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domingo, 12 de mayo de 2013

Ay Candela, unidad de luminosidad


"Ay Candela", de Víctor Nubla, interpretada por Jonathan i el Cor de Nens Gràcia Caló,
dentro del homenaje "50 anys sense Carmen Amaya" de la Setmana de Poesia de Barcelona.
10 de mayo de 2013, en plaza del Raspall (Gracia sur).

Una rumba que empieza observando las convenciones del género ("Ay Candela") para saltárselas en seguida ("unidad de luminosidad"), aunque al fin y al cabo tras todo ello siga emanando el amor.




¡Ay candela, unidad de luminosidad!

Unidades de medida
si pudiérais medir la pena
qué sabio podría
eludir esa condena.

Solo estoy en el mundo
fenomenológico
Todo está filtrado
por el campo sensorial.

¡Ay candela, unidad de luminosidad!

Unidades de medida
si pudiérais medir la pena
qué sabio podría
eludir esa condena.

Solo estoy en el mundo
fenomenológico
Todo está filtrado
por el campo sensorial.

¡Ay candela, unidad de luminosidad!

Unidades de medida
si pudiérais medir la pena
qué sabio podría
eludir esa condena.

Solo estoy en el mundo
fenomenológico
Todo está filtrado
por el campo sensorial.

¡Ay candela, unidad de luminosidad!

Unidades de medida
si pudiérais medir la pena
qué sabio podría
eludir esa condena.

Nada existe en realidad
todo es un espejismo
si por más que llego a amar
siempre acabo en el abismo.

Múltiple es la percepción
y todo es polivalente.
Múltiple es la percepción
y todo es polivalente.

¡Ay candela, unidad de luminosidad!

domingo, 26 de agosto de 2012

Lecturas: Emulsió de ferro, Macrovolum/Macromassa, Poblenou

"No he recordat fins fa uns minuts que precisament avui hi ha actuació dels Macrovolum a la sala Parking, ben bé a prendre per cul, més enllà de la cúpula de tro cantonada Pere IV."

"L'actuació acaba en un ambient d'estupefacció controlada de la qual brollen mostres d'entusiasme sense control. Una reacció habitual, per altra banda."

"Aprofita per fullejar l'exemplar de La Vanguardia. Prescindeix de les tèbies fotografies de polítics decidint què fer amb tota la merda que carreguen a les espatlles i s'atura a la secció local, on de tant en tant floreix alguna perla. Més d'un tema dels Macrovolum ha començat posant fil a la'gulla en els racons més inhòspits d'aquesta secció."

Tres fragmentos de la pirmera novela de Sebastià Jovani, Emulsió de ferro (La Magrana, 2009), un "policíac ben cuit" ambientado en el barrio de Gracia. El protagonista de la misma es el detective-clarinetista Víctor Neige, un trasunto (o así) de Víctor Nubla.
Víctor Nubla y Juan Crek (que en la novela aparece como Craker) formaron Macromassa (ergo Macrovolum) en 1976 (y todavía siguen), también en el barrio de Gracia.
En 1978 aparecía su primer disco, el single Darlia microtónica (que en el libro se llama Petúnia microestàtica), que no era más que un extracto de unas actuaciones que habían hecho en la sala Màgic de Barcelona en septiembre de 1976. Además de Nubla (todavía llamado en el disco Agoom An-huba, saxo sintetizado y wah-wah) y Crek (audiogenerador), les acompañaba el Doctor T-azul (Albert Giménez, guitarra eléctrica y efectos).
La novela transcurre en unos pocos días de noviembre de 1976, supuestamente un mes después del "exitoso" stage de Macromassa en la sala del Borne.

Este fue uno de los primeros discos que compré. No el primero, primero, pero quizá sí entre los 30 o 50 primeros (y así me he quedado).
Siempre he querido escribir algo sobre él para el blog, pero no sabía muy bien que decir (demasiadas imágenes arremolinándose ahí dentro, tal vez). No obstante, hay una imagen de la ciudad de Barcelona que asocio con el sonido de la Darlia.





Esta foto, que pertenece al fondo del Arxiu Històric del Poblenou, nos muestra una imagen del distrito de Sant Martí de Barcelona a principios de los años 40. Ese edificio moderno que surge desde la mitad del margen derecho hasta el centro de la fotografía, y que en ese extremo aún está a medio construir, era la nueva fábrica de la Hispano-Olivetti, que entró en funcionamiento el año 1942. Justo arriba, al fondo de todo y semiocultas tras el humo, pueden verse la Torre de les Aigües y la gran chimenea de la vieja fábrica Macosa. A la izquierda, en el cuadrante superior, puede verse la nave de Can Jaumandreu y detrás puede apreciarse la torre del reloj de Can Ricart.
Dirán, hombre, entre los años 40 y finales de los 70 hay un largo trecho. Pero, no se crean que en ese tiempo había cambiado mucho la cosa. Recuerdo haber visto el Poblenou más o menos así, e incluso ya entrados los 80.
Era una ciudad industrial, gris y agresiva, y esta imagen lo refleja bien. Como también lo hace la Darlia.


sábado, 2 de octubre de 2010

Los Perucho's (IV): flashback Astarot / Targets, the audience becomes the sniper!

En julio de 1977, tenía lugar la tercera edición del Canet Rock, un festival en el que era habitual la presencia de grupos catalanes y andaluces, los dos graneros de la música rock más o menos innovadora y progresiva que se cocía en España en los setenta. Pau Riba era el o uno de los representantes más significativos de la escena de Barcelona. Ya había actuado en las dos ediciones anteriores (las del 75 y 76), presentando proyectos más o menos ortodoxos. Para la tercera edición, a Riba se le ocurriría una cosa distinta. Recuperar un largo poema que había escrito a principios de los 70 en Formentera, cuyo título era “Astarot Univers D’herba” y estaba repleto de resonancias simbólicas.


Del libro
Graficolorància de Pau Riba, editado en 1976 por Pastanaga Editors.
Extraído de la web Pau Riba Cau de Fans.


La cuestión era, ¿de quién hacerse acompañar en el escenario? Y Pau Riba ofrecería la idea a la banda Perucho’s. Perucho’s llevaban funcionando unos cinco o seis años por aquel entonces. Labrándose una reputación de gente insobornable y acarreando su mundo particular y hermético. Según me contaron dos de sus miembros, Ginger y Oriol, ellos tenían la impresión de que Riba quería aprovechar esa aureola suya de enfants terribles, de malaits. Y, como también me dijeron, a Pau Riba les costó convencerlos, pues en un primer momento no querían hacerlo.

Una vez aceptada la propuesta, convertida ahora en "Astarot Universdherba", Pau Riba y los Perucho’s realizaron unos cuantos ensayos previos que les sirvieron para establecer una suerte de guión sobre el largo poema de Pau. Al cantautor le interesaba de Perucho’s que desarrollarán ese estilo de solos y grupos de solos que normalmente hacían en sus directos. Durante los ensayos estuvieron presentes los cuatro Perucho’s: los saxofonistas Albert Subirats y Ginger, el guitaferrista Jordi Graells y Oriol Perucho a la batería. Pero, el día de la actuación, el 30 de julio, Albert estaba ya en la mili (se había perdido ya las actuaciones en las Jornadas Libertarias y en el Miting de la CNT en Montjuïc, y se perdería en agosto las de Cunit y Palafolls).

La actuación, de algo más de 30 minutos de duración, puso en evidencia la falta de inquietud del público y la crítica que se había desplazado hasta Canet: se abrió un abismo insalvable entre lo que se proponía desde el escenario y las expectativas de la gente. El público no cesó de abuchearles y pitarles, y en los días siguientes varios medios de comunicación (Tele/eXprés, Vibraciones, Disco expres…) despacharon de mala manera lo acontecido con Pau Riba & Perucho’s. Por ejemplo, en una reseña, tras encabezar el párrafo con un “Pau Riba mató Canet”, el periodista escribía

“Después del punto álgido al que se llegó con la Dharma, Pau Riba se montó con Los Peruchos una ópera free. Contó la historia de un hombre que murió de amor, recitándola tras un fondo musical carente de cualquier sentido de la melodía. El frío, el sueño y el Pau amuermaron al personal. Allí murió la Festa entre los gritos de «¡Fuera!, ¡Fuera!». A pesar de todo, el Riba bajó del escenario la mar de satisfecho.”

Bueno, ¿no? Pues lean esto otro: “Un hombre de su experiencia –se refiere a Riba– sabe que el tipo de música Free que ofreció no cuela en un recital así. Pau hubiera podido darnos ritmo y licors y se negó”. Aunque no todas tuvieron el mismo sesgo: “Pau Riba, con una larga capa lila y un sombrero del mismo color, apareció acompañado por el grupo «free» Los Peruchos. Esta fue la sorpresa que se rumoreaba: Pau no presentó su disco Licors sino que recitó en plan bronca la historia de un amor imposible o una historia imposible de amor: no lo dejó nada claro. Pese a que Los Peruchos llevaban un rollo muy completo y bastante sólido, la gente no conectó con ellos ni con el Pau que consiguió lo increíble: que la gente prefiriera volverse a sentar sobre la humedad y el barro que escucharle a él.”

Pocos meses después del tercer Canet Rock, el sello de Zeleste y Edigsa (los primeros participaban en la organización y programación del Canet Rock) editaba un doble LP con extractos de actuaciones de prácticamente todos los músicos que habían pasado por esa edición: Casavella, Oriol Tramvia, Mirasol-Colores, Orquestra Plateria, Música Urbana, Jordi Batiste, Rocky Muntanyola, Companyia Elèctrica Dharma…todos menos Pau Riba & Perucho’s. Alguien de Zeleste lo justificaba así en una entrevista al Tele/eXprés en diciembre de 1977: “No, no está incluida en el doble álbum, porque hubiéramos necesitado todo un LP para registrarla completa”. Hombre, ya en aquella época no era raro poner extractos de un tema en un recopilatorio, así que la excusa parece de “mal pagador”, que se dice en catalán. Sea como sea, el no incluir ni un solo fragmento de “Astarot” me parece una de las grandes inquinas que el establishment musical progre de Barcelona dedicó a los que no eran de su cuerda.

Años después, con Zeleste ya fuera de funcionamiento, parece ser que aparecieron un montón de cintas en un contenedor cercano a la segunda sede del local, con lo que era de esperar que esta grabación -como otras que tenían de cosas que no llegaron a ser editadas como disco y que por tanto no estaban en los archivos de Edigsa- se hubiera perdido.

Todavía habría de pasar más tiempo para que “Astarot Universdherba” llegara hasta nosotros. A mediados de los 90, durante la preparación de la exposición Alter Músiques Natives (1995), comisariada por el mismo Pau Riba, Víctor Nubla y Julià Guillamon, aparecía durante la búsqueda de material una cinta registrada por RNE de España con la actuación íntegra de Pau Riba & Perucho’s. La exposición generaba ese mismo año un catálogo y un doble cd que presentaba una selección amplia de muchos de los músicos tratados en la muestra. En ese doble cd aparecía un fragmento de 4 minutos y medio de la actuación. Finalmente, en 1998, el sello G3G editaba el concierto íntegro, enfundándolo dentro de una lata de conservas.

El contenido de dicha lata (parecida a una de navajas o berberechos mediana), sobre el que se ha especulado en algún término, constaba, además del disco en sí y una base de gomaespuma para protegerlo, de unos cartones con los créditos, la letra completa del poema de Pau, dos buenos textos de Nubla y Guillamon y unas ilustraciones del dibujante Roger (bastante psicóticas, por cierto), un folio a dos caras con recortes impresos de las malas críticas que recibieron (algunas las hemos transcrito más arriba), y cuya hoja venía arrugada por el propio Pau Riba, y una tirita por si te cortabas al abrir la lata. Hay una leyenda urbana que dice que también contenía una aspirina. El propio Pau Riba en su web lo afirma. Pero, yo tengo la lata y no recuerdo que hubiera ninguna o, en todo caso, no la he guardado. Todavía se puede conseguir esta gran conserva en la web de G3G.

Ginger y Oriol me han comentado que ellos no quedaron muy contentos con la actuación si la comparan con los buenos resultados de los ensayos previos que habían hecho. Al parecer se dieron algunas circunstancias luctuosas para que esto fuera así. Le leyenda también dice –lo recuerda Ginger y lo cuenta Guillamon en su texto– que Pau & Perucho’s irrumpieron en el escenario saltándose el orden establecido por los organizadores: una toma del poder. Finalmente, Ginger me dijo que poco después del Canet 77, escuchó en una emisión de RNE el concierto completo. ¿Se imaginan lo que debía ser en 1977 escuchar algo así en la radio española?

A continuación, un fragmento de “Astarot Universdherba”, el que se eligió para el compact de Alter Músiques Natives (muy bien seleccionado, por cierto).



Si se escucha atentamente la grabación íntegra en el disco, a partir del minuto 15, en algunos momentos de silencio se oye muy a lo lejos los silbidos y el coro del público gritando el «fuera, fuera» que se mencionaba en las crónicas de la época (sobre el minuto 24 se oye con cierta claridad lo del «fuera»). Incluso en el fragmento del reproductor también se reconocen algunos pitidos. Parece ser que la gente acabó realmente cabreada y encendida con su actuación. Puedo imaginar el rectángulo del escenario iluminado al final del prado, con figuras moviéndose dentro de él, y el incontenible deseo en muchos asistentes de abatir uno a uno a los cuatro músicos. El mismo ansia de matar que tiene el joven francotirador de la película Targets (1968), de Peter Bogdanovich. Todos estaban ahí dispuestos para morir. Astarot, Pau & Perucho's.



A nosostros, la verdad, siempre nos ha gustado mucho Astarot Universdherba.

sábado, 18 de septiembre de 2010

Los Perucho's (II): La Morube, un tema del disco

En el anterior post sobre Perucho's, el sábado pasado, reproducíamos cómo alguien de la revista Star se preguntaba, a finales del 77 o principios del 78, si nunca llegaría a hacerse el disco de Perucho's. Pues, sí, ese día llegó unos dos años más tarde, aproximadamente.


Cuando grabaron este disco a finales de noviembre de 1979 el grupo estaba prácticamente disuelto. Jordi Graells, su aterrador guitarrista, hacía ya tiempo que no estaba con ellos. Los otros tres históricos miembros, sí: Oriol Pons de Vall, alias Ginger, al saxo soprano Selmer, Albert Subirats, al alto Yamaha, y Oriol Perucho, a la batería Pearl.

En una entrevista realizada por Pep Gorgas que apareció en el Disco Expres del 30 de mayo de 1978, cuando aún seguían funcionando como grupo (pero en la que ya anunciaban que dejarían de tocar en directo unos meses después), decían lo siguiente: "Nuestra música es actualmente mucho más estructurada que cuando empezamos, al principio era todo espontáneo, improvisado, nada estaba previsto y todo podía ocurrir, era totalmente "free". Ahora mezclamos la composición (muy trabajada), con la improvisación total. En medio de un tema puede aparecer lo más inesperado, incluso unos compases de Chopin."

Por otra parte, en esa misma entrevista y a continuación del extracto anterior, concretaban lo que ellos entendían como "free": "Enfocamos el "free" como si fuera rock o cualquier otra cosa, queremos decir que no tiene nada que ver con el jazz, o mejor dicho el free jazz, que es lo que cree la mayoría de la gente que nos escucha."

El tema que pondremos a continuación es bien representativo de este cambio de rumbo que se operó en la banda en su tramo final, con su estructura compuesta por una intro, el tema, una digresión libre, vuelta al tema y una brevísima coda. Se titula "La Morube" y fue escrito por Albert Subirats. Además de Ginger, Perucho y Subirats, tocan también Jordi Carbó (de La Propiedad), el saxo tenor, Víctor Nubla (de Macromassa), el clarinete, y Ramon Calduch, el bajo eléctrico.



Todo esto es importante también en tanto que deja entrever por dónde irán los tiros en la posterior trayectoria musical del único de ellos que siguió -y sigue- en activo, Oriol Perucho; en proyectos como Tropopausa (que se solapó con los últimos tiempos de Perucho's), los primeros Koniec, Moisés Moisés o, ahora, en Les Anciens, por no hablar de los discos a su nombre que hizo en los 90. Una trayectoria en la que Oriol ha creado un mundo musical propio, autosuficiente y fantasioso. "La Morube" expresa bien esa amplitud de registros (desde el rock al score cinematográgfico, pasando por el free jazz y la música experimental) con la que la banda trabajaba antes de desaparecer, y que Oriol ha hecho perdurar.

Y ahora sólo nos resta quedar a la espera de que en breve La Olla Expréss reedite en CD el pequeño disco rojo de Perucho's.

PS: no se emocionen, que no habrá más grabaciones inéditas... al menos por el momento.

jueves, 25 de marzo de 2010

Found footage

El otro día, revolviendo en el ordenador, encontré un archivo de vídeo que había descuidado en alguna carpeta y que grabé hace 70.000.000 millones de segundos. Se trata de un fragmento de una improvisación de Tim Hodgkinson (clarinete) y Víctor Nubla (requinto y electrónica) en el concierto que ofrecieron el pasado 3 de enero en la sala Heliogàbal de Barcelona, dentro de su ciclo "Músiques disperses". Hasta parece haber envejecido la imagen y todo.

lunes, 4 de enero de 2010

Tim Hodgkinson y Víctor Nubla, BCN, 3-I-2010

El ciclo "Músiques disperses" se inició el otro día con un buen concierto. E inesperado, pues los Surfing Sirles, que debían haber abierto el ciclo, se cayeron de la programación a última hora. En su lugar, se armó in extremis el concierto de los clarinetistas Tim Hodgkinson, que se hallaba en Barcelona visitando a su hermano, y Víctor Nubla. Hodgkinson tocó un clarinete y Nubla el requinto y se hizo cargo de los efectos. Buen concierto. Se fueron creando cosas en común que traslucían el peculiar mundo de cada uno de ellos: absurdo y cabaretero, el de Tim, tapafísico y psicoheavy, el de Víctor. Hicieron dos largas impros y un encore breve. Aquí va el bis.