Esta semana tendremos tres conciertos de interés en Barcelona. El de Michael Northam y Manu Holterbach, organizado por l'ull cec para este jueves 29; el de Zeni Geva, que serán teloneados por Lord of Bukkake, y que ha programado Atzavara Club para el día siguiente, el viernes 30; y, finalmente, el del cuarteto Kaulakau, para la misma noche del viernes, y que tendrá lugar dentro del ciclo de folk-jazz que se está llevando a cabo en el CAT.
Este próximo jueves, a las 20:30h, se presentarán en La Felpa (calle Mozart, 29), el nortemaericano, afincado en Berlín, Michael Northam y el francés Manu Holterbach, que realizarán un set cada uno. Ambos se mueven entre la electroacústica y la improvisación. Organiza, cómo no, l'ull cec. Unos días antes habrán abierto la exposición Arte Sonoro en La Casa Encendida de Madrid, y la noche anterio estarán en Valencia.
La noche del viernes 30 habrá que elegir entre dos eventos. De un lado, a las 21h el que organiza Atzavara Club en la sala BeCool (plaza Joan Llongueras, 5), que tendrá como protagonistas a los japoneses Zeni Geva, banda fuerte y de culto en el que militan tres de las principales figuras del underground nipón, como son los guitarristas KK Null y Mitsuru Tabata y el batería Tatsuya Yoshida. Les telonearán el trío de doom metal barcelonés Lords of Bukkake, en el que se encuentran miembros de los desaparecidos 12twelve, de Sons of Bronson, Cuzo o Warchetype.
También la noche del viernes, a las 22h en el Centre Artesà Tradicionàrius (travesía de Sant Antoni, 6-8), y dentro del ciclo "Contemporànius", dedicado a nuevas modalidades de fusión entre jazz y folk, actuará el cuarteto Kaulakau. Sus miembros, Marc Egea (zanfona), Jordi Molina (tenora), Franco Molinari (contrabajo) y Enric Canada (batería), aprovecharán para presentar las nuevas composiciones que formarán parte de su segundo disco.
Nosotros, la dirección del hotel Overlook, tenemos la plena satisfacción de poder expender con total garantía y seguridad el certificado de calidad de la actuación que el pasado 24 de abril ofrecieron en Barcelona Tom Chant, Agustí Fernández y Clayton Thomas, al cual no pudimos acudir pero cuyo entero registro se encuentra disponible aquí.
El australiano Clayton Thomas (34 años), al contrabajo, y el inglés Tom Chant (35 años), a los saxos y el clarinete bajo, en acción en la sala Robadors 23, Barcelona, el jueves 22 de abril de 2010. Tuvo la duración justa, casi como un partido de rugby, y también en dos partes. Según parece, tenían ganas de jugar juntos. Outstanding, que diría un inglés. Por cortesía de Olga Ábalos. (Eché en falta la matrícula: M-45276).
Primer tiempo.
Segundo tiempo.
A la mañana siguiente se me ocurrió que, para tomar la forma de un clásico cuarteto trompeta - saxo - bajo - batería, este dúo bien podría completarse con Peter Evans y Chris Corsano a la trompeta y batería, respectivamente. Sólo de pensarlo se me caen los...
Si la nube de ceniza volcánica no lo impide, esta próxima semana nos visitará en Barcelona el contrabajista australiano Clayton Thomas para ofrecer dos conciertos, uno en dúo con el saxofonista Tom Chant (el jueves 22 de abril) y otro en trío también con Chant y con el pianista Agustí Fernández (el sábado 24 de abril).
Instalado en Berlín desde hace cuatro años, Thomas se ha convertido en uno de los contrabajistas jóvenes más prometedores en la actual escena europea de música improvisada y experimental. Además de en proyectos estables como el trío AUS, que tiene junto a Johannes Bauer y Tony Buck, HAMMERIVER o The Ames Room, Thomas toca con asiduidad con músicos como Peter Brötzmann, Evan Parker, Mats Gustaffson, Peter Evans, Mary Halvorson, Axel Dörner, Jon Rose, Sherif y Christine Sehnaoui, Franz Hautzinger o miembros de Polwechsel y The Ex. Tiene publicados trabajos en sellos como Monotype, Metamkine, SWR, y proximamente también en PSI.
Thomas ya estuvo tocando en Barcelona en diciembre de 2007, dentro del II Festivalet d'Hivern de Música Improvisada. Actuó en dúo con Will Guthrie y, el último día, con un sexteto formado ex profeso y dirigido por Maggie Nicols. Fue una actuación estupenda esta última. Comenzó de una forma caótica, con los músicos entrando de entre el público, para poco a poco ir adquiriendo la forma de un doble trío, cada uno de ellos con una vocalista (la Nicols y Anna Subirana), un saxofonista (Tom Chant y Heddy Boubaker) y un contrabajista (Clayton Thomas y Christopher Williams).
Tanto en el Festivalet como en escuchas posteriores, el disco de AUS o clips en YouTube, me sorprende Thomas por dos razones. La primera, por su imaginación, por cómo juega con ciertos elementos y por los sonidos que extrae; utilizando el contrabajo como un instrumento que reúne en sí mismo distintas modalidades de percusión. La segunda, por su sentido del ritmo; haga lo que haga, conoce el valor del espacio, del tiempo que hay entre los golpes, y en consecuencia siempre tiene una buena tensión rítmica.
En su MySpace hay unas palabras de él significativas y bien aclaratorias: "Me han inspirado y espoleado muchos grandes músicos, pero estoy agradecido especialmente a mis primeros maestros, Wilber Morris y Peter Kowald, así como a Jon Rose, Jim Denley, Andrew Meisel, Cooper-Moore, Tony Buck y Hollis Taylor, por haber hecho un trabajo verdadero dentro de este ámbito."
Aquí va un fragmento de una actuación de su trío, con Sherif y Christine Sehnaoui, en el tercer Festival Mózg de Bydgoszcz (Polonia), el 23 de noviembre de 2007. Atención a la matrícula: M-45276.
Si están por Barcelona no se pierdan estas actuaciones, pues además estará acompañado por dos músicos igualmente excepcionales y que están en plena forma últimamente, como son Tom Chant y Agustí Fernández.
22/4/2010, 21h. - Clayton Thomas y Tom Chant. Sala Robadors 23 (calle d'en Robadors, 23; metro Liceu). Precio: 4 euros.
24/4/2010, 20h. - Clayton Thomas, Tom Chant y Agustí Fernández. Centre Cívic Can Deu (plaza de la Concòrdia, 13; metro: Les Corts). Entrada libre, aforo limitado.
Tengo el gusto de presentarles unas peculiares versiones que dos importantes grupos de rock norteamericano surgidos o principalmente asociados con los años 80 hicieron de dos maestros del free jazz de los 60. Se trata de The Gun Club y Violent Femmes que, en 1984 y 2000 respectivamente, versionaron "The Creator Has a Master Plan" de Pharoah Sanders y "New Generation" de Albert Ayler. Versiones acometidas con un planteamiento muy distinto cada una de ellas pero con una cosa en común, su brevedad: de la media hora larga de la de Sanders a los 2 minutos de la de The Gun Club, de los 5 de la de Ayler a los 2 y medio de la de Violent Femmes; una brevedad que parece ser más una declaración de su admiración por los versionados que un esmerado trabajo de adpatación musical o de relectura.
Ninguna de las dos tiene mucho que ver con las originales pero me parecen interesantes porque de alguna forma podrían contribuir a establecer una genealogía de la escucha, de por dónde han entrado al jazz algunos aficionados al rock más descarnado, entre los que hay que incluir a los propios músicos. Naturalmente se trata sólo de dos piezas de un tablero muchísimo mayor y que entre muchos podríamos completar cada uno a nuestra manera, y no necesaria o únicamente con versiones más o menos directas.
Vayamos a The Gun Club. Los de Los Angeles incluyeron en su tercer LP, The Las Vegas Story (1984), un tema de apenas dos minutos titulado "Master Plan". En los créditos indicaban que se trataba de un tema de Pharoah Sanders y Leon Thomas. Por tanto, esa pieza corta estaba tomada de la larga, espiritual y emocionante "The Creator Has a Master Plan", incluida en el disco Karma de Pharoah Sanders (Impulse, 1969). Desde luego, si se oía ese disco de pasada y sin reparar en el detalle era poco probable reconocer el original. Entre otras cosas por esa brevedad apuntada.
Pero, el mismo Leon Thomas, espectacular cantante y coautor del tema, lo reduciría a lo bestia ese mismo año para su primer disco en solitario, Spirits Known and Unknown (Bluebird, 1969). Encogió el orgiástico desarrollo del original y subrayó los elementos de ese soul-jazz que tanto le gustaba -y que también se hallaba presente en el original-, todo lo cual debió entender que era suficiente para encapsular la letra. Eliminaba, pues, la introducción, los interludios, lo dionisíaco.
En "Master Plan", en cambio, el Club dejaba de lado lo que sería el tema como tal (tema, por cierto, que también interpretarían Louis Armstrong o Don Cherry, y hasta bandas de rock progresivo como Krokodil o King Crimson) para centrarse en la breve intro de dos minutos -desde esta perspectiva sí que serían fieles a la duración- que hay antes de que aparezca el tema modal central, y que vuelve a repetirse al final del primer desarrollo completo de este último. A priori puede parecer extraño que una banda como The Gun Club no usaran el tronco de un tema que tiene muchas posibilidades y que ellos hubieran podido llevar a su terreno con cierta facilidad. Pero no, ellos decidieron poner el foco en esa breve intro de dos minutos y convertirla en un retal de tupido terciopelo para explotar sus brillos. Tal vez porque el disco trataba de Las Vegas. Por descontado, todo hecho con su sello particular y con la guitarra de Kid Congo Powers en lugar del saxo de Sanders.
Ahí van la versión de The Gun Club y parte de la letra que no usaron (para los que quieran saber más).
There was a time, when peace was on the earth, And joy and happiness did reign and each man knew his worth. In my heart how I yearn for that spirit's return And I cry, as time flies, Oooomm, Oooomm.
There is a place where love forever shines And rainbows are the shadows of a presence so divine And the glow of that love lights the heavens above And it's free, can't you see, come with me,
The creator has a master plan, peace and happiness for every man The creator has a working plan, peace and happiness for every man The creator makes but one demand, happiness through all the land
Por su parte, la versión que Violent Femmes hicieron en 2000, dentro de su CD Freak Magnet (que tardó dos años en aparecer pues el sello Interscope los echó en 1998), del tema de Albert Ayler, Rose Marie Howell y Mary Parks "New Generation", incluído en el LP New Grass de Albert Ayler (Impulse, 1968), es más fiel a la original que la de The Gun Club pero, asimismo, igualmente reductora y sintética; aunque, eso sí, de un modo que me parece distinto. New Grass fue el intento de Ayler por aunar ese jazz contemporáneo del que él era uno de los principales abanderados con el soul y el rhythm and blues, esas músicas igual de negras pero en aquel preciso momento más populares. El afán que le movió era el de la búsqueda de lo popular, no de lo comercial. O sea, que tenía que ver con el contexto de la época, con la utopía, la posibilidad de plantear un levantamiento y la imaginación de un nuevo mundo. De hecho, el disco fue un desastre total en cuanto a crítica y público.
Violent Femmes operaron sobre el tema de un modo mucho más directo, sin sutileza, haciendo honor a ese marchamo de gran banda de rock'n'roll que siempre han tenido entre los aficionados (bueno, entre algunos aficionados). El rhythm and blues del tema de Ayler lo aceleraron algo más y lo cribaron rítmicamente, acortaron la letra, y lo conviertieron en un efectivo artefacto de punk melódico, eso que los americanos pueden hacer tan bien o tan mal. Y, además, siendo consecuentes con lo que siempre habían hecho, que era recoger distintos aspectos de la música tradicional norteamericana para convertirlos en canciones directas y airadas. En este caso hicieron lo que tenían que hacer, que era transportar a su ámbito y dar fuerza a un buen tema y a una buena idea. Fueron mucho más concisos, sí, pues ellos lo son y al parecer los tiempos también.
A los de Milwaukee les pesaron mucho sus dos increíbles primeros discos, Violent Femmes y Halloweed Ground (impresión que también tengo respecto a Devo y sus dos primeros discos). Es decir, todo lo que los Femmes hicieron después fue injustamente calibrado y minusvalorado con y respecto de esos dos LP. Es cierto que los autores de "Gone Daddy Gone" no han repetido nunca semejantes éxitos artísticos, pero han tenido una carrera digna y con frecuencia inteligente, aunque eso sí, muy escasa (su último disco, Something's Wrong, que colgaron directamente en internet, es de 2001). En fin, sólo aprovechaba para romper una lanza por ellos.
Y ahora la versión de Violent Femmes y la letra del tema original, más larga que la que ellos resumieron (para los que quieran saber más, también).
It's a new generation Tellin' it the way they feel (New new new generation) It's a new generation Screaming it loud and clear (New new new generation) It's a new generation They really know it's happenin' here (New new new generation) (I say) It's a new generation Hear me when I say (New new new generation) It's a new generation Full of spirit all the way (New new new generation) It's a new generation You gotta let them have their day (New new new generation) You gotta let them have their day (New new new generation)
Takin' over, takin' over Sock it to 'em, sock it to 'em Let 'em have it, let 'em have it Give it to 'em, give it to 'em Takin' over, takin' over Sock it to 'em, sock it to 'em Let 'em have it, let 'em have it Give it to 'em, give it to 'em Takin' over, takin' over Sock it to 'em, sock it to 'em Let 'em have it, let 'em have it
New generation Lookin' for peace of mind (New new new generation) It's a new generation Moving it on down the line (New new new generation) It's a new generation Grooving it all the time (New new new generation) I say it's a new generation They're grooving it all the time (New new new generation)
Takin' over, takin' over Sock it to 'em, sock it to 'em Let 'em have it, let 'em have it Give it to 'em, give it to 'em Takin' over, takin' over Sock it to 'em, sock it to 'em
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Comentario aparte merecen las letras, muy de la época, salta a la vista. En realidad, esta última debería ser, y lo fue de hecho (1968) la primera: en ella encontramos la sed de esperanza, el deseo de un nuevo orden de cosas, y una gente que está alzándose para lograrlo; mientras que la primera letra hubiera debido ser la segunda, como así fue (1969): y la podríamos sintetizar en un "sentarse a verlas venir".