencias escritas sobre un ejemplar construido por Mahoma Mofferriz, quien posteriormente daría lugar a una destacada saga de artesanos zaragozanos especializados en la construcción de claviórganos y otros instrumentos de cuerda y teclado.
El claviórgano del Museo fue creado por el constructor Lorenz Hauslaib hacia el año 1590, en Nuremberg. Romà Esaclas apunta y documenta una posible relación entre la tradición hispánica del claviórgano y los constructores de órganos y clavicémbalos de esta ciudad alemana. Esto explicaría que, aún y su origen germánico, el destinatario y propietario -como consta en la inscripción encontrada en el interior del secreto del instrumento- fuera un importante noble español que llegó a ser embajador y ministro al servicio de los reyes Felipe III y Felipe IV: Baltasar de Zúñiga (1561-1622). Seguramente, fue él quien encargó la rica decoración del claviórgano y algunas adaptaciones técnicas en la afinación de acuerdo con las preferencias de la música española de entonces.
De este mismo constructor, sólo quedan tres ejemplares de claviórgano en todo el mundo. El de Barcelona, adquirido en 1963 por el Museo, conservava el órgano pero había perdido la espineta. Los otros dos se encuentran en el Metropolitan Museum of Art de Nueva York y en el Museo Glinka de Moscú. El de Nueva York tiene una forma y estructura muy parecidas al de Barcelona y, a parte de que su estado es más precario, conserva dos espinetas que a su vez aportan pequeños indicios sobre el posible mecanismo de acoplamiento al órgano. Tras años de búsqueda y estudio, finalmente el Museo pudo iniciar un proceso de restauración que, además de respetar los elementos originales, añadía, con materiales y criterios de la ápoca, todo aquello que le faltaba para recuperar plenamente su voz. El taller de organería de Gerhard Grenzing, del Papiol (Barcelona), se encargó de restaurar el órgano y el especialista en teclados históricos Joan Martí reconstruyó la espineta a partir de los modelos de Nueva York y diseñó el dispositivo que faltaba para acoplar los mecanismos de ambos instrumentos, siguiendo las costumbres y técnicas de los instrumentos de la época.


En estas dos imágenes, podemos ver el mecanismo que acciona los fuelles (arriba),
y la parte posterior del claviórgano, con los flautados.

Esta vez, el organista fue Andrés Cea Galán, que interpretó temas de autores alemanes del renacimiento y primer barroco: Leonhard Kleber, Hans Kotter, Paul Hofhaimer, Christian Erbach, Jakob Hassler, Johann Erasmus Kindermann, Heinrich Scheidemann y Samuel Scheidt.
Como se apunta en el texto, y también en la presentación que hicieron miembros del museo y del equipo de restauración, el claviórgano era un instrumento renacentista de carácter palaciego y, por tanto, la música para él escrita era una música más culta y refinada. Con todo, con el tiempo iría entrando en algunas iglesias y en la música litúrgica.

Este día sí que grabé algunos clips, así que voy a poner un par. El primero, usando sólo el órgano, y el segundo, órgano y espineta acoplados.





Y para acabar, un grabado extraído del Diccionario de instrumentos musicales. Desde la antigüedad a J.S. Bach, de Ramón Andrés; un detalle del cuadro de Claudio Coello La adoración de la Sagrada Forma (1685) en el que puede distinguirse un claviórgano; y, para el que le interese, el programa de mano de la sesión.






martes, 9 de julio de 2013

El órgano Pérez Molero, una voz original del Barroco

El pasado domingo concluía el VI ciclo «La música al museu», que organiza el Museu de la Música de Barcelona. Se trata, como dice sintéticamente el programa general del ciclo, de unas "audiciones comentadas con instrumentos originales de la colección."
Se trataba de una sesión muy interesante, al menos para mí, pues el protagonista era un órgano barroco principios del siglo XVIII que fue cuidadosamente restaurado hace unos años.


Voy a transcribir y traducir dos párrafos del programa de mano de la sesión que explican las características e historia de este órgano, además de introducir la sesión, y que son de Pere de la Riva.
Órgano positivo. Manuel Pérez Molero. Segovia (Castilla), 1719. MDMB 581
Dimensiones: 2020 x 4500 x 800 mm. Tiene tres fuelles exteriores con palancas independientes que son accionados manualmente. Teclado: 45 teclas, partido entre do y do#, sin pedalero. Trece registros. Decoración: estucado de imitación de diferentes mármoles, con motivos dorados. Restaurado el año 2004 por Gerhard Grenzing.

El órgano Pérez Molero, una voz original del Barroco
A lo largo del Barroco, la construcción de órganos y la música para órgano llegó a un momento de máximo esplendor. Junto con el violín y el clavicémbalo, el órgano destacó como uno de los principales protagonistas del proceso de emancipación de la música instrumental. De este brillante período data el órgano Pérez Molero del Museo, una joya de la organería barroca española y uno de los ejemplares más singulares de cuantos se conservan en condiciones de ser tocados en nuestro país.
Montado dentro de un viejo mueble ornamental con una equilibrada riqueza de dorados y policromía, fue construido en 1719 por Manuel Pérez Molero en Segovia. Consta de un único teclado, con cuarenta y cinco teclas y trece registros, y dispone de tres grandes fuelles exteriores que, situados al lado, requieren de la colaboración de alguien que accione las palancas manualmente para suministrar aire. En el año 2004, fue restaurado por un equipo de especialistas dirigido por Gerhard Grenzing, mediante unos procedimientos que, además de respetar las técnicas y materiales de la época en que fue creado, le devolvieron su voz original. Este año lo podemos oír nuevamente en una sesión que, como es habitual, también forma parte del ciclo  «Els orgues de Catalunya», en el cual participará como representante exclusivo de la ciudad de Barcelona [este año]. Como novedad en la sesión de la presente edición, a la voz original del órgano Pérez Molero se añadirá la de un violín histórico de la misma época para interpretar juntos algunas sonatas. El programa incluye una selección de obras de diversos autores relacionados con la música barroca hispánica. Todos ellos coinciden en ser compositores e instrumentistas de prestigio que ocuparon cargos de importancia como organistas o maestros de capilla en destacadas sedes y cortes eclesiásticas del siglo XVIII.
Así pues, el programa musical estaba totalmente imbricado con el sujeto de la sesión, este fabuloso órgano Pérez Molero: piezas del italiano Domenico Zipoli (1688-1726), el valenciano Joan Baptista Cabanilles (1644-1712), los catalanes Josep Elies (1687-1755) y Pere Rabassa (1683-1767), más dos anónimos del siglo XVIII. Los músicos que nos agasajaron con tales maravillosos sonidos fueron el organista italiano Guido Iotti y el violinista portugués Nuno Mendes.



Más allá de decir que la música era fascinante, cosa que dicha así no tiene interés alguno, quisiera hacerles partícipes de un par de apreciaciones.
Antes de comenzar el concierto, ambos músicos se dirigieron al público para darles una mínima contextualización de los instrumentos en su época.
El joven Nuno Mendes (n. 1983) explicó que entre finales del siglo XVII y comienzos del XVIII, no había prácticamente repertorio para violín (sí para órgano, en cambio). El violín existía, y se sabe a ciencia cierta que habitualmente participaba junto al órgano en la música litúrgica (y seguramente dejando un amplio espacio para la improvisación, como era habitual entonces).
Esta especie de "vacío", de falta de papeles, lejos de ser un inconveniente, ambos intérpretes lo tomaron como un interesante punto de partida. Por ejemplo, como dijo el mismo Mendes, esta sesión les serviría para hacer una especie de 'soundscape' (algunos asistentes se quedaron in albis al oír esto) de lo que debían ser los sonidos musicales de aquel período en el interior de las iglesias.
Por otra parte, esa carencia de partituras específicas para un dúo como el suyo, les brindaba también la libertad de hacer unas transcripciones y adaptaciones muy dinámicas de las piezas, que originalmente eran todas para órgano solo. ¿En qué sentido? Pues, porque les permitía jugar en algunos momentos concretos a 'intercambiar' los papeles o roles de cada instrumento: nos advirtieron que a veces oiríamos al violín hacer cosas más propias de un órgano, y a la inversa.
Para que luego se diga que hay cosas con las que no hay manera de ser creativo. La creatividad estará siempre en los ojos del que mira.

Ahí va el programa de la sesión escaneado




Y unos apuntes finales. El primero, que como parte del ciclo «Els orgues de Catalunya», también participó en la organización de esta sesión la Associació Catalana de l'Orgue.
El segundo, que próximamente haremos una segunda entrada sobre otra sesión de este ciclo a la que asistí hace un par de meses, en concreto la del retorno y estreno del excepcional claviórgano Hauslaib de 1590, que también pertenece a la colección del museo.
Y, finalmente, que este día del Pérez Molero no grabe ningún clip porque iba con la cámara mala, y me parecía un auténtico sacrilegio desdibujar aquel sonido tratando de registrarlo con una herramienta tan poco adecuada. Por otra parte, había una trabajadora del mismo museo que estuvo registrando audio y vídeo del concierto, y que me dijo que en breve irían colgando en internet éste y otros actos de esta temporada 2012-2013 (incluyendo sesiones tan interesantes como la del mencionado claviórgano Hauslaib, la pianola Weisner, Reinhard and Co. de 1911, o una zanfona del lutier francés Christian  Rault). Ya pondremos enlace llegado el caso.

sábado, 12 de enero de 2013

Órganos en la cadiera (IV)

Bajo la cachonda etiqueta de "instrumental quirúrgico" el amigo Jesús de la cadiera está colgando en su blog algunas imágenes de órganos que ha ido recogiendo en sus recientes viajes a lo largo y ancho de la Francia meridional y occidental. Ahí va la cuarta entrega, los órganos de tribuna y de coro de la catedral de Sainte-Marie de Bayona.
Y como es habitual en estos reclamos que hago de dicha serie, ahí va también la información sobre ambos instrumentos, con sus historias, fichas de disposición de registros e incluso, y si llegan hasta abajo del todo, una discografía si es que se ha grabado algún disco con cualquiera de los órganos. De una fabulosa página de la Universidad de Quebec.

viernes, 14 de diciembre de 2012

Volumina, de György Ligeti

Como consecuencia de la entrada en que anunciaba lo del libro de órganos, hacía un comentario sobre la falta de tradición ën cuanto a hacer o interpretar música(s) contemporánea(s) en la organística de este país. En fin, que es un camino que hay que ir desbrozando y eso no se hace en dos días. Y por si alguien cree que esto no tiene base, les invito a ver el clip de vídeo que viene a continuación. Me lo ha enviado Marc Egea hoy mismo como feedback de lo del libro (Danke, Freund!). Se trata de unos extractos de "Volumina" (1961-1962, revisada en 1966), una de las pocas pero jugosas piezas que György Ligeti compuso para órgano.



Brutal, ¿no? Y es el organista capellán, atención al dato. Obviamente no es aquí, es en Alemania.
El clip es excelente: se puede ver bien la consola y los distintos movimientos del organista sobre los teclados manuales y de pedal (y esa "técnica extendida" con la toalla), así como insertos de los intestinos de la bestia.
Y aquí tienen la disposición de registros del órgano y una historia del mismo, por si entienden alemán (yo tampoco, tranquilos.)

martes, 11 de diciembre de 2012

Orgues, orgueners i organistes de Gràcia

Hace un año y medio largo, Gràcia Territori Sonor nos encomendó ocuparnos de la catalogación de los órganos que existían en Gracia, con el fin de introducir esa información en la base de datos "Guia de recursos musicals" que estaban haciendo por encargo del ayuntamiento del Distrito de Gracia (y que pueden consultar en la web de GTS, en una de las columnas a la derecha de esta página).
Hemos de admitir que nunca habíamos hecho nada parecido y que no teníamos ni la más remota idea de lo que se nos venía encima.
La primera fase de la catalogación fue bien. Ubicamos rápidamente los templos en los que aún había órgano e introdujimos en la base de datos las correspondientes fichas de cada uno, compuestas por la disposición de registros y una breve historia.
Pero el encargo tenía una segunda parte, que era la de confeccionar un librito con toda esa información y alguna otra de carácter más general. Aquí la cosa empezó a complicarse, sobre todo porque entonces me di cuenta de la complejidad que rodea al órgano, a su mera existencia. De hecho, las circunstancias de un órgano tienen una dimensión biográfica.
Pero esos breves relatos sobre cada instrumento había que completarlos con algo más. Y aquí surgió un problema grave, pues no estaba nada contento con buena parte de este otro contenido que estaba generando. Había demasiadas impresiones subjetivas que creo que no revestían mucho interés. El problema es que había que entregar, y lo cierto es que ahí me encontré en un cul-de-sac.
Por esa época conocí y entrevisté al organero Joan Carles Castro, que con el tiempo se convertiría en nuestro pigmalión orgánico. Él me contó unas historias sobre un par de organeros que habían tenido su taller en Gracia entre finales del siglo XIX y el primer tercio del XX. Pero eso sólo era la punta del iceberg, como suele decirse. Empezamos a escarbar y encontramos que no sólo había habido esos talleres, sino que Gracia en esa época albergó al menos 5 talleres importantes, además de un montón de artesanos que trabajaban por encargo de los organeros. Todo una pequeña constelación organológica en este pequeño territorio.
Claro, todo esto se iba del encargo inicial, así que lo comentamos con la gente de GTS y se acordó seguir investigando en esa línea. Hemos de decir que el retraso ya era notable, así que hay que agredecer a GTS que lo sostuvieran.
Además, la indagación en la organería local hizo que nos replanteáramos los currículums de los instrumentos: decidimos ir más atrás, buscar anteriores órganos que pudieran haber existido, e incluso hacerlo en parroquias que en un inicio no iban a ser tratadas. En fin, un lío.

Finalmente, quedaba la cuestión de encontrar una editorial. De eso se ocupó GTS que contactaron con Jordi Albertí y su pequeña editorial Gregal. Hubo la pertinente reunión, el acuerdo entre las partes (no había mucho que acordar tampoco, no crean), y la cosa tiró para delante...

... Y ya tenemos el libro. Y además se va a presentar la semana que viene, el martes día 18, a las 19 horas en la parroquia del Immaculat Cor de Maria (els Claretians), en la calle Sant Antoni Maria Claret, 45-47. Los que tengan a bien venir, decirles que han de ser muy puntuales, pues a las 20 horas han de oficiar una misa.
Decir que la presentación contará con un gran lujo, un pequeño concierto que nos ofrecerá la gran Montserrat Torrent, que es una de las protagonistas de nuestro librito. Además, el órgano de Claretians, neobarroco, es de nuestro buen amigo Joan Carles Castro, con lo que todo queda en casa.
Ahí va la invitación.


La verdad es que lo hemos pasado muy bien haciendo este libro. Tal vez porque ha sido como una especie de búsqueda que no acababa nunca (y de hecho aún no ha terminado, ya tenemos material para una futura actualización.)
Puede parecer que el libro es histórico o especializado, pero no. Nuestro objetivo siempre fue hacer algo eminentemente periodístico y divulgativo, por más que en algunas fases el trabajo era de índole esencialemnte histórica (o sea, visitar archivos, llenarse los dedos de polvo, y entrar en aquella dinámica de: te cercioras de una cosa al tiempo que se te abren dos nuevas incógnitas.)
Pero, en fin, es como nuestra manera de reivindicar la utilidad del periodismo si se hace bien (y no es que diga que lo hemos hecho bien, pero se ha intentado.)
Además, hemos mantenido una de las ideas iniciales que ya se observaba en la primera y muy distinta versión del libro, y era la de plantear el texto como una especie de "montaje documental", empleando los datos, declaraciones, citas, etc., etc., con un sentido lo más dinámico posible.

Como autor, ahora sólo me queda agradecer a todos aquellos que han colaborado en la relización del libro de un modo u otro, bien siendo entrevistados, prestando su tiempo, cediendo una imagen, dando el soplo de algo...
Y, naturalmente, agradecer a la gente de GTS (Víctor, Sebastià y Lucy) y de Gregal (Jordi), que han hecho posible que el libro exista.
Una última cosa, no se extrañen, lo hemos firmado con seudónimo: Germán Lázaro (la imaginación no daba para más.)
Por cierto, los que queráis comprarlo no tenéis más que ir aquí.

Me voy a despedir con una delicatessen y con una nueva apología del azar (cosa que acostumbramos hacer en este blog). Iba a hacer esta entrada el pasado fin de semana. Tenía tiempo para hacerlo pero al final, no sé muy bien por qué, pensé que ya lo haría otro día. Además, quería hacer una entrada puramente informativa, sin poner nada de música.
Pero, hoy todo ha cambiado. Por casualidad, por absoluta y mágica casualidad, el amigo João Pedro Viegas ha puesto en facebook un estupendo YouTube en el que podemos ver varios fragmentos de improvisaciones de Olivier Messiaen al órgano de la iglesia de Sainte-Trinité de París, del que fue organista titular durante más de seis décadas (desde 1931 hasta su muerte en 1992).
No añadiremos nada, simplemente escúchenlo.

viernes, 23 de noviembre de 2012

Concert d'orgue a Santa Maria de Gràcia (festivitat de Santa Cecília), BCN, 22-XI-2012


Con el concierto de ayer, celebrado para conmemorar el día de Santa Cecilia, patrona de los músicos, concluía la 10ª edición de los "Concerts d'orgue a Santa Maria de Gràcia", que con tanto esfuerzo y tesón organiza y coordina Amaia Goñi, la organista titular de la parroquia. Una nueva ocasión para disfrutar de este órgano De Graaf al que no nos cansaremos de loar. El elegido ayer para estar frente a los teclados fue Ignacio Echevarrieta, organista vasco pero residente en Barcelona (es organista del Oratorio de Santa Maria de Bonaigua y de Sant Josep Oriol, ambos templos en la ciudad condal).


A diferencia de los dos conciertos anteriores, que cada uno a su manera habían propuesto un amplio abanico estilístico (el primero, muy subjetivo y buscando el contraste expresivo; el segundo, ponderado y estableciendo un recorrido histórico), el de ayer estuvo centrado en la música antigua para órgano y, sobre todo, en piezas del barroco alemán (el más profundo e íntimo, pero también el más elocuente), a las que se añadió un tiento del "Pange Lingua" de Joan Cabanilles, un anónimo del siglo XVII perteneciente al Manuscrito Camphuysen, y un bis fuera de programa que no reconocí.
El programa anotado que proponía Echevarrieta venía enmarcado entre dos 'cumbres' del órgano: Dietrich Buxtehude (1637-1707) y Johann Sebastian Bach (1685-1750). Exceptuando al propio Buxtehude, enclavado en el primer barroco, y la "Pavana Lachrimae" de Jan Pieterszoon Sweelink (1562-1621), que aunque holandés fue un músico importante en la eclosión del barroco alemán, todas las obras eran del período tardío, con nombres como, además de Bach, Johann Pachelbel (1653-1706), Johann Nicolaus Hanff (1665-1711/12), Johann Speth (1664-c. 1719) y Georg Böhm (1661-1733). Podríamos decir que el conjunto fue como una inmersión en uno de los momentos más fecundos de la historia de la música.

Abrir un concierto -o cualquier otra cosa- con Buxtehude es suficiente para dar la clave en la que se van a desarrollar las cosas. Su música, sutil y recogida, hizo que la velada empezará muy alto con la "Toccata en Fa Mayor". Con Buxtehude nos encontramos aún con un órgano primitivo, "limitado" si se me permite decirlo, y no obstante esto es un deleite apreciar el partido que este compositor supo extraer del instrumento.
Ya hemos dicho en anteriores ocasiones que Bach (que siempre fue un gran admirador de Buxtehude, por cierto) fue quién proyectó el órgano más allá de las fronteras físicas que en aquel momento lo aprisionaban. En este sentido, uno de los aciertos del programa seleccionado por Echevarrieta fue precisamente el estar concentrado en ese período determinado, lo que nos permitió contrastar ese relieve e importancia que tiene Bach. Sus dos piezas con las que concluyó el concierto, la breve "An Wasserflüssen Babylon" y la más larga "Passacaglia en do menor", sirvieron de forma excelente para ver aquello que es característico de su música orgánica: el empleo mucho más dinámico del teclado de pedal, la rica combinación de juegos, el equilibrio cromático.
El resto de piezas situadas entre estos dos puntales terminaron de dar una imagen por más que sintética bastante aproximada del barroco aleman, mostrando la variedad estilística y temática del período tratado. Destacaría las piezas de Pachelbel, "Von Himmel Hoch", y Böhm, "Vater unser in Himmelreich", aunque insisto en la completa organicidad del programa propuesto.

Sólo nos queda felicitar a Echevarrieta por su oportuna revisión del órgano barroco alemán, que además fue muy pertinente dada la fecha, Santa Cecilia, pues nos sugería una vuelta a los orígenes. Y felicitar también a Amaia Goñi por hacer posible este miniciclo de conciertos anuales.

Hasta el año próximo.

El organista Ignacio Echevarrieta con Amaia Goñi haciendo de asistente.

Un momento de abismamiento. 


viernes, 26 de octubre de 2012

Concert d'orgue a Santa Maria de Gràcia, BCN, 25-X-2012



Me hizo especial ilusión el concierto de ayer noche, ya que me permitía ver y oír por pirmera vez a Montserrat Torrent en riguroso directo. La señora Torrent es la gran dama del órgano. Nacida en Barcelona en 1926, es una concertista de prestigio mundial, maestra de varias generaciones de organistas, y pionera en la recuperación, allá por los años 60, del repertorio ibérico para órgano de los s. XVI a XVIII. Para decirlo de una forma llana, un concierto de ella, en el campo del órgano, sería como uno de cualquiera de los grandes concertistas de piano o violín que pululan por ahí (lo que pone de manifiesto el desconocimiento y falta de interés general que hay sobre el mundo orgánico).
Hoy se ha brindado a tocar en la parroquia de Santa Maria de Gracia, en el segundo de los conciertos de la décima edición de los "Concerts d'orgue a Santa Maria de Gràcia", de los que ya hablamos a cuenta del primero de los conciertos el pasado mes de agosto.
No es casual ni gratuito que la señora Torrent toque en Santa Maria de Gràcia, pues ella contribuyó activamente con el organero holandés G.A.C. de Graaf en la construcción de este órgano y lo inauguró en febrero de 1974, además de haber tocado y practicado en él infinidad de veces.

Como pueden ver en el programa que he puesto aquí arriba, la señora Torrent planteó su concierto como un somero viaje cronológico a través de las distintas estéticas organísticas. El primer barroco estuvo representado por una pieza de Joan Cabanilles y otra de Alessandro Scarlatti. No obstante, dos formas sensiblemente distintas de afrontar esta estética. Más recogida, parca, y hasta cierto punto, solemne, la del valenciano (como buen representante del órgano ibérico). Mientras que por parte del italiano Alessandro Scarlatti, un poco posterior, encontramos unas maneras un poco más luminosas, con un mayor juego de colores (en una pieza, no obstante, que lleva por título "Partite sulla Folia di Spagna").

El siguiente autor era, inevitablemente, Bach. Con él todo adquiere una complejidad y una riqueza muy importantes, no sólo musicalmente, sino en lo que respecta a la propia técnica del órgano. Genial improvisador y excelente organista, su música forzará a los organeros a aumentar el número de notas del teclado de pedal, enriqueciendo grandemente a partir de entonces las posibilidades expresivas del órgano. En esta "Fantasia" pudo apreciarse la amplitud de recursos que ya entran en juego, tanto por lo que respecta al empleo de registros como al uso más activo del pedalero, con el bajo continuo.

El romanticismo estuvo repersentado por una pieza de Mendelssohn de notable dificultad, la "Sonata nº 2 en do menor". Para su ejecución, la concertista necesitó de asistente para manejar los cambios de registros. El órgano romántico trajo una óptica más orquestal, en sintonía con los cambios musicales que se estaban experimentando en la primera mitad del siglo XIX, y por tanto una búsqueda de sonoridades nuevas. Se prescindirá de algunos juegos típicos del barroco, mientras que aparecerán otros específicos de este período. De ahí la dificultad de hallar un instrumento en el que puedan interpretarse indistintamente piezas barrocas y románticas. En este sentido, la selección de la concertista también sirvió para poner de manifiesto la ductilidad de este especial órgano "neobarroco" de Santa Maria de Gràcia.

Y, finalmente, llegábamos al siglo XX con dos piezas de dos autores muy distintos entre sí. En primer lugar, el "Obstinat" del catalán Xavier Montsalvatge, pieza de estética muy moderna y tocada de un lirismo quasi minimalista. Por su parte, el francés Maurice Duruflé representaba una tendencia muy distinta aunque también netamente del XX. Este compositor y organista forma parte de esa gran tradición organística francesa que arranca a finales del XIX y llega, bien bien, hasta el tercer cuarto del XX, y de la que fomarían parte nombres como Charles Tournemire, Charles-Marie Widor, Marcel Dupré, Jehan Alain, o el mismo Olivier Messiaen (todo y ser éste un caso aparte en todos los sentidos). El "Preludio y fuga sobre el nombre de Alain" es una pieza exuberante, en el sentido de muy integral y completa tanto técnica como artísticamente, y como suele ser habitual en las obras de esta escuela, se explota al máximo los recursos expresivos que puede ofrecer el órgano.

Una vez conluido el programa, y tras una gran ovación, la señora Torrent regalaba un 'bis' a los asistentes interpretando un "Tiento" del castellano Antonio de Cabezón, uno de los maestros del órgano ibérico que ella tan bien conoce. De este modo, se cerraba el círculo que se había iniciado con Cabanilles.

Toda una lección de historia del órgano impartida por la señora Torrent, al tiempo que una buena muestra de las posibilidades del magnífico órgano De Graaf, que en breve cumplirá su 40ª aniversario.

Para acabar, voy a poner de nuevo la registración de este magnífico instrumento, y a recordarles que el tercer y último concierto de los "Concerts d'orgue a Santa Maria de Gràcia" tendrá lugar el próximo día 22 de noviembre, festividad de Santa Cecilia, y correrá a cargo del organista vasco Ignacio Echevarrieta.


miércoles, 19 de septiembre de 2012

Órganos en la cadiera (III)

Otra entrega fotográfica de órganos del sur y el oeste de Francia, cortesía del blog "desde mi cadiera".
Esta vez se trata de los dos órganos (Gran órgano y Órgano de coro) de la catedral de Saint-Pierre et Saint-Paul de Nantes.
Aquí van las imágenes, y aquí un enlace con información técnica e histórica de ambos órganos.
À suivre...

viernes, 7 de septiembre de 2012

Órganos en la cadiera (II)

Segunda entrega. Este es el órgano de la iglesia de Sain Vincent, en Salies-de-Béarn (departamento Pyrénées-Atlantiques.) No hemos encontrado información al respecto.

Ahí va el enlace.

información órganos en la cadiera (I)

Para completar el trabajo forográfico del blog "desde mi cadiera", procuraré poner enlaces a la información histórica y técnica de cada uno de los instrumentos, así como a la disposición de registros. En la primera entrega, se nos mostraban los dos órganos de la vieja catedral de Saint-Jean-Baptiste, en Bazas (Gironde, Aquitania). Se trataba del órgano de tribuna (de Chauvin, 1983) y del órgano de coro (de Maille, 1897).

Aquí va el enlace.

À tout à l'heure.

jueves, 6 de septiembre de 2012

Órganos en la cadiera (I)

El amigo Jesús, el de la cadiera, que es un buen amigo, ha pensado en nosotros durante sus (merecidos) días de vacaciones. Ha pensado en nosotros y, concretamente, en nuestra afición a los órganos. Acaba de hacer una entrada con unas fotografías tomadas en la catedral de Saint Jean, en Bazas. Comienza diciendo así...

(primera de una serie de entradas dedicadas al amigo jack torrance, que cuando no está dando vueltas, arriba y abajo, por su hotel, gusta de escuchar órganos por esas iglesias de dios).

Como uno de nuestros objetivos es transmitir a nuestros clientes aquello que nos gusta, iremos enlazando a las entradas que haga y a sus (estupendas) fotos.

Ahí va el primero: organos, bazas.

Merci, cher ami

viernes, 17 de agosto de 2012

Concert d'orgue a Santa Maria de Gràcia, BCN, 16-VIII-2012


Esta pasada tarde hemos asistido al concierto de órgano que cada año se celebra en la iglesia parroquial de Santa Maria de Gràcia con motivo de la fiesta mayor del barrio. Este año es especial pues se cumple la 10ª edición de los “Concerts d’orgue a Santa Maria de Gràcia.” El concierto lo ha ofrecido Amaia Goñi, la joven organista titular de la parroquia y directora artística del ciclo.
Goñi ha elegido un repertorio variado, compuesto tanto por temas barrocos (de J.C.F. Fischer y Bernardo Storace) y de autores organísticos ibéricos (Felipe Rodríguez y Pablo Bruna) como por temas del repertorio romántico (Josef Gabriel Rheinberger y Robert Schumann).
Un concierto, pues, que nos ha conducido por la expresividad extrema, fuerte, de paletas dramáticas y texturas contrastadas, que a veces parecen traducir una sensibilidad tormentosa y deformada, como en el caso de las piezas de Rodríguez y Bruna; a las sonoridades más diluidas, contenidas, estructuradas y controladas que caracterizan el órgano romántico.
Con todo, nada es monolítico, y el programa parece haber sido confeccionado con la idea de crear un doble relato entre los músicos de las dos grandes corrientes organísticas, teniendo en cuenta que ha habido muchos matices y peculiaridades escondidas en ambas.
Amaia Goñi nos condujo por los distintos y variados pasajes de este repertorio con buen tino y concentración. Me pareció que se sentía mejor con los autores barrocos que con, especialmente, el tardo romántico –y difícil por sibilino– Rheinberger, o esa fue mi impresión.
Por otra parte, hay que decir que una programación así sólo es posible que salga como es debido si se cuenta con el instrumento adecuado. Pero, ¿qué órgano puede ser barroco y romántico a la vez sin sacrificar alguna cualidad de uno u el otro? El órgano de Santa Maria de Gràcia es un instrumento excepcional. Fue construido en 1973 por el maestro organero holandés G.A.C. de Graaf, y es de una originalidad notable. Frente a esos órganos “tutti frutti”, como los llama nuestro amigo el organero J.C. Castro, De Graaf propuso, o al menos lo intentó, un órgano de síntesis, un punto de encuentro entre músicas y sonoridades del que surgió un planteamiento nuevo pero dúctil y que podía amoldarse con naturalidad a las distintas escuelas organísticas.
Por ejemplo, esas puertas expresivas correspondientes al segundo manual cuya función, a diferencia de la persiana romántica, no es tanto expresiva como la de cambiar la coloración de los registros. Esta tarde hemos podido comprobarlo en algunos momentos.

A continuación, la presentación, la disposición de registros del órgano De Graaf y el programa que se interpretó ayer por la tarde.



Para ver un poco ese recorrido que nos propuso Amai Goñi, escuchemos ahora unas piezas de algunos autores que sonaron en el concierto. En primer lugar, el “Andante allegretto” de la Sonata XV de Felipe Rodríguez, aunque ayer sonó la XI (aquí interpretado por el organista Gregori Estrada [Antologia d'organistes de Montserrat. Escola musical antiga (ss. XVIII-XIX). Antologia històrica de la música catalana]). Después, dos piezas de los Ten Trios Op, 49 (III, Adagio, y X, Andante Molto) de Joseph Grabriel Rheinberger, que tampoco sonaron ayer (interpretados por Wolfgang Rübsam [The Organ Encyclopedia: Joseph Gabriel Rheinberger. Works for Organ, Vol. 3]). Y, finalmente, el Tiento sobre la “Lletania de la Verge” de Pau Bruna, que está vez sí fue el que ayer se interpretó (aquí con ejecución de Montserrat Torrent [L'orgue del Vendrell. Antologia històrica de la música catalana]).

Andante allegretto de la Sonata XV by Felipe Rodríguez, autor. Gregori Estrada, intèrpret on Grooveshark

Ten trios, Op 49 - III, Adagio by J.G. Rheinberger, autor. Wolfgang Rübsam, intérprete on Grooveshark

Ten Trios Op, 49 - X. Andante molto by J.G. Rheinberger, autor. Wolfgang Rübsam, intérprete on Grooveshark

Tiento sobre la "Lletania de la Verge" by Pau Bruna, autor. Montserrat Torrent, intèrpret on Grooveshark

Y para acabar, decir que esta conmemoración de los diez años de conciertos en Santa Maria de Gràcia se completará el próximo otoño con otras dos veladas. La primera correrá a cargo de la gran Montserrat Torrent y tendrá lugar el 25 de octubre. Se cerrrará el ciclo el día 22 de noviembre, festividad de Santa Cecilia, con un concierto que ofrecerá el organista Ignacio Echebarrieta.
Ahí van los programas correspondientes...


jueves, 21 de junio de 2012

Lecciones de cine, lecciones de historia

+ Straub.

Jean-Marie Straub y su compañera Danièle Huillet hicieron la que tal vez para mí sea la mejor película “de, sobre y para” la música. Aunque era un proyecto que Straub había concebido años antes, ambos la realizaron entre 1966 y 1967, justo antes de que estallara la contestación generalizada del 68 (Straub-Huillet siempre estuvieron en otra onda). Sin embargo, y a pesar de lo que cabría pensar por el tema tratado, Crónica de Anna Magdalena Bach es una película mucho más materialista y dialéctica que el 95% de las producciones de aquellos años que se pretendían políticas.

Como es habitual en ellos, el mero planteamiento de su trabajo ya es magistral. Normalmente se habla de la música en el cine tratándola como un complemento, mientras que aquí es el sujeto principal (la música de Bach).
Y si el resultado es un film sobre la música –entre otras cosas– tan sobresaliente es sencillamente por cómo fue hecho.
El film toma como punto de partida tres “realidades”: la música real, los textos y manuscritos reales, los músicos reales.
Aprovechando que no existe ningún retrato fiable ni bueno de Bach, Straub escogió para hacer del maestro al entonces joven intérprete Gustav Leonhardt, al que no caracterizó más que poniéndole una peluca y un vestuario adecuado (definitivamente, lo estaban). Asimismo, el papel de Anna Magdalena lo encarna la cantora y pianista Christiane Lang. El resto del reparto también son músicos pertenecientes a distintas formaciones: orquesta austriaca, grupo de cámara suizo y coro alemán.
Toda la música está grabada en riguroso directo por los músicos que aparecen en la película (lo que en cierto modo otorga al film una categoría documental).
Veamos lo que contaba Straub en un artículo que escribió mientras la estaba preparando.

«(…) La película es cronológica. Las primeras imágenes que se ven corresponden a la época en que Bach tenía treinta y cinco años, así pues, más o menos la edad de nuestro Leonhardt. Lo que me gusta es rodar una película sobre un hombre al que nunca veremos envejecer. No tengo intención de maquillarle de ninguna manera –nunca he maquillado a nadie ante la cámara (…). Y, al final, cuando está ante una ventana y se escucha como murió –“sucumbió una noche dulce y santamente”, como dice el comentario–, tendrá exactamente el mismo aspecto que a los treinta y cinco años. Puede que me equivoque, porque no he vuelto a ver la película desde hace diez años, pero creo que en Oharu de Mizoguchi también se mostraba a la mujer –el personaje central– durante una vida entera sin dar en ningún momento la ilusión que envejecía. Simplemente, como dice el texto de una cantata: “Que tu vejez sea como tu juventud”.

«No obstante, nuestro Leonhardt llevará una peluca y un traje, y los músicos que mostraremos tocarán instrumentos barrocos. Asimismo, con los lugares de rodaje, intentaremos no cometer por obligación anacronismos, ni con los pocos muebles que tendremos que mostrar, ni con los órganos. Hemos buscado con minuciosidad los lugares para el rodaje: por ejemplo, para las cantatas, el que corresponde más o menos a la tribuna del órgano de la iglesia de Santo Tomás –poca distancia entre el órgano principal y el organino. Y, naturalmente, no grabaremos la música de Bach con órganos románticos. La tribuna de la iglesia de Santo Tomás ya no se puede utilizar porque fue transformada en el siglo XIX, pero hemos encontrado, por ejemplo, algo parecido en el “País Viejo” (cerca de Hamburgo).

«Así pues, mostramos a personas con trajes de época, mostramos a un hombre que lleva una peluca y un traje de cantor, pero no le diremos necesariamente al espectador: éste es Bach. Podría decir que la película será más bien una película sobre el señor Leonhardt. Incluso en los “puntos” de la vida de Bach, se respetará al intérprete de Bach en tanto que Leonhardt. La película, el juego, consiste en ponerle en contacto con estas tres realidades: los manuscritos, los textos y la música. Sólo si salta una chsipa entre estos cuatro elementos se conseguirá algo. (…)»

Sobre el criterio seguido para seleccionar las piezas, nos dice:

«La película será realmente lo contrario de lo que leí ayer en un cartel del Theatiner Filmkunst, a propósito de la película sobre Wilhelm Friedemann Bach, y que anoté: “Su música y la de su padre introducen en la película abundancia de cimas musicales impresionantes”. Desde el inicio hasta ahora, mi mayor temor con el Bachfilm ha sido que la música cree cimas en la película: la música debe permanecer en el mismo plano que lo demás. Por un lado, he escogido la música de tal forma que tengamos un ejemplo de cada género –un coro inicial, un concierto instrumental, una pieza para órgano, una pieza para clavecín, un minueto, etc.–, y también de cada período creador –el período antes de 1720, año en el que comienza la cronología de la película, también debe estar representado; de modo que tenemos en la película, que es de hecho completamente clásica, completamente lineal, al menos ¡una especie de salto atrás! Por otro lado, “dialécticamente”, hemos elegido la música únicamente en relación con el ritmo de la película. Sé con exactitud en qué momento necesito una superficie plana –y, por eso, no he escogido para tal momento una música que hubiera puesto en peligro esa superficie plana, que ahí era necesaria. La adecuación entre el fragmento de música escogido y el ritmo de la película debe ser total en cada instante de la construcción. Al margen de esto, sé por supuesto que puedo encadenar directamente tal fragmento de música con tal otro y que, en otro lugar, es necesaria una laguna, una secuencia sin música, un “punto de vida”.»

Ni que decirse tiene que el resultado de todas estas estrategias (más otras muchas que se emplean, naturalmente) nos “abre” la figura de Bach de un modo total y poco habitual: lo conoceremos en su música, puesto que es ésta la que lo ha traído hasta nosotros, aquí y ahora.

Y para acabar, una observación del propio Straub sobre la figura del músico germano:

«Bach es para mí uno de los últimos personajes de la historia de la cultura alemana en el que todavía no hay un divorcio entre lo que se llama artista e intelectual; no encontramos en él romanticismo –se sabe lo que en parte surgió del romanticismo alemán; no hay en él la menor separación entre la inteligencia, el arte y la vida, ni conflicto alguno entre la música “profana” y la “sagrada”, en él todo estaba en un mismo plano. Para mí, Bach es lo contrario de Goethe.»

Y ahora una cosa que hemos encontrado por internet. Se trata de un reportaje para la televisión holandesa sobre el rodaje de Crónica de Anna Magdalena Bach. (Como curiosidad, decir que entre los realizadores estaba un entonces principiante Johan van der Keuken).
Está en su versión original alemana, pero si pulsáis el botoncito «CC» de la barra inferior emergente del reproductor, aparecen subtítulos en inglés.



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Los textos pertenecen a un artículo de Straub titulado “El Bachfilm”, originalmente publicado en la revista alemana Filmkritik en noviembre de 1966; la presente es una versión corregida y anotada por Danièle Huilet que apareció en el libro Chronique d’Anna Magdalena Bach (Toulouse, 1996).
La traducción es de Javier Bassas y pertenece al libro Jean-Marie Straub y Danièle Huillet. Escritos, editado por Intermedio como complemento al cofre 3º de la colección de DVD de estos cineastas.

viernes, 6 de enero de 2012

Xmas posts: Orgelbüchlein / Bach - Y ahora, ¿qué?

"Ich ruf zu dir, Herr Jesu Christ. BWV 639", del Orgelbüchlein de J.S. Bach. Pertenece al ciclo de «La vida del creyente».
Es más conocido como "Preludio coral en fa menor". Lo utilizó Andrei Tarkovski en Solaris.
Además de en los créditos iniciales, suena en una enigmática escena en la que Kris Kelvin, el psicólogo que ha de decidir sobre la viabilidad de la estación espacial que orbita alrededor de Solaris, el planeta-océano ¿pensante?, y tal vez inducido por éste, le muestra a la segunda materialización de su mujer muerta 10 años atrás una vieja película familiar propia.
Aunque más que enigmática es una escena sobre la conciencia: en una especie de montaje de extractos de distintos momentos vitales, vemos evolucionar al joven Kelvin, vemos también una presencia de mujer que va cambinado pero que tiene el mismo significado plástico en cada composición, y sobre todo vemos la Tierra, agua y nieve, hojas y vegetación. Como alguien dice en el film, "prefirió los gusanos al cosmos".
El título del preludio es, "yo te llamo, Jesucristo".
Como ha venido siendo habitual en esta mini serie de entradas con el Orgelbüchlein como sujeto principal, la versión vuelve a ser de André Isoir interpretada en el órgano de la iglesia Cantate Domino de Frankfurt am Main.

Ich ruf' zu dir, Herr Jesu Christ. BWV 639 by J.S.バッハ on Grooveshark

Y ¿bien?

domingo, 1 de enero de 2012

Xmas posts: Orgelbüchlein / Bach - Año nuevo

"Das alte Jahr vergangen ist. BWV 614", otra pieza del ciclo navideño de esa inagotable fuente de gozo que es el Orgelbüchlein de Bach. Se trata de una de las tres dedicadas al Año Nuevo.
La versión vuelve a ser de André Isoir interpretada en el órgano de la iglesia Cantate Domino, en Frankfurt am Main.

Das alte Jahr vergangen ist. BWV 614 by J.S.バッハ on Grooveshark

"El año viejo ha pasado", se titula.
Primera mañana del año. Música clásica y saltos de esquí.

Una recomendación:
En 1974, Werner Herzog realizó el mediometraje documental El gran éxtasis del escultor de madera Steiner (Die Große Ekstase des Bildschnitzers Steiner). Trata sobre el saltador suizo Walter Steiner, cuya profesión era carpintero. Sus saltos eran tan largos que con frecuencia se salía de pista o la apuraba tanto que no tenía tiempo de posarse como es debido.
Tuvo varios accidentes graves, durante cuyas convalecencias en el hospital se dedicaba a tallar pequeñas figuras de madera.
En el documental de Herzog, Steiner dice que él no hace "sky-jump" (saltos de esquí) sino "sky-fly" (vuelos de esquí).
Estaba permanentemente enfadado con los jueces de las pruebas en las que participaba, con la insensatez con la que tomaban algunas decisiones sobre en que momentos se podía saltar o no, y porque -decía- no entendían esa peculiaridad del sky-fly.

Ahí tienen la secuencia de inicio, con la cámara súper lenta y la música tenuemente religiosa de Popol Vuh. Buscad el resto por internet o haceos con ella porque es una grandísima película que demuestra que Herzog tiene una mirada especial bajo cualquier circunstancia, bien sea en un remoto y exótico lugar o al doblar la esquina de su casa (justo su anterior película, Aguirre, la cólera de Dios, la había rodado en el Amazonas).



¡Que tengáis un feliz año!

domingo, 25 de diciembre de 2011

Xmas posts: Orgelbüchlein / Bach - Natividad

"Christum, wir sollen loben schon. BWV 611", del Orgelbüchlein de J.S. Bach.
Forma parte del ciclo de la Navidad y litúrgicamente corresponde a esta misma festividad.
Interpretado por André Isoir en el órgano de la iglesia Cantate Domino de Frankfurt am Main.

Christum, wir sollen loben schon, BWV 611 by J.S.バッハ on Grooveshark

Esta grabación pertenece al volumen 9 de la integral organística de Bach que editó el sello Calliope.

viernes, 23 de diciembre de 2011

Xmas posts: Orgelbüchlein / Bach - Adviento

"Nun komm' der Heiden Heiland. BWV 599", de Orgelbüchlein (Pequeño libro de órgano) de Johann Sebastian Bach.
Orgelbüchlein es un libro de composiciones breves para órgano que Bach escribió entre 1708 y 1714, período en el que era organista en Weimar. Dicho libro comprende las piezas BWV 599 a 644 del catálogo de obras completas del músico alemán.
En un principio, debía estar compuesto por 164 preludios corales agrupados en tres ciclos -Navidad, Pascua y la vida del creyente- que debían abarcar todo el año litúrgico luterano (Adviento, Natividad, Año Nuevo, Presentación de Jesús en el Templo, Cuaresma, Pascua de Resurrección, Pentecostés, más otros basados en himnos del catecismo). Finalmente, Bach sólo llegó a completar 46.
Al mismo tiempo, Bach planeó toda esta serie de preludios corales también como una herramienta pedagógica. El conjunto de las cortas piezas que conforman el libro presenta unas dificultades y particularidades técnicas muy diversas.

Portada autógrafa de la primera edición de las partituras de Orgelbüchlein.

El siguiente preludio coral es el que abre el libro y uno de los cuatro que forma parte del Adviento, en el primer ciclo.
Lo interpreta André Isoir en el órgano de la iglesia Cantate Domino, de Frankfurt am Main.
Pertenece al volumen 9 de la integral de órgano bachiana que editó Calliope.


Nun komm' der Heiden Heiland, BWV 599 by J.S.バッハ on Grooveshark

A continuación, una imagen y un cuadro con los registros del órgano de la iglesia Cantate Domino.
Se trata de una iglesia erigida en 1966 y obra de los arquitectos Tassilo Sittmann y Walter Schwaggenscheidt. Un espacio luminoso, moderno y diáfano.
El órgano fue construido en 1970 por el taller Ahrend & Brunzema. La estética visual es moderna, acorde con el nuevo espacio propuesto para la iglesia. Su estética sonora está dentro de la tradición barroca del norte de Alemania.


sábado, 10 de diciembre de 2011

Emisión radiofónica sobre el mundo del órgano


El pasado 16 de noviembre, el espacio radiofónico "El club de jazz", que realiza en Pamplona Carlos Pérez Cruz, emitió un programa dedicado exclusivamente al elusivo y fascinante mundo del órgano.

El programa se hizo tomando como pretexto el concierto de clausura del ciclo "Música para órgano en Navarra" de 2011, que tuvo lugar el pasado 28 de octubre en la Catedral de Iruñea (Pamplona) y que ofreció el joven organista Juan de la Rubia (Valencia, 1982), consistiendo el mismo en una serie de improvisaciones a partir de la proyección de la película Fausto (1926) de Friedrich W. Murnau.

Se registró el concierto y, con posterioridad, se invitó al propio De la Rubia y al coordinador del ciclo, el también organista José Luis Echechipía (Pamplona, 1966), a hablar y presentar algunas piezas de órgano que sirvieran para ilustrar ciertas características de la organística, como puedan ser las diferencias a grandes rasgos entre las escuelas alemana (barroca o romántica, muy fijada en la tonalidad y la estructura) y francesa (más tímbrica y especulativa, impresionista), la improvisación en el órgano litúrgico y de concierto, las diferencias con la improvisación en otros lenguajes musicales como el jazz, su función dentro de la música religiosa, etc. Además de esto, también hicieron una somera introducción a la historia del instrumento, hablaron de pedagogía y divulgación, e hicieron otra cosa muy importante, como es hablar de la situación laboral y profesional de los organistas. Esclarecedor.

La música es fabulosa, tanto los extractos del concierto de Juan de la Rubia como los fragmentos seleccionados por los invitados (y que son de los organistas germanos Stefan Schmidt y Wolfgang Seifen, del francés Thierry Escaich o de la norteamericana Kimberly Marshall interpretando piezas de distintas escuelas organísticas). El programa concluye con un pequeño guiño jazzístico, una interpretación del tema "I'll build a stairway to paradise" de George Gershwin interpretada al theatre organ (una variedad americana del órgano de tubos de la que hablaremos próximamente) por el organista Wayne Marshall.

Dos horas de programa más que recomendable para todos los aficionados al órgano.

Aquí podéis escuchar la emisión:

Y aquí hay un pequeño clip que se filmó durante el ensayo previo al concierto de Juan de la Rubia: http://vimeo.com/31861873.

Y como complemento, un poco de jazz sacro. Un reportaje de la televisión francesa haciéndose eco de la premiere de la obra Jazz Praises de Michael Garrick (fallecido hace unos días), que tuvo lugar el 25 de octubre de 1968 en la Catedral de San Pablo de Londres.
El sexteto de Garrick, que aquí tocó el órgano, se completaba con Ian Carr (trompeta y fliscorno), Art Themen y Jim Philip (saxos, clarinete y flauta), Coleridge Goode (contrabajo) y John Marshall (batería).
Junto a ellos, el Coro de San Miguel Arcángel (Aldershot), junto a chicos de los coros de la Franborough Grammar School y la University Choir of St. Nicholas (Leicester), dirigidos por Peter Mound.


miércoles, 7 de septiembre de 2011

Organillo

Organillo, organito u órgano de manivela.
Barrel organ or roller organ.
Drehorgel oder Leierkasten.
Orgue de Barbarie.
Organo a rullo o organetto di Barberia.


Organillero en la esquina de Charlotten str. y Mohren str.,
barrio de Mitte, Berlín. Agosto 2011.




Organillo en el Musikikinstrumenten-Museum, Berlín.


Organillo fabricado para Richard Töpfer, Berlín, hacia 1913
(Musikinstrumenten-Museum, Berlín).




György Ligeti: "Hungarian Rock" (chacona; 1978), adaptado para organillo e interpretado por Pierre Charial.
György Ligeti Edition 5: Mechanical Music (Sony Classical, 1997)