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miércoles, 24 de abril de 2013
¡Moisés, Moisés!
Por fin tenemos la edición de Moisés Moisés en La Olla Expréss. ¡Joder! ha costado un huevo y parte del otro, pero ya está.
Ha sido un trabajo largo, costoso, más de un año y medio en el que naturalmente ha habido fases de inactividad. En total, bastante más que la anterior edición de "Barcelona Documentos Musicales" que preparamos con Eli, la de Perucho's. Para la edición de Moisés Moisés, se nos incorporaba un tercer miembro al núcleo duro de trabajo, Pep Pascual, miembro original del grupo. Grosso modo podemos decir que Pep se encargó de todo lo relativo a la edición de audio, Eli de la parte gráfica y la producción, y un servidor de la parte literaria.
Por momentos, se veía tan lejos el final. No se trataba de reeditar un disco, tal y como habíamos hecho con el rojo de Perucho's, sino de crear algo que no había existido nunca. Además, se trataba de la primera vez que se iba a editar algo de Moisés Moisés en formato grande. Había mucho material donde escoger, pero la mayoría eran directos que tenían que ser extraídos de cintas de k7. Ahí el trabajo de Pep fue fundamental. Él se encargaba de seleccionar y proponernos unos temas. Y lo hacía a partir de varias condiciones a tener en cuenta. En primer lugar, elegir un repertorio que fuera representativo, característico del grupo. No es que fuera muy problemático esto porque, por suerte, los temas principales de la banda estaban recogidos en una cinta u otra, pero había que ordenarlos, elegir entre versiones, etc., etc. Un segundo parámetro a tener en cuenta es que el conjunto de la selección reuniera muestras de todas las formaciones (que únicamente fueron tres). Hay que decir que de esas grabaciones de directos en audio sólo se encontraron muestras de las dos primeras, Conrado T. Costa/Pep Pascual/Oriol Perucho y Conrado/Pep/Jordi Golmayo. Por más que se buscaron, no apareció nada de la última, ya con Eduard Altaba y Quicu Samsó. Esto era especialmente importante para Pep, que quería dejar constancia de todas ellas, bien fuera por afán documental, bien por justicia para con los distintos miembros. Finalmente, aún había una tercera consideración a tener en cuenta, que creo que Pep también se tomó muy en serio, y era que el conjunto de lo recopilado debía resultar llamativo, debía tener gancho.
Es decir, hacer esta edición podía parecer fácil pero no lo era en absoluto, dados estos condicionantes que acabo de exponer. A pesar de ello, según recuerdo, a Eli y a mí siempre nos pareció bien las selecciones y órdenes que hacía Pep, y que fueron variando poco a poco hasta tomar la actual forma. Hay que decir que durante el proceso Pep y Oriol Perucho se encontraron alguna vez y tomaron alguna decisión que después sería tenida en cuenta. Para acabar con la cuestión del audio, nada de todo esto hubiera servido de mucho sin un buen trabajo de masterización. Y ahí volvimos a contar, como habíamos hecho con el de Perucho's, con Albert Guitart que desde su estudio Alb logró restituir la vivacidad, contundencia y brillo de los directos de la banda, obteniendo un sonido claro y con cuerpo.
Había también toda la cuestión de los extras, fotos, material gráfico, vídeos, y alguna que otra sorpresa. Hay que decir que conseguimos reunir todo ese material, que es el que integra el segundo disco (dvd) de la edición, con rapidez y bastante pronto. Pero, una vez más, esas supuestas "facilidades" no iban a hacer más que complicar la labor. ¿Por qué? Porque había que decidir qué se ponía, que debía ir y que no, qué era esencial o revelador del trabajo de Moisés Moisés. Y, al mismo tiempo, en ese línea de decisión, había dos elementos perpendiculares que volvían a condicionarlo todo. El primero, la calidad de algunas piezas de ese fondo (y muy especialmente del videográfico); el segundo, el presupuesto.
Vamos a hablar ahora de esto último, el presupuesto, que es una cuestión siempre de crucial importancia. El presupuesto, que no era mucho, también condicionó las distintas etapas del trabajo. Hay que decir que es esta una edición eminentemente underground, o como quieran llamarla. No es que se haya querido que esto fuera así expresamente, sino que no cabía otra posibilidad pues ningún sello -apostaría por ello- se hubiera interesado en un disco como este. Y creo que no me estoy equivocando.
Naturalmente, cuando se trabaja así lo único con lo que se cuenta de un modo seguro es con el cariño. Uno puede estar sujeto a los distintos vaivenes de la producción, aceptando aquello de que "Dios proveerá", pero lo que no puede hacer es dejar en las manos de la providencia el destino final de lo que se quiere publicar. Había que seguir y, a lo sumo, hacer dos planteamientos: uno de mínimos, sólo con el cd de audio (que de hecho pienso que es lo básico); el otro, con ese segundo disco de bonus. Quiero decir que esta edición de Moisés Moisés se sostendría perfectamente sólo con el cd. La música que contiene es tan brillante y tiene tal entidad que estoy convencido de ello. El segundo disco lo que nos permite es profundizar en el grupo, conocerlo desde otras perspectivas complementarias, simplemente.
De la parte de diseño, el envoltorio y todo eso, se encargó, como ya he dicho, Eli. Nuevamente, los discos y todo el contenido viene enfundado en una de esas características cajas de cartón que confieren al conjunto un aire de regalo. Me parece que, como ya ocurría con lo de Perucho's, es la mejor manera de presentar el trabajo de Moisés Moisés.
En el capítulo de textos, del que más o menos se encargó un servidor, decir que a diefrencia de en la edición de Perucho's, aquí decidimos encargar algunos textos a distintas personas, músicos, periodistas o amigos de ellos. La ocasión lo merecía, ese hecho de que fuera todo rigurosamente inédito, pero aún había otro factor temporal que la respaldaba, y es que el fenómeno Moisés Moisés estaba más cercano al presente que lo de Perucho's (funcionaron entre 1987 y 1991, mientras que Perucho's lo hicieron en los 70). Esos diez años de diferencia, aproximadamente, entre ambos grupos, hacían que mucha gente con la que hablaba para preparar el texto central tuviera recuerdos e impresiones muy vívidas de Moisés Moisés, cosa que no pasó nunca con Perucho's, de los que la gente no recordaba cosas, tenía lapsos importantes de memoria, etc. Así que en vistas de esto, confeccionamos un listado de gente a la que encargarle un texto libre sobre el grupo (de la cosa más histórica y engorrosa ya me encargaba yo, y preferíamos que nuestros invitados hablarán con mayor o menor brevedad pero con total libertad). Llegados aquí, queremos agradecer su aportación literaria a Francesc Díaz i Melis, Ramon Solé, Quim Casas, Jordi Turtós, Karles Torra, y a los Koniec Xavier Maristany y Joan Saura (lamentablemente, Joan nos dejaría poco después de entregar su texto, yéndose sin haber llegado a ver esta edición completada). Asimismo, el que fuera miembro fundador del grupo, el compositor y primer baterista Oriol Perucho, abre la sucesión de textos con una impresión muy rápida y actual de la música de Moisés Moisés.
En fin, Eli, Pep y yo, con el aliento en algunos momentos de Serpai Soler, lo hemos hecho lo mejor que hemos podido. Seguro que hay fallos -tenemos consciencia de algunos que no diremos-, que quizá se podía haber hecho mejor, y todo lo que queráis, pero el resultado es este, y ya podemos ofrecérselo al respetable.
No me queda más que decir que escuchada ahora, la música de Moisés Moisés tiene una vigencia absoluta: es inteligente e inmediata, directa y sugestiva. Participa tanto de una cierta vanguardia como de lo popular. Lo creo de verdad. Su música es radiante y me hace pensar en las pocas cosas verdaderamente buenas que da esta ciudad. Sin duda, Moisés Moisés forman parte de esa colección que, a mi modo de ver, hace que valga la pena Barcelona. Su música sorprenderá a mucha gente, como de hecho sorprendió a los propios Pep y Oriol cuando la volvieron a escuchar después de 20 años.
Por último, decir que ha sido un privilegio para mí trabajar con Eli y Pep, por más que ha habido momentos algo deprimentes (je je je). Con Eli, volver a hacerlo; y con Pep, hacerlo por primera vez, demostrándome que es un tipo sensible, divertido, con su punto de locura, pero a fin de cuentas cabal (además de con una gran capacidad de trabajo).
Como dato final, y antes de ver el teaser que ha montado Pep, decir que esta edición la hemos dedicado a Conrado T. Costa (1964-1991) y a Joan Saura (1954-2012).
Podéis conseguir el disco en la web de La Olla Expréss: laollaexpress.org/orders.html
martes, 18 de octubre de 2011
Una tarde ajetreadamente bíblica

La tarde de ayer fue encantadora. La pasamos junto a los ex miembros de Moisés Moisés en casa de uno de ellos, Pep Pascual.
La razón era la preparación de un nuevo trabajo sobre este poco conocido e indispensable grupo barcelonés que aparecerá dentro de la serie BDM (Barcelona Documentos Musicales) del sello La Olla Expréss. No hace ni medio año que terminamos con la reedición del disco de Perucho's, que inauguraba los BDM, y la infatigable Eli Gras ya nos ha puesto a todos a trabajar de nuevo (estaba también en representación del sello Serapi Soler). Y no me extraña, pues el anterior nos lo ha pedido hasta la Library of Congress.
Moisés Moisés, a los que ya dedicamos una breve entrada, fue un grupo (un trío, en esencia) que funcionó durante unos 4 años, aproximadamente entre junio de 1987 y agosto de 1991, fecha en la que un accidente acabó prematuramente con la vida del fundador, Conrado T. Costa.
Ya hablaremos de ellos lo que haga falta en la edición, pero de momento querríamos poner unas fotos de la reunión de ayer. Una reunión que, insistimos, fue entrañable (ver el reencuentro de amigos siempre lo es, por más que algunos de ellos se sigan viendo con asiduidad) y divertido (un capazo de anécdotas, algunas de ellas de rechupete).
Para situar a los clientes del hotel, haremos una cronología de las formaciones (las fechas son aproximadas):
Verano 87 / verano 89: Conrado T. Costa (guitarra), Pep Pacual (saxos alto y soprano y clarinete), Oriol Perucho (batería).
Verano 89 / verano 90: Conrado T. Costa, Pep Pascual, Jordi Golmayo (batería).
Verano 90 / verano 91: Conrado T. Costa, Eduard Altaba (contrabajo), Quicu Samsó (batería), y colaboraciones puntuales de Pep Pascual y, tal vez, de Benet Palet (trompeta).
Su técnico de sonido oficial y oficioso fue Paco Pi.
Y ahí van las fotos:
Hay que lamentar que no estuviera Conrado, que había sido el factótum de todo.
Indefectiblemente el trabajo que acabamos de iniciar estará dedicado a él.
martes, 20 de septiembre de 2011
Un directo de Rambla, 1975
A principios de verano, Roger Atrofe nos pasaba un directo del grupo Rambla. La grabación procedía, comme d'habitude, del fondo archivístico de la asociación Gràcia Territori Sonor. Rambla es un grupo esquivo, del que todo el mundo interesado en las cuitas musicales de la Barcelona de los 70 ha oído hablar, pero prácticamente nadie ha escuchado. Funcionaron entre 1972 o principios de 1973 -lo más probable- y finales de 1975, y fue uno de esos grupos que funcionaron entre la mitad del primer lustro de la década, y el final de ese mismo lustro. O dicho de otro modo, entre la desaparición de los primeros grupos de rock progressiu catalán [entiéndase por lo que se llamó aquí progresivo a grupos como Màquina!, Om, Agua de regaliz, Crac, Vértice, y sus diferentes epígonos y refundiciones] y la aparición y consolidación de la onda layetana. Y especialmente de la consolidación, ya que es el momento en que empiezan a grabar discos los grupos de esa movida, el bienio 1975-1976. Lógicamente, muchos de esos grupos de dicha etapa de transición fueron embriones de otros que ya con la onda layetana en ciernes pasarían a ser más conocidos. Rambla no será una excepción. Joan Saura, el teclista, formaría poco después de la disolución de Rambla y junto a Eduard Altaba y otros, una de las bandas clave de esos años, Blay Tritono. El tercer tema que interpretan en este concierto es "Saura I", que al año siguiente aparecería en el LP de Blay Tritono Clot 20 (por cierto, es un tema por el que, como "Saura II" del mismo disco, Joan Saura nunca ha visto un duro, a pesar de titularse con su propio nombre). Por su parte, Quino Béjar, el batería, sería reclamado con posterioridad para formar parte de muchos grupos o formaciones de esos años. Y Josep Palomas, el bajista, sería el que ya en los años 80 militaría en los básicos Koniec (junto a Saura). Y etc.
Dejemos que sea el propio Joan Saura el que nos cuente algunas cosas al respecto de Rambla y de aquellos años:
Con toda probabilidad, la siguiente actuación fue registrada en la sala Zeleste en algún momento de 1975. La formación era la final: Quino Béjar, Santi Burgos, Josep Palomas, Joan Saura y Manel Valls, acompañados por Xavier Riba (viola) y Paco Pi (cello). Aunque solían ensayar con ellos, Joan Saura recuerda que hicieron pocos bolos con el trío de cuerdas, y uno de ellos fue en Zeleste. Esto, y el hecho de que la grabación no esté del todo mal, permite inferir que se trataría del concierto de Zeleste.
Para acabar esta entrada dedicada a los Rambla, hicimos un poco de investigación buscando referencias del grupo en la prensa de la época, o al menos en algunos de los especiales que se hicieron entonces sobre la música de aquí. Ni Carlos Carrero, en el especial “Rock de aquí. Historia del rollo celtibérico” que publicó la revista Vibraciones en 1976; ni Claudi Montañà en su largo artículo sobre “Roc Català” en el número 23 de la misma revista (febrero de 1976), lo mencionan. Tampoco se habla de ellos en el especial “Rock Català” que editó Rock Comix en el mismo 1976. Sí, en cambio, habla de ellos Jordi Sierra i Fabra en su libro Historia y poder del «rock català» (Unilibro,1977), rebautizándolos como Ramblas y dedicándoles un pequeño comentario dentro de la segunda parte del libro, “Los protagonistas”. También los añade dentro del cuadro sinóptico que se adjuntaba con el libro, aunque poniendo sólo una formación y limitando la vida del grupo tan sólo al año 1975. Ahí va el comentario:
Todas las fotografías las tomó Nani Valls.
Las fotos 1 a 3 fueron tomadas en un concierto de Rambla en el Ateneo de San Ramón, en Hospitalet de Llobregat, alrededor de 1973.
Las fotos 4 a 9 pertenecen a otro concierto de Rambla que tuvo lugar, probablemente en 1974, en la A.R.A.C. de La Floresta (en la actualidad es el local de la U.R.E.C., Unió Recreativa i Esportiva de la Floresta).
La digitalización del audio la hizo Albert Guitart.
Agradecemos a Joan Saura su tiempo, explicaciones y el habernos cedido las fotos que ilustran esta entrada. Asimismo, agradecimientos a Roger Atrofe y a Gràcia Territori Sonor por suministrarnos la mandanga sonora. Gracias también a Quicu Samsó por alguna aclaración puntual.
Para descargar el concierto entero o cualquiera de los 8 tracks, ir a la página de internet archive donde está alojado el audio:
http://www.archive.org/details/Rambla-Live1976&reCache=1
Dejemos que sea el propio Joan Saura el que nos cuente algunas cosas al respecto de Rambla y de aquellos años:
"Quino Béjar (batería y percusión) y Eduard Altaba (bajo) se conocían porque sus familias eran amigas. Quino era mucho más joven y Eduard le enseñaba a tocar la batería. Quino nos dejaba la batería y así empezamos a montar un grupillo. Quino fue creciendo y en un festival de fin de curso de su colegio monta un grupo con los de su clase. No sabían mucho, así que nos pide a Eduard y a mí que toquemos con ellos y les ayudemos, y así lo hicimos. En ese conjunto de la clase de Quino también estaba Ramon Calduch (bajo). Al año siguiente vuelve a pasar lo mismo pero esta vez Eduard no puede ir y voy yo sólo. Ese segundo año, además de Calduch y Béjar, estuvo Jordi Carbó (saxo) y uno que se llamaba Ángel, más yo que les ayudaba. Esa segunda vez se fraguan las ganas de montar un grupo. Entre el público había un compañero de ellos que se llamaba Josep Maria Domènech (trombón), y él es el que de hecho monta Rambla. ¿Cómo? Diciéndome, “tengo un conjunto cojonudo en el que sólo nos falta pianista”. Entonces, les dice lo mismo a Manel Valls (guitarra), Josep Palomas (bajo) y Jordi Tatjer (batería), que estaban tocando por su lado. También lo hace con Quino, con Joan Estil•les (flauta), y con más gente, como Xavier Riba (violín), los hermanos Massats (trompeta y trombón), y más gente. En fin, que parecíamos Blood Sweat & Tears (risas).
"Estuvimos como un mes o así toda esta gente rondando y tocando en el local que el padre de Josep Palomas tenía en las Ramblas, hasta que decidimos reducir el personal a lo que sería la primera formación de Rambla: Josep Maria Domènech (trombón), Joan Estil•les (flauta), Xavier Riba (violín), Manel Valls (guitarra eléctrica), Josep Palomas (bajo eléctrico), Jordi Tatjer (batería), Quino Béjar (percusión) y yo mismo al piano eléctrico Wurlitzer.
"Al cabo de un tiempo hicimos una especie de “golpe de estado”. La mayoría abandonamos el grupo y a continuación nos reagrupamos sin Domènech ni Estil•les. Y esta fue la formación que, con pequeños cambios, resultó más estable. Por ejemplo, el baterista, que era Jordi Tatjer, se fue a la mili y Quino Béjar pasó a ocuparse de la batería. Y a partir de ahí Quino despegó. Él ya tocaba la batería un poco por su cuenta, pero con el grupo sólo tocaba las congas. Y cuando se sentó a la batería y empezó a tocarla a diario, aprendió muchísimo y a gran velocidad."
"A Quino, que era como unos dos o tres años más joven que yo, recuerdo haberlo visto con pantalones cortos cuando lo conocí. Pero, a partir de ese momento, no sólo se convirtió en nuestro batería oficial sino que empezaron a verlo los primeros layetanos y comenzó entonces a formar parte de todas las bandas, porque todos querían que tocara con ellos. Parecía como si en Zeleste tocarán grupos distintos cada noche pero el batería no se moviera. Durante un tiempo, incluso, el grupo que acompañaba al dúo Ia-Batiste era la sección rítmica de Rambla, es decir, Valls, Palomas y Béjar.
"También hay que decir que en el fondo estamos hablando de un núcleo más bien reducido de gente, y que era bastante endogámico todo. Cuando arrancó lo de Zeleste absorbió esta pequeña movida musical que había, y que estaba formada en su mayor parte por adolescentes que venían de grupos como Bueyes madereros, Slo-Blo, Tortell de menta, o nosotros mismos. Y gracias a que había un local en el que poder actuar, muchos de los músicos profesionales que acompañaban a los más veteranos (los grupos de progressiu y demás) se apuntaron al carro de ese nuevo estilo layetano, de fusión. Así que todos aquellos músicos que nosotros en parte denigrábamos y a los que teníamos como unos vendidos se pusieron a montar grupos en nuestra onda. Es verdad que tocaban mejor que nosotros pero aún y así seguían sin interesarnos.
"Tras la marcha de Tatjer, el núcleo quedó conformado por Béjar, Palomas, Valls, Riba y yo mismo. Esa fue la base de la formación final. Después, Xavier Riba dejo el grupo y fue sustituido por el también violinista Santi Burgos. No obstante, añadíamos a veces un trío de cuerdas, al que se sumaba de nuevo Xavier Riba, más Paco Pi al cello. Lo de esta pequeña sección de cuerdas vino motivado como consecuencia de la primera vez que nos invitaron a tocar en Zeleste. Teníamos cierto apuro de tocar allí porque no sabíamos mucho. Pensamos en qué podíamos hacer para quedar bien, y a mí se me ocurrió lo de las cuerdas. En aquel momento yo estaba estudiando viola y las cuerdas me gustaban mucho. En casa, por mi cuenta, escribía cosas para cuerdas. Era un momento en que también estaba la Mahavishnu Orchestra, con el violinista Jean-Luc Ponty, y el violín tenía cierta presencia. Así que montamos esto del trío. Y esto podría considerarse la última formación, ya en el último año de vida del grupo, 1975."
Con toda probabilidad, la siguiente actuación fue registrada en la sala Zeleste en algún momento de 1975. La formación era la final: Quino Béjar, Santi Burgos, Josep Palomas, Joan Saura y Manel Valls, acompañados por Xavier Riba (viola) y Paco Pi (cello). Aunque solían ensayar con ellos, Joan Saura recuerda que hicieron pocos bolos con el trío de cuerdas, y uno de ellos fue en Zeleste. Esto, y el hecho de que la grabación no esté del todo mal, permite inferir que se trataría del concierto de Zeleste.
"Se nota que no es un registro de cassette sino que está tomado de la mesa y que está hecha con cierto cariño. La verdad es que me quedé sorprendido al escuchar esta grabación el otro día, teniendo en cuenta cómo se solían hacer las grabaciones en aquella época. Hay que decir que Paco Pi, el cellista, era el técnico habitual de la sala. Y el otro técnico, el jefe técnico de Zeleste en realidad, y que seguramente hizo la grabación aquel día, era Toni Valls, que era el técnico de sonido de la Orquestra Mirasol y además hermano de nuestro guitarrista, Manel. Así que se puede decir que teníamos algo de enchufe."
El local de ensayo. “Era un local del padre de Josep Palomas, el bajista. Tenía una tienda de relojes muy pequeña, minúscula, en la entrada de una portería, y debajo tenía un sótano enorme, lleno de gatos apestosos y escombros. Pero ahí podíamos ensayar. Estaba en las mismas Ramblas, un poco más abajo de Portaferrissa. Ese era el local de ensayo, y nuestro local social era el Zurich. Era cojonudo porque estábamos en medio del meollo. Los días de manifestación eran cojonudos, porque estábamos en medio de una sesión y de repente se abría la puerta y veías un tío lívido que entraba, huyendo de la policía, y que se metía en el primer sitio que pillaba. Y entonces se encontraba con unos tíos que estaban ensayando. También ocurría que como era un lugar que estaba muy de paso, entre el London o el Café de la Ópera y el Zurich, nos venía a ver gente. Desde la calle podía oírse si estábamos ensayando o no, y los que nos conocían, otros músicos o simplemente amigos, entraban. No había ni que llamar, se entraba directamente. Entonces, acababas de ensayar un tema y mirabas hacia la escalera y veías a unos amigos, al cabo de un rato a otros y así. La gente entraba y salía. Y eso hacía que estuviéramos muy imbricados en el tejido del momento. Era un lugar privilegiado. En aquel momento las Ramblas eran el verdadero meollo. Además de nosotros, en algunos momentos también ensayaron otros grupos y formaciones de la época, algunos tan distintos como Pau Riba o J. Franco y sus Baf. Aunque no estoy seguro de si éstos llegaron a ensayar o no.
Sobre “la época gris 72-74” (que es como Jordi Sierra i Fabra llama a esos años en su libro sobre el rock català). “Hay un paréntesis entre la música progresiva [entiéndase por lo que se llamó aquí progresivo, grupos como Màquina!, Om, Agua de regaliz, etc, y sus diferentes epígonos y refundiciones] y los primeros layetanos. Claro que cuando eres joven te parece más tiempo, pero visto en perspectiva a lo mejor sólo es un año. Pero la sensación es que acaba la música progresiva y el Festival de Música Permanente, y hasta que no llega Zeleste y la Orquestra Mirasol y todo esto, hay un paréntesis, como un vacío. Bueno, están Om y Jarka. Y los Bueyes Madereros como grupo de adolescentes que aún no tenían mucho relieve. Conocía a Toti Soler, lo que había hecho antes, pero cuando oí a Om y los vi en directo, pensé que no eran ninguna broma. Sus directos te dejaban apabullado. Unas impros brutales, con una caña... Y sin piedad. Había una energía en el escenario. Te animaba a ser músico. Cuando salías de sus conciertos pensabas que querías hacer un grupo pero ya.”
Para acabar esta entrada dedicada a los Rambla, hicimos un poco de investigación buscando referencias del grupo en la prensa de la época, o al menos en algunos de los especiales que se hicieron entonces sobre la música de aquí. Ni Carlos Carrero, en el especial “Rock de aquí. Historia del rollo celtibérico” que publicó la revista Vibraciones en 1976; ni Claudi Montañà en su largo artículo sobre “Roc Català” en el número 23 de la misma revista (febrero de 1976), lo mencionan. Tampoco se habla de ellos en el especial “Rock Català” que editó Rock Comix en el mismo 1976. Sí, en cambio, habla de ellos Jordi Sierra i Fabra en su libro Historia y poder del «rock català» (Unilibro,1977), rebautizándolos como Ramblas y dedicándoles un pequeño comentario dentro de la segunda parte del libro, “Los protagonistas”. También los añade dentro del cuadro sinóptico que se adjuntaba con el libro, aunque poniendo sólo una formación y limitando la vida del grupo tan sólo al año 1975. Ahí va el comentario:
“RAMBLAS. Grupo de corta vida que no llegó a grabar ningún disco, pero que tuvo cierta fama en 1975, antes de disgregarse y de que sus componentes se fueran a otras formaciones. Eran Joan Saura al piano, Manel Valls a la guitarra, Santi Burgos al violín, Xavier Riba al violín, Paco Pi al chelo, Josep Palomas al bajo y Quino Béjar a la batería. Saura pasó por Blay Tritono, Paco Pi venía de diversas aventuras con miembros de la [Orquestra] Mirasol, Quino Béjar también pasó por Blay Tritono y los otros han seguido funcionando en la diversidad de combinaciones y formaciones flotantes de la onda [layetana].”
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Todas las fotografías las tomó Nani Valls.
Las fotos 1 a 3 fueron tomadas en un concierto de Rambla en el Ateneo de San Ramón, en Hospitalet de Llobregat, alrededor de 1973.
Las fotos 4 a 9 pertenecen a otro concierto de Rambla que tuvo lugar, probablemente en 1974, en la A.R.A.C. de La Floresta (en la actualidad es el local de la U.R.E.C., Unió Recreativa i Esportiva de la Floresta).
La digitalización del audio la hizo Albert Guitart.
Agradecemos a Joan Saura su tiempo, explicaciones y el habernos cedido las fotos que ilustran esta entrada. Asimismo, agradecimientos a Roger Atrofe y a Gràcia Territori Sonor por suministrarnos la mandanga sonora. Gracias también a Quicu Samsó por alguna aclaración puntual.
Para descargar el concierto entero o cualquiera de los 8 tracks, ir a la página de internet archive donde está alojado el audio:
http://www.archive.org/details/Rambla-Live1976&reCache=1
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